Artes marciales y aventuras en Wu dang

Wu dang

Si os gustan las artes marciales, pero estáis ya algo cansados de esas películas con un argumento nulo, no os preocupéis, porque tenemos una solución, Wu dang es una película que mezcla kung fu con cine típico de aventuras al más puro estilo Indiana Jones, claro que siempre hay una de las partes que pesa más, y en este caso como no, es la de peleas, pero al menos hace el esfuerzo de intentar dar una trama entretenida y para todos los públicos, y es que en Hong Kong no dejan de lado sus raíces, pero a veces hacen lo que pueden para adaptarse al nuevo estilo de cine.

Wu dang
Personajes con mucha química entre ellos

La historia empieza con un historiador, experto en artefactos antiguos mágicos o con poderes, que se presenta en un trato comercial para dar fe de la autenticidad de una espada; la espada resulta falsa, pero gracias a estar allí se entera de que hay siete tesoros escondidos en a montaña de Wu dang, dónde los monjes taoistas celebran un torneo de artes marciales. Así que se dirige al monte como patrocinador del torneo y con la intención de hacer participar a su hija y de buscar los siete tesoros; pero también hay otra persona en busca del mismo objetivo, una experta ladrona y luchadora que asegura que la espada es herencia de su familia. Después de encontrarse en la primera escapada, los dos deciden que será mejor trabajar juntos para no fallar; al mismo tiempo, la hija va ganando puestos en el torneo y conoce a un joven monje que se enamora de ella, hasta que se entere de que ella sufre una enfermedad incurable que la hará morir pronto; incluso así intentará estar con ella y ayudarla.

El principio de la película es totalmente de aventuras, con una ambientación muy de los años ’20 y una escena digna de cualquier película de mafiosos, en la que aparece un profesor que lucha perfectamente y se carga a toda la banda mafiosa en un momento; ya después de esta escena, el resto de película transcurre en el Monte Wu dang (que existe realmente y es un sitio sagrado taoista); ya allí se empiezan a mezclar distintas cosas, como la búsqueda de los tesoros, la historia de amor, el torneo de artes marciales, los problemas de los monjes, el joven monje cuidando de su madre, el entrenamiento en kung fu de la hija, la amistad entre los dos ladrones, y ese final algo ridículo… quizás demasiadas subtramas y relaciones para una película de artes marciales, pero eso ha sido precisamente el valor añadido que han querido darle a esta producción; para nosotros ha sido quererse complicar demasiado y liar las cosas de una manera que nos hace pensar que se les ha ido de las manos.

Sin embargo, centrémonos en el corazón de la película, que son las artes marciales, y entonces sí que debemos decir que en este apartado le tenemos que dar un excelente, con una coreografías dirigidas por Corey Yuen (Dragons forever, Hero), que aunque quizás a algunos les parezca que hay pocas luchas durante las escenas de acción, éstas están perfectamente coreografiadas, cableadas y filmadas, incluso mostrándonos más de un estilo de lucha.

Los efectos digitales no están del todo mal, pero en algunos el director ha querido destacar y han quedado poco integrados en el resto de la imagen, como las plantas bailando o los poderes del final.

Wu dang
Luchas realmente espectaculares

También los actores han sido una buena elección, buscando no una gente seria y con unos perfiles muy profesionales, que pudieran interpretar a sus personajes a la perfección, sino más bien mezclando que supieran algo de artes marciales (aunque ésas escenas se crecen por su dirección y no por los actores), y sobretodo que fueran simpáticos y cayeran bien al público, para así poder conseguir una historia amable y entretenida, en vez de sofisticada y agresiva. Vincent Zhao (The blade, Sacrifice) en el papel principal, Yang Mi (Esast meets west 2001, Painted skin 2) en el papel femenino, Louis Fan y Dennis To (IP man) y Xu Jiao (Starry starry night) como la hija, un personaje que podría haber sido muy repelente, pero que consigue gustar a todos.

El director es Patrick Leung (Las crónicas de Huadu), que sin ser una maravilla, se va embarcando en proyectos de acción y está consiguiendo hacerse un nombre poco a poco, sobretodo sabiendo rodearse de buenos profesionales, y que aquí consigue algunas tomas realmente espectaculares (y no sólo de luchas).

En definitiva, una película de artes marciales con aspiraciones a ser algo más, cosa que hace parecer que se les va de las manos y pierden un poco el hilo, sin embargo, si se mira como lo que realmente es: una historia de luchas con algo de aventuras y romance, y te olvidas de la coherencia argumental, es perfectamente disfrutable.

  • Lo mejor de la película:

Las escenas de lucha multitudinarias y esos cableados que tanto nos gustan.

  • Lo peor de la película:

Unos malos con poca credibilidad.

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