Hace ya un tiempo que estamos escasos de novedades y os vamos reseñando algunas películas más clásicas u otras que teníamos en el tintero, pero no os preocupéis, que ya llega la temporada de festivales cargada de novedades de cine asiático, y esta semana también tenemos una buena novedad: Blades of the guardians, una película de artes marciales que, al menos, viene con unos grandes nombres detrás, entre ellos su director Yuen Woo-Ping, uno de los grandes maestros del género de todos los tiempos en la que podría ser su última película como director a sus 80 años. La película es una adaptación de un manhua (cómic chino) llamado Biao Ren, por lo que adapta una gran historia en tan solo dos horas de metraje; hemos leído algunas buenas y malas críticas sobre la película, pero ya os avanzamos que, personalmente, quizás por la falta de películas de este género, a nosotros nos ha fascinado.

Nos situamos en la Dinastía Sui cuando el pueblo estaba muy descontento con sus gobernantes y aparecieron algunos nombres que se creían capaces de unificar China y a su gente, entre ellos el líder de la secta Flower Blossom que quiere la paz para todos y cada vez tiene más seguidores, pero también algunos señores de la guerra que se disputan el dominio del desierto, aunque actualmente estén aliados entre sí para acabar con el dominio del emperador; todos ellos (y muchos más, entre villanos y rebeldes) tienen una gran recompensa por sus cabezas; aquí es dónde entra nuestro protagonista Dao Ma, un cazarrecompensas algo turbio, que en vez de arrestar a los criminales, les pide más dinero del de la recompensa para dejarlos ir, y que además viaja con un niño. Así que, después de una trifulca con un señor de la guerra al que no quiere seguir, Dao Ma tiene que escapar a su ciudad refugio, dónde el jefe le pide que acepte un trabajo de escolta. En ese trabajo tiene que escoltar al líder de la secta Flower Blossom hasta una ciudad segura, acompañado por el niño que lo suele seguir y por un par de guerreras del pueblo que lo ayudarán (y con algo de lío romántico con una de ellas, la hija del jefe); así que empiezan el viaje ya perseguidos por los hombres del señor de la guerra, los soldados imperiales, los cazarrecompensas y algún otro aprovechado; en ese viaje no sólo escaparán, conocerán gente y encontrarán viejos conocidos (amigos y enemigos) y desenterraran recuerdos del pasado que harán que el viaje cobre mucho más significado del que parecía.
Para empezar, sólo comentaros que hemos clasificado esta película como artes marciales y no como wuxia, por el simple hecho de que sucede en una localización y un tiempo reales y en que no tiene nada de fantasía (excepto esas luchas tan grandiosas); pero por la trama y su aspecto podría perfectamente ser un wuxia clásico, con esos escenarios en el desierto, esas localizaciones remotas, esos personajes llenos de carisma, etc. Pero todo eso no es definitorio de un wuxia, sí que lo es la parte más fantástica, y aquí sólo estamos hablando de un universo marcial. Una vez aclarado este punto y siguiendo con la trama, sí que es verdad que el cómic debe ser bastante largo y tiene muchísimas historias secundarias entrelazadas entre sí para ir conduciendo a lo que más les gusta a los chinos, una grandísima historia épica e histórica; en la película (de menor duración y posibilidades) todo queda bastante comprimido, no se acaba de entrar profundamente en ninguna de las historias; pero también es verdad que nos ha encantado su estructura narrativa, con una intro para conocer bien al protagonista, un inicio que parece de una aventura lo más simple del mundo y que, muy poco a poco se va desgranando cada uno de los personajes que parecen, su pasado y la importancia que va cobrando en ese momento para hacer confluir todo y que creen una historia con mucho sentido y personalidad.

Y a lo que más nos importa, que por supuesto son las escenas de acción; aquí solo tenemos cosas buenas que decir de ellas, excelentes batallas a espada, incluyendo combates uno contra uno y luchas contra batallones enteros, utilizando distintos tipos de armas y en escenarios cada vez más peligrosos (con un clímax final increíble); las coreografías son perfectas, y no podría ser de otra forma viniendo de un director ya mítico como Yuen Wo Ping (Drunken master, In the line of duty, Iron monkey), aunque no sean lo más espectacular que hemos visto (por no tener fantasía desbordada, sino ser lago más realistas), sí que son asombrosas, muy bien pensadas y ejecutadas y con el uso clásico de wire work y un poco de efectos digitales, pero sin pasarse.
Y otro de los puntos más fuertes de la película es haber reunido a distintas generaciones de actores y actrices marciales en un sólo lugar, con un Jet Li, de quien se anunciaba un regreso al cine chino de artes marciales después de muchos años (en realidad sólo aparece como cameo, pero con una buena escena de lucha para él), con otros cameos como el de Tony Leung Ka-Fai o Kara Hui y con actores reconocidos como Wu Jing (Wolf warrior, SPL 2), Nicholas Tse (Dragon tiger gate, The viral factor) o Zhang Jin (SPL 2, Ip man 3). Incluso podemos disfrutar de una escena post créditos con el mismo Yuen Wo-Ping junto con otras dos leyendas del cine de artes marciales, ya retirándose y dejando paso a las nuevas generaciones.
En definitiva, una gran película de artes marciales clásicas, con una gran historia detrás (quizás demasiado grande, daba para trilogía) per muy bien llevada, con unas excelentes escenas de acción y con un aire muy de wuxia clásico. No es la mejor película de artes marciales de la historia, ni siquiera la mejor de Yuen Wuo-Ping, pero es excelente y suponemos que todo un homenaje o una despedida de su director.
- Lo mejor de la película:
Tantos personajes carismáticos y las historias que nos van contando.
Por supuesto, las escenas de acción, cada cual más espectacular que la anterior.
- Lo peor de la película:
Para muchos el desarrollo será muy apresurado y liado, pero este es el estilo chino, con un público que ya debe conocer gran parte de la historia.





