Queremos seguir un poco divulgando el fenómeno Bruceploitation del que os hablábamos un poco en nuestro anterior post, y es que si ya os contamos una versión en la que aparecían hasta cuatro supuestos clones de Bruce Lee, pues hoy os venimos a contar otra versión incluso más loca y bizarra: El dragón ataca (The dragon lives again) otra película basada en lo que podría haber sucedido después de la muerte de Bruce Lee, pro desde un punto de vista algo más fantástico. En esta ocasión el clon de Bruce Lee no se le parece absolutamente en nada, pero que, después de esto se ha convertido en todo un mito.

El argumento es una auténtica locura, empieza en el momento de la muerte de Bruce Lee y cuando su alma llega al “purgatorio” o al sitio dónde llegan las almas en la religión china, dónde el Rey Emma las juzga por si tiene que ir al cielo o al infierno; el alma de Bruce Lee la lía inmediatamente, haciéndose el chulito, asustando a los dioses y excitando a las señoritas. Ese lugar es un mundo completo, dónde muchas almas hacen sus vidas y dónde pasan mil coas, pero sobre todo dónde pululan las almas de muchos personajes conocidos, entre ellos vemos a Popeye, El luchador manco y al Pequeño saltamontes, que enseguida se fascinan con bruce Lee y se unen a él, aprendiendo artes marciales; pero también hay almas malignas, que se han agrupado entre ellas, dominadas por El padrino y con esbirros como Clint Eastwood, James Bond, El exorcista, Dracula, Emmanuelle o Zatoichi; éstas quieren derrotar al Rey Emma y hacerse con todo el poder del purgatorio, pero Bruce Lee, con toda su bondad, quiere convertir ese mundo en un buen lugar para vivir y luchar por los desamparados (basado en sus películas y no en su vida real), así que se enfrenta a los malvados uno por uno y los va derrotando a todos; pero tampoco está del lado del Rey Emma, a quien asusta y obliga a respetar a todas las almas, no sin antes devolverlo a él al mundo real.
Como habréis podido deducir sólo leyendo el argumento, la película es una auténtica bizarrada china, no sólo por su concepto, sino por los miles de derechos de autor que infringe y por todos los actores (o pseudo actores) chinos interpretando a personajes occidentales de la forma más divertida imaginable.

La dirección de la película es incluso más lamentable que el nivel de los actores que aparecen en ella, con trozos cortados, planos completamente descuadrados o gente hablando fuera de plano, diálogos sin ningún tipo de sentido (y la traducción en español es incluso más bizarra, con esas traducciones de los ’80 completamente inventadas al no tener buenos traductores de chino) y una historia en general que no tiene ningún tipo de sentido, tan sólo es una excusa muy vaga para poder poner a todos estos personajes en una misma película; añadiendo algún destape ochentero y unos gags de humor de los más infantil posible, pues ya tenemos lista la típica película cutre para partirse de risa de lo mala que es.
Las escenas de acción no tienen nada que ver con las artes marciales, tan sólo es el tipo que interpreta a Bruce Lee intentando imitar algunos de sus movimientos más típicos, y los malos recibiendo hostias sin parar y todo completamente descoordinado y golpes que nunca llegan a su destino; hay algunas de las llamadas “técnicas especiales” de kungfu como el perro meando y otras bizarradas del estilo; lo mejor: la pelea de Bruce Lee contra Zatoichi, a cada cual más patoso e inventando supuestas técnicas mortales que son para partirse de risa, pero también los ataques de los masillas con disfraces de esqueleto del bazar “chino” y el ataque final de las momias que no pintan nada allí.
A todo esto, aún no os hemos comentado lo mejor de todo, y es que el llamado Bruce Leung (nombre ficticio que le fue muy bien en esa época, para poder aparecer en películas del Bruceploitation aunque no se le pareciera absolutamente en nada, y que barajó con otros muchos nombre parecidos) es en realidad Leu Siu-Kung, a quien seguramente todos conoceréis perfectamente por ser el viejo de Kung Fu Hustle (o Kung Fu Sion) y que en su vida participó en muchísimas otras películas de artes marciales.
En definitiva, esta no es una copia más de las películas de Bruce Lee, sino que es un ejemplo perfecto de lo que es el loco cine cutre que nos hace partirnos de risa hasta más no poder, y no nos referimos sólo a cine chino, sino que es un ejemplo perfecto para toda la historia del cine. Seguramente la más bizarra de todas las Bruceploitation, un must para todos los amantes del cine cutre y todos aquellos que se parten de risa con este tipo de cine.
- Lo mejor de la película:
Poder ver a todos nuestros ídolos cinematográficos en una misma película, aunque no se parezcan en nada.
- Lo peor de la película:
A veces se hace incomprensible lo que está pasando, una falta completa de guion.





