Office, la nueva maravilla de Johnnie To

Office

La película de hoy no es realmente cine asiático extremo, tal y como estamos acostumbrados a escribir en este blog, sino que pertenece a un género bastante alejado, pero hemos querido reseñarla porque creemos que vale la pena igualmente. Office es la última película de Johnnie To y nos adapta una obra de teatro como Design for living, y lo hace de una manera en la que cambia el medio drásticamente, pero conserva muchos elementos del musical y situaciones teatrales.

Office
Unos buenos protagonistas

La película nos traslada a los principios de ésta última crisis, en el 2008; centrándose en una empresa de Hong Kong que intenta prosperar a pesar de la mala situación del mercado. La historia sigue a dos becarios nuevos en la empresa para poder conocer todo lo que en ella se hace y a las personas que la forman. Uno de los becarios es un chico con muchas ganas de triunfar, que enseguida se deja ver por sus superiores y emerge con buenas ideas; la otra es en realidad la hija del CEO de la compañía, que entra para aprender el funcionamiento, pero debe guardar en secreto quién es en realidad y sólo piensa en lo poco que le gusta estar allí. Juntos, no sólo vemos su evolución, sino que nos adentramos en la vida de sus jefes y compañeros: el triunfador de la empresa, al que le va muy bien, pero le gusta demasiado jugarse el dinero en la bolsa; la contable aplicada y modosa, dando lo mejor de sí siempre, incluso con sus problemas personales y amorosos, incluso la directora de la empresa, muy preocupada por el futuro de la compañía, pero con una situación personal bastante delicada. Así veremos todas las relaciones que hay entre ellos y todo lo que sucede en un momento de expansión de la empresa, entrada en bolsa, adquisición de una gran cuenta…

Aquí Johnnie To nos vuelve a demostrar su gran pericia como director ya que, aunque parezca una simple película de empresas, en realidad es todo un experimento audiovisual; empezando por la forma de musical de la película y siguiendo con su estética, todo rodado dentro de un gran estudio con todo detalle de decorados, excepto las paredes, dejando ver en todo momento las tripas del escenario y creando un gran efecto con las líneas que atraviesan las paredes y los techos.

Office
Unos encuadres perfectos

En primer lugar queremos hablar de su estética, que es lo que más impresiona al empezar a ver la película; eso de no tener paredes le permite al director poder encuadrar diversas zonas de acción en un mismo plano, pasando de una a la otra como si nada, creando una sensación de movimiento y de omnipresencia inmenso; también esas líneas que atraviesan paredes y techos, todas paralelas y perpendiculares entre sí, que delimitan distintas zonas, pero a su vez sirven para incrementar todas las perspectivas de fotografía contenidas en cada plano, marcando todos los puntos de fuga. Un trabajo de fotografía excelente.

También deberíamos hacer otra mención, no a la historia, sino a lo que se esconde detrás de ella, todo contado al público en forma de metacine, usando algunos recursos muy originales, tales como las canciones, que sirven más para definir a cada uno de los personajes que van apareciendo, o para contarnos sus sentimientos, revelando todo lo que tienen en sus cabezas; los relojes, que en esta película son gigantes y presentes en todo momento, no sólo haciéndonos ver el papel que juega el tiempo en la historia, sino que incluso a veces tomando todo el protagonismo de la escena, ya sea metafóricamente, como para insertar un elemento de simetría y movimiento constante, parando alguna vez el tiempo para que los personajes se puedan dirigir a cámara (como en un teatro) o pararse a pensar; el simbolismo de los ascensores, el único momento de intimidad de los protagonistas y el único elemento de decorado con paredes…

La historia también es muy especial, la segunda incursión del director en el mundo empresarial actual, después de A life without principle, tocando todos los temas que preocupan a los empresarios en esta época, pero sin llegar a aburrir a los no interesados en el tema, ya que lo hace en forma dramática, con algunos apuntes muy humorísticos, mezclando diferentes historias paralelas de amor, familia, amistad, lealtad, etc. y creando una película argumentalmente muy completa.

Esta maestría ha sido orquestada por Johnnie To (Election, Exiled) quien ha demostrado que, después de todo lo que ha hecho puede seguir sorprendiéndonos, haciendo esta vez una adaptación del teatro que conserva la manera de narrar la historia y los escenarios de éste, pero le da mil vueltas a cada escena para que se vea de la mejor manera posible, aprovechando todas las ventajas del cine respecto al teatro; por supuesto con una gran apoyo detrás tanto de los grandes actores Eason Chan (cantante además de actor) o Tang Wei (para nosotros la mejor interpretación de la película), incluso Chow Yun Fat tiene un pequeño papel; cómo del resto de quipo que lo acompaña (fotografía, música, etc.)

En definitiva, aunque no sea una película extrema, sino más bien un drama disfrazado de musical, queremos recomendar encarecidamente Office de Johnnie To por ser una película excelente.

  • Lo mejor de la película:

Todo el juego de metacine que nos permite saber mucho más de los personajes.

  • Lo peor de la película:

Los escenarios desconciertan un poco al principio, pero te acostumbras rápido.

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