Nuestra primera película de este año en el Festival Nits de Cinema Oriental, y la verdad es que no podríamos haber empezado mejor; una película china de artes marciales (o algunos dirán que es un wuxia, pero como siempre, si no hay ningún elemento fantástico, nosotros no lo consideramos wuxia) llamada Drunken Blade (o The killer of swordsman). Parece que últimamente que íbamos escasos de películas de acción de época, en los últimos meses están volviendo algunas películas de espadachines y artes marciales de la época de la Dinastía Ming (o similares), y ésta quizás a nivel presupuesto, etc. no es una de las grandes que hemos visto últimamente (como Blades of the guardians o Legend of the condor héroes, por enumerar un par de ellas), pero tiene algunas otras bondades que la hacen especial.

Es la típica historia de un pequeño pueblo en el desierto aterrorizado por los frecuentes ataques de un grupo de bandidos, hasta que un día, cuando están a punto de matarlos a todos, aparece de la nada un héroe que se encara a los malos y les incita a defenderse, acabando con todos sus agresores. Eso es el inicio de una historia de poder, en la que los bandidos mataron a un representante de la ley y les intentaron inculcar la muerte a los pueblerinos para conseguir el poder y deshacerse de la culpa, pero no contaban con el espadachín borracho, en realidad un antihéroe que quería desligarse del mundo marcial por culpa de su pasado, pero que se encontró con esta situación y decidió intervenir, no por bueno, sino por otros motivos. A esto se suman una enigmática mujer guerrera, unos pasados turbios, una hermandad que luchará por el poder, unos guerreros excepcionales, trampas y traiciones… En una trama que al final tendrá mucho más de personal que de otra cosa.
Como veis, se trata de una de esas películas ambientadas en el nombrado Mundo Marcial (Jianghu), dónde los que dominan las artes marciales de cualquier tipo se enfrenta, no sólo por el poder, el dinero o lo que sea, sino también por saber quien es el más fuerte y quien dominará ese mundo; y los que no dominan las artes marciales no son nada más que peones o adornos; pero aquí el protagonista intenta darles algo más d protagonismo a los pueblerino, en una historia que, a parte de todas las subtramas, personajes, etc. está claramente inspirada en Los siete samuráis.

Por supuesto, es una película de acción, pero no es tan simple como eso, aquí hay bastantes subtramas, personajes ligados entre sí, sentimientos de por medio… mucho más de lo que podría parecer en un principio aunque, como suele pasar en el cine chino, con tanto que contar y tan poco tiempo, todo sucede demasiado rápido y no podemos profundizar tanto como querríamos; pero sí, es una película de acción y eso es lo más importante, el resto es para darle algo más de profundidad y que no sean sólo gente dándose espadazos.
La acción está muy bien, más basada en movimientos espectaculares e imposibles (mucho wirefighting) que en coreografías puras de artes marciales, aquí lo más importante es que cada enemigo tenga su propia arma y su propia personalidad, y que las luchas sean espectaculares, cada vez más, aunque la escena introductoria creo que las supera a todas, además de ser completamente inspirada en un clasicazo del cine chino de espadas. Pero en general, que son escenas de lucha espectaculares y que la película completa tiene un ritmo increíble, como decíamos, sin dejar casi espacio para la trama y priorizando la acción, y que está no se detenga para nada.
Pero el punto fuerte de la película no es sólo su acción, lo que realmente nos ha gustado más que nada es lo clásico de la película, no sólo en el concepto, la trama, los escenarios, las formas, los personajes, etc. sino la manera de hacerla (y para quien tenga dudas, lo podemos ver todo en los créditos) con una acción puramente tradicional, con sus stunts clásicos y arriesgándose al máximo, con sus cables y saltos reales, etc. tan solo se usa el CGI para los chorros de sangre, que quedan mucho más locos. Y al final, una sola persona al mando de todo esto Li Bingyuan como director, guionista, editor y actor protagonista; un crack al que habrá que seguir la pista, hasta ahora sólo hacía papeles pequeños en grandes películas o papeles grandes en pequeñas películas, pero ahora que se pone a dirigir…
En definitiva, una película que nos traslada directamente al espíritu de los buenos wuxias clásicos, con sus localizaciones, historia, coreografías, stunts, etc. y lo hace con un presupuesto mediano, pero con muchas ganas de hacer las cosas bien y con un resultado que quizás no es el más espectacular y épico del mundo, pero que nos ha encantado.
- Lo mejor de la película:
Esos tres secundarios que van adquiriendo cada vez más protagonismo.
- Lo peor de la película:
Un malo sin carisma y no muy buen actor.





