Hoy volvemos con otra entrega de la colección Trash-o-rama, aunque esta vez no se trata del cine trash o bizarro al que estamos acostumbrados, sino que, Domingo en su afán por aleccionarnos, nos presenta una buena muestra del cine de acción que se está haciendo actualmente en China, con una muestra de algo con una buena calidad (comparado con muchas otras películas destinadas a plataformas televisivas que hemos visto recientemente). Se trata de la saga Fight against evil, unas películas de acción y basadas en artes marciales, que nos juntan un director y un actor cuyos nombres están sonando bastante actualmente en China. De momento son dos películas que podemos ver en esta entrega de Trash-o-rama, pero no descartamos que pueda haber más en un futuro, la historia da para todas las partes que se quieran hacer.

El protagonista es un policía, el típico policía muy íntegro, siempre intentando ayudar a la buena gente, capturar a los malos y que todo el mundo siga la ley; el problema es que su método es simplemente el de hostiar a todo el que le lleve la contraria. También vemos que el protagonista es un huérfano que creció en un orfanato con 18 personas más a las que considera como a sus propios hermanos. En la primera película, nuestro protagonista es obligado a unas vacaciones forzadas después de meterse en un lío, por lo que va a visitar a sus futuros suegros; allí se encuentra con tres hermanos que están intentando dominar todo el juego de la zona para hacerse ricos, con un nuevo método usando el móvil que hace que la policía no pueda saber que están apostando; pero para eso necesitan la ayuda de los mandamases del lugar (uno de ellos el suegro de nuestro protagonista), así que los chantajean a todos. Al final nuestro protagonista, unido a la policía local dónde trabaja uno de sus hermanos, descubrirá todo el complot y acabará con los malos.
En la segunda película, parece ser que nuestro protagonista ya no tiene pareja y se está embarcando en citas a ciegas para conocer a chicas, con muy mala suerte, pero destapando una trama de timos en ese campo. Siguiendo esta estela, acabará descubriendo un negocio de trata de blancas para la prostitución, videos porno, etc. que se aprovecha de las chicas enganchándolas a las drogas. En ese negocio, además de un capo local con mucho dinero, también estará involucrado otro de los hermanos del protagonista, por lo que e costará más, pero acabará destapándolo y clausurándolo.

Las historias son tan simples como lo que os hemos contado, no tienen ni mucho más, ni mucho menos (tan sólo alguna pequeña subtrama añadida), y es que nos encontramos delante de películas de pura acción, sin mucho interés por ofrecer una gran historia original. Incluso así, las dos películas tienen una estructura muy marcada e idéntica en las dos: empiezan con una buena escena de acción que poco tendrá que ver con el resto de la historia, toda la primera hora se la pasan contando la historia (con otra escena de acción metida justo en la mitad para que no nos aburramos) y acaba con una media hora de metraje de pura acción (lo mejor de cada película).
Si tenemos que elegir, la verdad es que nos ha gustado más la segunda parte que la primera; la primera se toma demasiado en serio a sí misma, intentando ser una película de artes marciales destacada, con algo de trama policial, en cambio la segunda parte tiene un poco más de humor, la historia aun tiene menos importancia (si eso es posible), introduce más escenas de acción y más complejas, con todo tipo de luchas y, en general, incluso siendo más larga, el ritmo hace que sea más amena.
De todos modos, si os tenemos que hablar de una sola cosa con esta saga es de su acción, y es que no se trata de unas artes marciales clásicas (como podrían ser las Jet Li o Donnie Yen), sino que es algo más callejero y, sin entender mucho de kung fu, diríamos que no asociado a ningún estilo en particular, sino que variando y adoptando distintos modos en cada situación, incluso atreviéndose con tiroteos, etc. Al final sólo hay tres escenas de acción por película, aunque la última siempre es algo muy destacado y largo. Aunque no lo parezca porque tiene una pinta algo más realista, cuante con unas coreografías bastante bien cuidadas, bien ejecutadas por Tse Miu (Eye for an eye, The furious) y bien dirigidas por Qin Pengfei (Blade of fury, The bodyguard), dentro de lo que cabe con algo de limitación de recursos, pensad que no es una super producción en la que se pueda hacer de todo.
Y ya dejando a un lado las dos películas, el BluRay de Trash-o-rama viene acompañado por otra película Teenage master del mismo actor a una muy temprana edad; esa sí que es puro trash, pero con bastantes artes marciales y divertidísima.
En definitiva, unas buenas películas de acción que quizás no pasarán a la historia, pero que pueden ser un muy válido ejemplo de la acción que se está haciendo actualmente en China; quizás no se trata de artes marciales puras, pero sí que tienen muy buenas peleas y acaban siendo bastante entretenidas.
- Lo mejor de las películas:
Son películas muy correctas a nivel técnico.
- Lo peor de las películas:
Un protagonista y unos malos con poco carisma.





