Hoy seguimos un poco con el cine de zombies asiáticos que podéis ver fácilmente en vuestras casas gracias a Netflix. Esta vez nos trasladamos a Tailandia, con una película que pretende mezclar el género de zombies con el muai thai llamada Ziam, con resultados algo cuestionables, pero como mínimo reconocemos que es bastante original.

El argumento tiene un punto de partida muy bueno, en un futuro no muy lejano el cambio global ha afectado a los animales de la Tierra, que han contraído una enfermedad que los iba matando a todos y los hacía inaprovechables para cualquier cosa; ahora los humanos están en graves restricciones de comida, lo que implica una sociedad caótica, post apocalíptica, con un ejército dominante, lleno de bandidos, etc. En Tailandia hay un hombre poderoso que ha conseguido establecer una fábrica en la que sintetiza proteínas a partir de los insectos (cucarachas) y así ha conseguido paliar el hambre, aunque los suministros son escasos y la gente con dinero se queda con todo. Nuestro protagonista es una transportista, tiene que ser muy bueno y fuerte para evitar a los asaltantes, etc., que lleva un transporte valioso a un grupo de hombres ricos; se trata de una remesa de pescado comestible que el hombre poderoso ha conseguido en algún lado y que quiere vender a todos los ricos del país. Cuando los negociadores prueban la mercancía, ésta esta intoxicada y se empiezan a convertir en zombies, no sin antes haber llegado al hospital (un hospital que, por cualquier cosa cuenta con todos los avances necesarios); en el mismo hospital se encuentra el hombre poderoso que está intentando curar a su mujer y la prometida de nuestro protagonista. Cuando estalle el ataque zombie en el hospital y el ejército lo precinte para que no se propague, nuestro protagonista irá a salvar a su amada a base de hostias contra los zombies, el ejército y quien sea necesario.
La película se basa en dos aspectos clave, el primero es su ambientación, que se nos muestra sólo al principio de la película y sirve como pretexto para una historia con gancho, pero que más adelante olvidamos completamente al estar en un hospital que parece actual; el segundo concepto es el de situar toda la acción (y la mayor parte de la película) en un lugar cerrado como el hospital, en una sola noche y con distintos protagonistas que tendrán varios objetivos; y allí con la excusa de los zombies para meter peleas a saco.

Si leéis el argumento, parece que la historia tenga mucha tela y que vaya a ser una película muy completa, pero, incluso con las subtramas que no hemos contado, todos los personajes con bastante nivel de protagonismo y el intentar hacer algo de crítica contra las clases sociales, etc., en realidad los personajes no están nada desarrollados, todas las historia se quedan un poco a medias, sin profundizar en nada, hay demasiadas incongruencias entre escenas… pero es que en realidad no la tenéis que ver así, ésta es una película de acción para mostrar a un tío machacando zombies con sus artes marciales, así que no tenemos que fijarnos en guion, ni coherencia ni nada por el estilo.
Hablando de la acción, pues no está del todo mal; sin ser expertos para nada, no creemos que el estilo de lucha defina el muai thai, al menos tal y como se nos presentó en Ong Bak, y las coreografías no son nada del otro mundo, pero la dirección de acción y la forma de grabarla es aceptable, nos presta algunas escenas entretenidas y variando un poco el tipo de lucha, el nivel de los enemigos, etc.
La dirección y la narración de la película no son gran cosa, pero sí que hay algunas escenas bastante potentes, incluso metiendo un poco de terror con zombies increíbles, pero sobre todo, que dan más guerra de lo normal, así el protagonista intenta lucirse con peleas contra varios enemigos o con uno de fuerte.
En definitiva, para los que quieran ver una película típica de zombies, con todos sus tópicos y algo de terror, que se olviden, ésta es en realidad una película de acción y artes marciales (mejor o peor ejecutadas) con un mundo apocalíptico y unos zombies como pretexto para dar una buena historia y toda la acción que quieran.
- Lo mejor de la película:
La ambientación inicial nos había convencido, podría haber continuado la película por ese lado.
- Lo peor de la película:
Esos varios finales diversos, sin ningún sentido, más exagerados incluso que el resto de la película y que no aportan nada, al revés, hacen que acabemos pensando que es una película mala.





