Esta fue la película que inauguró el maratón Asian Madness este año en el Festival de Sitges; no creemos que fuera una decisión nada acertada, al menos para los que recordamos las loquísimas Japan madness, esas con Yoshihiro Nishimura o Noboru Iguchi compartiendo sus películas con nosotros hasta el final. Se llama Tao exorcist y es una película de terror de Taiwan, pero para nada una locura o una película extrema.

El protagonista es el hijo de un monje taoista, un joven que puede ver a los espíritus, meterse dentro de su mundo y neutralizarlos cuando quieren hacer daño a alguien. Cuando una familia se muda a un complejo de edificios porque el padre tiene muchas deudas con la mafia e intenta huir de su pasado; la hija mayor va a la escuela con el chico taoista y, es entonces cuando el padre, aun perseguido por la mafia, se adentra en una zona abandonada del edificio y acaba encontrando un pequeño tesoro y un altar de invocación, al cual le pide que no le falte el dinero nunca más; pero para poder recibir su premio deberá adorar a un nuevo dios y dedicarle algún que otro ritual. Nuestro protagonista empieza ver rastros de espíritus en la hija al mismo tiempo que pierde su padre; intentando ayudar a la chica y pensando que los dos fenómenos pueden estar relacionados, la convence para que acepta su ayuda y juntos van descubriendo cosas que les pondrán los harán temblar de miedo, para acabar con un enfrentamiento contra altos espíritus.
Como véis se trata de una película de terror con un argumento algo típico en China y países de cultura similar, una historia de fantasmas con monjes taoistas que hacen el bien y les combaten con magia, sin embargo, y aunque es una revisión actualizada de la historia, cuando pensamos en este tipo de películas, nosotros no solemos pensar en un terror clásico y típico, sino que nos viene a la cabeza esas películas locas de artes marciales y magia, espíritus burlones, vampiros chinos, etc. y quizás ese fue nuestro mayor error, no saber qué íbamos a ver y esperarnos un clásico a nuestro gusto.

En realidad la película no está nada mal, la imagen está muy cuidada, tiene un estilo muy bueno y los poderes taoistas son cosa fina; incluso cuando vimos la primera y espectacular escena de la película nos convenció por completo.
También los protagonistas están muy bien definidos, cada uno con su cosas que lo hacen único, con unas personalidades muy marcadas, pero no excesivas, sin ser personajes planos para ir armando el guión (hasta el padre de la chica tiene su jugo).
El tema de los espíritus con sus amuletos amarillos, su símbolo arcano, sus leyes de existencia, sus apariciones casi invisibles pero terroríficas… está muy bien llevado, clásico y muy enfocado al terror psicológico; el final de la película es un poco cuestionable cómo guion (al menos para un público occidental), pero debemos reconocer que no está nada mal.
Entonces, ¿por qué no nos ha gustado demasiado la película? ¿por qué la hemos encontrado casi aburrida? Pues en general por su ritmo, lento y en el que tampoco pasan demasiadas cosas en toda la película, incluso la narrativa no está mal (es mucho más de libro que de película) pero para tener esa profundidad de personajes y contarnos todas las leyes que regirán la historia, pasa demasiado tiempo entre escenas sin contarnos nada importante y muy poco desarrollando una historia interesante y con varias capas, algo más cercano al drama y las relaciones entre protagonistas que a una película de terror, con el principal objetivo de mostrarnos como la avaricia y el deseo pueden ponerse por encima de los seres queridos. Bueno, y que nos ha faltado algo de acción, ver algunos espíritus potentes, etc. lo que sería normal cuando vas a ver una Asian madness.
En definitiva, que no busquéis aquí una película extrema, una película de terror o una película clásica de acción y taoistas, más bien es una nueva mirada al género, más enfocada al drama y a las relaciones entre las personas que lo protagonizan. A nosotros nos ha parecido algo aburrida en general.
- Lo mejor de la película:
Un estilo muy cuidado, todo en tonos azules y negros. Y esa escena inicial.
- Lo peor de la película:
Ese ritmo en el que no sucede casi nada en toda la historia.





