Iceman: The time traveller, el innecesario final

Siguiendo con las nuevas películas de acción y una saga que dejamos a medias hace un tiempo, hoy os queremos hablar de Iceman: The time traveller, la segunda parte de ese fallido remake del ya clásico del cine de acción de Hong Kong Iceman Cometh protagonizada por Donnie Yen y Simon Yam, que  nos dejó un poco fríos, pero que tampoco queríamos dejar sin final. La verdad es que esta parte nos ha decepcionado aun más que la primera, pero en este blog queremos hablaros de todo, no sólo de peliculones.

Iceman: The time traveller
Alguna parte muy chorra

Al finalizar la anterior película, nos quedamos en una espectacular lucha entre los antiguos compañeros de batalla, que acabó con nuestro protagonista en el fondo del agua, pero no estaba muerto, así que ésta empieza con el despertar de Donnie Yen, que se levanta en una habitación a la que le ha llevado su antiguo compañero del pasado; allí le comenta que ha encontrado el orbe del tiempo en China y que será posible para los 4 poder volver a su tiempo (en la Dinastía Ming) y retomar sus vidas anteriores, pero necesitan la llave y el salmo de activación que sólo el protagonista conoce. Él los acompaña y los ayuda con la intención de volver al pasado para poder evitar su falsa acusación y la matanza de su clan, pero la intención de sus compañeros no es tan buena y le obligan a transportarlos en el tiempo sólo a ellos amenazando a su nueva amiga de Hong Kong. Después de hacerlo y quedarse atrapado, encuentra la manera de aprovechar el orbe y viaja al pasado junto a su amiga del presente, a la que lleva con su clan; intentando evitar los acontecimientos trágicos, acaba descubriendo que es su compañero el que lo traicionó para poder ayudar a los japoneses a conquistar el país, pero el destino no es nada fácil de cambiar y el resultado acaba siendo el mismo que ya conocía. Tras una tercera oportunidad, las cosas cambiaran ligeramente.

La verdad es que nos parece que no había mucha necesidad de hacer esta película, se podría haber añadido un final en la primera parte sin tener que recurrir a una hora y media más de historia; nos ha parecido que todo se alargaba innecesariamente, creando escenas que no pintan nada en el resto de la historia e incluso metiendo algunas canciones y otros añadidos tontos que hacen que perdamos completamente nuestra atención. Si a esto le sumamos su corta duración y el hecho de que los diez primeros minutos de metraje están dedicados a hacer un resumen de la primera película, nos queda que la trama se acaba resolviendo en sólo diez minutos del final de la película, resultando innecesario y inútil casi todo el resto.

Iceman: The time traveller
Una sola escena de acción potente

A parte de lo que nos haya llenado o no la trama, en la primera parte consideramos que se trataba de una película de acción y artes marciales con toques de humor, intentando coger lo más característico de la versión original y transformándolo en el nuevo estilo de cine de acción. Pues en esta segunda parte no se acaba respetando ni eso, el poco humor que pudimos apreciar aquí se pierde completamente, convirtiéndose más bien en un drama y cogiendo bastantes tintes románticos, que sustituyen a las escenas de acción, que quedan relegadas sólo a las escena final de la película. Con algunos añadidos como el del tren, que sólo sirven para que los chinos vean algo de su historia reflejada en la película, todo queda bastante confuso y enfocado a un público que no es el habitual que acude a ver este tipo de películas.

También nos ha sorprendido un poco el final, en el que el director intenta ir más allá y meterse un poco en el campo de la ciencia ficción, jugando con el peligro de los saltos en el tiempo e introduciendo algunas escenas algo confusas, no por el tema de líneas temporales, etc. (al que ya estamos más que acostumbrados) pero sí intentando crear un espacio nuevo y fantástico e incluso una especie de limbo temporal en el que los protagonistas quedan atrapados, una idea medio decente, pero con una imagen bastante pésima debido a la poca imaginación o ganas de hacer algo original.

A todo eso, no nos sorprende que grandes estrellas de Hong Kong como Donnie Yen (IP man, 14 blades) o Simon Yam (PTU, SPL) se hayan dado a este desastre, ya que debían hacerlo por contrato desde la primera parte, cuando firmaron para un remake con muchas posibilidades y no sabían cómo acabaría la cosa.

En definitiva, una película muy cuestionable que creemos que se ha hecho más por el compromiso de dar un final a la saga que otra cosa; cuando la primera parte ya no funcionó, ésta era completamente innecesaria; así que si no habéis visto la primera, mejor no empezar la saga, y si la habéis visto, igualmente pensaros muy bien lo de ver ésta.

  • Lo mejor de la película:

La lucha final a espadas es bastante espectacular.

  • Lo peor de la película:

Esos vídeos musicales para llenar tiempo…

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