Bloody chainsaw girl, el remake más gamberro

Bloody chainsaw girl

Hace unos años vimos en el Festival Nits de Cinema Oriental, dentro de La nit golfa, una película llamada Bloody chainsaw girl, que nos llamó muchísimo la atención por su portada y por su concepto: colegiala japonesa con una exagerada sierra mecánica, pero que después, no sé si por tener un mal día, por tener sueño a esas horas, o porque se nos hizo muy japonesa y muy lenta en general, no la disfrutamos como pensábamos. Pues esta semana nos hemos atrevido con las secuelas (o más bien reboots) de esta película, llamados respectivamente Bloody Chainsaw Girl Returns: Revenge of Nero y Bloody Chainsaw Girl Returns: Giko Awakens. La idea original está sacada de un manga bastante cafre; la primera película intentaba reproducir el manga, pero de una manera algo más artística y elaborada (dentro de lo que cabe en este tipo de cine); en estas dos otras películas se ha cambiado actriz protagonista, pero no el director, para volver a empezar como es debido y crear una nueva adaptación de la misma historia en dos películas de una hora escasa cada una, la primera adaptando el mismo arco argumental que la película original, y la segunda con algo totalmente nuevo (para los cinéfilos).

Bloody chainsaw girl
Una protagonista de cuidado

La primera parte nos cuenta la historia de una colegiala japonesa en una especie de mundo post apocalíptico descuartizando cyborgs mutantes que quieren acabar con su vida. Poco a poco se va dando cuenta de que esos cyborgs sólo la atacan a ella y, junto a su amiga y mecánica de confianza, empieza a enfrentarse cada vez a más y mayores enemigos y a investigar porque la persiguen justo a ella; hasta se hace amiga de uno de los cyborgs. Todo hasta llegar a una compañera de instituto (una chica lista y poco popular) que está creando ella misma este mundo y convirtiendo a los estudiantes en cyborgs mutantes sólo para vengarse de nuestra protagonista por una razón absurda. Al final las dos tendrán una lucha a muerte por sus ideales.

En la segunda parte aparece un nuevo personaje: Nemesis, al frente de un consejo estudiantil encargado de capturar a todos los mutantes y a todos los estudiantes que hayan sido malos para meterlos en una especie de bosque/complejo carcelario y dejarlos que se maten entre ellos y no molesten a los estudiantes correctos. Allí son llevadas las protagonistas de la primera película por sus actos violentos, y allí descubren que se han metido en un completo nuevo mundo sin reglas ni jefes, en los que los cyborgs mutantes hacen lo que quieren con el resto de las estudiantes. Después de secuestrar a una de ellas y encontrarse con una vieja amiga, se enfrentarán a unos cuantos de cyborgs y llegarán a la jefa final con la que se tendrán un duelo a muerte para poder salir de allí.

Bloody chainsaw girl
Unas malas de risa

Como os hemos dicho, la primera parte nos pareció algo lenta y demasiado pensada para este tipo de argumento; pero creemos que aquí se ha solucionado este problema con creces; se ha reducido bastante la duración, y se ha añadido una segunda parte que adapta la segunda parte del manga que también salió más tarde al mercado. Lo que más alargaba y pesaba eran sin duda los flashbacks que te contaban toda la historia de forma no lineal (muy bien pensado, pero le quitaban el ritmo de la pura acción), ahora también se cuenta la historia a través de flashbacks, pero estos son muy cortos y concisos; toda la película se centra en la acción y no en la historia, que no importa demasiado y pasa a segundo plano, encontrando más un formato tipo serie que de película (podrían parecer los dos episodios piloto de una serie extrema).

Ahora tenemos delante nuestro una película quizás con un menor presupuesto y unas expectativas mucho más bajas, pero que escenifica perfectamente lo que es un manga absurdo y violento como éste. Con un guion casi inexistente, que hace ir a la protagonista de pelea en pelea, con cyborgs cada vez más poderosos y también más ridículos (sobre todo en la segunda parte, en la que tenemos chicas planta parecidas a Cell de Dragon ball, Magical girls, etc.), con una banda sonora de rock japonés muy potente (y con un significado especial dentro de la película), con nuevos personajes aliados, evolución de las armas, etc. como si fuera un videojuego y, por supuesto, muchísimas cabezas rebanadas, peleas a lo bestia y grandes cantidades de sangre en CGI; todo pensado no para ofrecer un producto de calidad, sino para que no baje el ritmo, tener  mucha acción, bien de humor estúpido japonés e incluso alguna parte bastante sexy (en este aspecto algo inferior a la primera parte); para que un público como nosotros no se aburra ni un momento y se pase toda la película riendo y exclamando sin parar.

En definitiva, un splatter como los de antes, quizás no tan gore como algunos clásicos japoneses, pero sí con ese espíritu gamberro, violento y lleno de humor; con unos personajes muy carismáticos y unos villanos de risa sobre todo con nuestro tema favorito: Katanas Y Colegialas; un imperdible para todo amante de este blog.

  • Lo mejor de la película:

Los distintos cyborgs mutantes, especialmente en la segunda parte.

Que empiece de golpe, sin explicaciones ni saber por dónde cogerla.

  • Lo peor de la película:

El personaje de la mecánica, que no hace mucho más que estar de fondo sin hacer nada.

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