Ninja war of Torakage, la esperada vuelta de Nishimura

Ninja war of torakage

Cuando tuvimos noticias del estreno de esta película tuvimos algunos sentimientos encontrados, y es que Ninja war of Torakage es el nuevo trabajo de Yoshihiro Nishimura, uno de los más grandes directores de cine asiático extremo de todo Japón; pero al leer el argumento e incluso al ver el tráiler, nos dio la impresión de que el director había cambiado de registro y se estaba decantando por un género algo más “convencional”, con una historia de ninjas al uso y un desarrollo lleno de acción, pero con menos sangre, intestinos y bichos extraños de lo habitual. Nada más lejos de la realidad, sí que es verdad que ha cambiado algo en sus estilo habitual (de hecho, tan sólo ha dirigido 9 largometrajes hasta la fecha, 4 de ellos conocidos internacionalmente), pero no ha defraudado nada en absoluto.

Ninja war of Torakage
Una acción demoledora

La historia es la de una familia de ninjas retirada del oficio, con un hijo y viviendo tranquilamente hasta que un señor de la guerra secuestra a su hijo para hacerles chantaje y que roben el pergamino de oro, que complementará al de plata que tiene él y así se convertirá en el más poderoso. La pareja se dirige a buscar el pergamino, pero encuentran otro clan de ninjas custodiándolo, que secuestrará a la mujer para que el protagonista robe para ellos el pergamino de plata. Al final, Torakage se las ingeniará para enfrentar a los dos bandos y poder recuperar a su familia y su vida tranquila, no sin antes tener que enfrentarse a un duelo final con el señor de la guerra.

La historia parece muy sencilla, algo bastante similar a Yojimbo, pero no nos quedamos sólo con la trama principal; esta película tiene una gran cantidad de personajes secundarios extravagantes, verdaderos ejércitos ninjas, luchas espectaculares con armas y técnicas ninja inimaginables, escenarios increíbles, etc. y un montón de añadido que le dan mucha gracia al asunto, así que la historia acaba siendo casi lo menos importante.

Cuando os hemos dicho que Nishimura ha cambiado algo su estilo para esta película, en ningún momento nos referimos a que se haya ablandado o haya perdido su peculiar sentido del humor, simplemente ha cambiado de género, pasando de un cyberpunk en el que para él lo más importante era hacer algún tipo de reivindicación contra la sociedad y mostrar mundos completamente surrealistas y pasados de roscas en los que todo era posible, ahora se ha basado en un mundo pasado y conocido, con una historia algo más coherente y simplemente de aventuras, pero manteniendo esa característica tan suya en la que cualquier cosa es posible y podemos ver algo que sólo a él se le ocurriría, imposibles de caber en la cabeza de ningún otro mortal; y por supuesto, conservando toda la acción y el humor que lo caracteriza (o incluso aumentándolos), con esos típicos aspersores de sangre tan suyos y con esos seres horribles que parecen salidos del mismo infierno (sólo hay que ver el asesino con múltiples ojos y alas hechas de manos humanas).

A todo eso se le añade un ritmo sin descanso, unas espectaculares escenas de acción (quizás no con unas coreografías maestras, pero sí muy espectaculares), y un nuevo personaje que ayuda a la narración de la historia, un portugués experto en ninjas llamado Fernando que interrumpirá en algunos momentos para contarnos las técnicas y armas típicas de los ninjas; de lo más divertido de la película.

Ninja war of Torakage
La marca de la casa

En cuanto a efectos especiales, que podemos decir, sí que es verdad que los maquillajes están tremendamente bien, pero los CGIs dejan mucho que desear en una producción como ésta de bajo presupuesto y rápida creación, sin embargo, al ser una película de humor exagerado, no es nada malo, incluso ayuda a contribuir con el tono general de la historia.

El director de este desfase es Yoshihiro Nishimura (Tokyo gore police, Helldriver) uno de los directores actuales más extremos del panorama japonés, que incluso nos pudo hacer una presentación de la película en directo que hacía más gracia que la propia película. Para ayudarle ha elegido a actores no demasiado conocidos, pero habituales en este tipo de películas, como Saito Takumi (Vampire girl vs. Frankenstein girl, Robogeisha), Haga Yuria (Girl’s blood) o Shiina Eihi (Audion, Helldriver) que ya están acostumbrados a este tipo de papeles.

En definitiva, otra gran obra del cine japonés más extremo, con todo el gore y el humor ya clásicos, pero en un entorno más familiar y una historia con más lógica de lo habitual; imprescindible para todos los seguidores de Katanas y colegialas.

  • Lo mejor de la película:

Las luchas y las técnicas ninja super sobradas.

  • Lo peor de la película:

Aunque digamos que es algo más lógica, no intentéis buscarle ningún sentido.

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