Los mechas de Malasia en Mantera

Mantera

A estas alturas, casi todos vosotros estaréis esperando esa megaproducción hollywoodiense que es Pacific Rim, pues creedme cuando os digo que en el festival Nits de Cinema Oriental tuvimos un pequeño adelanto en forma de mini película hecha en Malasia, la obra en cuestión se llama Mantera, y aunque no creo que tenga nada que ver con la de Guillermo del Toro, aquí también vimos una muestra de cine de mechas, más en CGI que tokusatsu, pero bastante divertido. Sin duda, a nadie le molestará que la clasifiquemos como una película menor, pero incluso así tiene su encanto si se sabe ver con buenos ojos.

Mantera
Mechas

El argumento, os lo podéis imaginar, trata sobre un proyecto secreto de una organización oculta que ha desarrollado el mecha definitivo; aunque hay una persona en esa organización que se arrepiente de usarlo para fines malvados y lo manda por piezas a un joven que debe ser capaz de controlarlo. El joven en cuestión es un pobre friki, algo marginado y aficionado a los videojuegos, que al recibir el paquete, no tarda en montarlo a la primera y perfectamente junto con un amiguete; tampoco le cuesta mucho aprender a usar la moto mediante un guante de control que se adapta a su ADN, incluso, casi por accidente, descubre que esa moto se puede transformar en robot, y a ese también lo pilota como si fuera de toda la vida. La cosa se empieza a complicar cuando la malvada organización oculta lo encuentra y lo persigue para robarle el mecha, aunque, como no, también hay una buena organización de ayuda a la humanidad que lo protege para que vaya con ellos. Al final, el chico será el único que, manejando el robot, podrá parar una invasión de los mechas malvados a la tierra.

Así como la mayoría de películas actuales tienen une esquema bastante definido de empezar lo más fuerte que pueden y después si es necesario, bajar algo el ritmo (ya sabéis que eso es solo un truco de marketing, ya que muchas productoras sólo ven y se guían por los primeros minutos de película); pues esta no tiene en cuenta ni eso, el principio es bastante aburrido, incluso la película, para ser de acción, no coge algo de ritmo hasta la última media hora; pero creemos saber a qué es debido esto, suponemos que en su país de origen, esto es tan sólo una película infantil, para poner en la tele los domingos por la mañana y tener a los niños distraídos, así que poco importa la acción o la calidad, aquí lo más importante es que los protagonistas sean chicos jóvenes, que los malvados sean muy arquetípicos, que haya bastante movimiento y colorido y sobretodo que la película tenga una moraleja final.

Así, además de las deficiencias en el guión y en la manera de plantear la película, que no describiremos aquí porque son demasiadas, nos encontramos que lo más ridículo de todo son sus personajes, y no sólo por los pseudo-actores que los interpretan, sino mucho más por lo típicos que son a la par que falsos y con poca personalidad; pudiendo ver en la película cosas como unos rusos malotes y grandotes, una rusa-malaya con una melena súper teñida de rubio, unos chicos malayos con aires de rapero, un maestro de artes marciales escurridizo y que pasa desapercibido e incluso un súper villano (suponemos que no—humano) que da las órdenes des del espacio. Además de un seguido de copias de otras películas que nadie podría evitar relacionar (Stargate, Transformers…) e incluso hablar en una especie de inglés muy forzado para parecer más internacional.

Mantera
Y más mechas

Pero en serio, os estamos dejando la película bastante mal y la verdad es que nos lo pasamos muy bien viéndola, de nuevo es una de esas con las que no puedes dejar de reír de lo malas que son, y después tener mil comentarios con el resto de gente que había en la sala para poder seguir riendo.

Y, porque no, también queremos destacar algo bueno, y es que los CGI con los que están hechos los robots, explosiones, luchas, motos, persecuciones, etc. no están nada mal; o sea que aplicados a otro tipo de película habrían dado el pego segurísimo.

Por supuesto, como no podría ser de otra forma, tanto los directores como la mayoría de los actores participantes, son primerizos en esto, siendo la primera y única película que han hecho en la vida, aunque por el estilo, casi podríamos asegurar que sus directores deben venir del mundo de la publicidad; pero tal y como ha salido, no sabemos si se hará la segunda parte que se adivina después de ver el final.

En definitiva, una película infantil con todo lo que ello conlleva, pero que vista en un festival y con ganas de reír, pasarlo bien y olvidarse de lo que es el cine decente, puede dar muchas alegrías; digna del malas pero divertidas.

  • Lo mejor de la película:

Por supuesto los posters y trailers te piden que la veas.

  • Lo peor de la película:

Esperar de ella algo ni que sea coherente.

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