Buybust el nuevo cine de acción en Filipinas

Buybust

Sabemos que la filmografía de Filipinas no es demasiado conocida, es un país con otras ventajas (como ofrecer lugares y personal para rodar cine barato de USA), pero recientemente nos hemos aficionado bastante a ella gracias a un director que se ha convertido en un referente en los últimos años: Erik Matti. Su última película es Buybust, una historia de acción frenética en la línea de la tendencia que inició hace unos años The Raid y que nos ha traído una película de acción non stop casi anualmente. Incluso después de pensar que Erik Matti era un director comprometido y que solía tratar temas más sociales y de protesta, aquí apuesta por otro tipo de película.

Buybust
Una protagonista muy cañera

La historia es muy parecida a la ofrecida por The Raid: La policía de Manila tiene algunos equipos especiales que se dedican a combatir los cárteles de drogas, uno de éstos bastante radical y acostumbrado a usar la fuerza y los métodos más salvajes, después de una operación acaban capturando a un traficante intermedio y le obligan a ayudarles en una operación en la que esperan descubrir quién es el capo máximo del contrabando de todo Manila. Después de una operación de investigación en la que sólo tenían que hacer el contacto y conocer un nombre, todo sale mal y el equipo de la policía acaba en una encerrona por parte de un ejército de traficantes, que los llevan a un barrio de barracas del que no pueden salir y en el que viven las gentes más pobres de la ciudad, pero que también es aprovechado y dominado por la mafia de traficantes. Los policías no tienen más remedio que luchar por sus vidas con toda la fuerza de la que disponen, intentando buscar una salida más que al capo, pero será muy difícil dentro de ese laberinto que no conocen, y más aun por algún traidor que hay entre ellos.

Aunque el argumento sea simple y ya haya sido usado cientos de veces en el cine asiático actual, no podemos dejar de observar que sí que hay cierta parte de protesta o denuncia social, hablando de corrupción política, de las condiciones de vida de los más pobres en Filipinas, de la habilidad del gobierno por pasar las cosas por alto, del hecho de que todos no son más que peleles y siempre habrá alguien para sustituir a cualquiera, pero nadie conoce a los que de verdad tienen el poder, etc. (aunque sea de forma bastante superficial y escueta); pero aquí es dónde la película se podría diferenciar de otras del mismo estilo.

También observamos otras características que hacen que, aunque sea una película de acción y la espectacularidad sea su mayor baza, no deje de intentar acercarse un poco al lado más humano y reflejar la realidad del país. Así, tenemos algunas escenas como la de la policía peleando contra gente de la calle: mujeres, gente mayor, etc. sin ningún tipo de escrúpulos; los traficantes usando armas rudimentarias y sin demasiada habilidad para luchar (al final son simples lacayos, no soldados…); las casa destrozándose por el efecto de los golpes, etc.

Buybust
El caos total

Eso sí, cuando nos paramos a observar un poco la parte más dura y la acción de la película, aquí tenemos un pequeño problema, ya que cada año este tipo de película intenta superarse, y sólo tiene una manera de hacerlo, que es mejorando coreografías y creando algo más complejo, o haciendo la acción más bestia que la anterior; y Buybust no tiene nada de eso, es más, cuenta con un presupuesto tan limitado y un equipo tan poco profesional, que la mayoría de las escenas de lucha dan más risa que otra cosa con gente corriendo sin dirección fija, peleas en las que ni se tocan, gente del montón abalanzándose una encima de la otra… todo bastante caótico y desorganizado en general.

Lo único que nos gusta de la parte de acción es el movimiento de cámara y cómo se nos va trasladando de un sitio a otro sin tener el público ni idea de dónde se encuentra o de cómo ha llegado allí, creando una sensación de laberinto completa y pasando por todo el barrio en una pelea multitudinaria de la que vemos el abasto al acabar la película, cuando se hace un zoom out y podemos presenciar la alfombra de muerto cubriendo la ciudad completa.

Como ya hemos dicho, el director de esto es Erik Matti (On the job, Seklusion) que se está convirtiendo en el nombre más importante en Filipinas dentro del cine actual y que ya ha trabajado en todo tipo de géneros; pero sabemos que lo que se le da mejor es trabajar con historias humanas algo alternativas y sacar el máximo rendimiento del dinero poco invertido, no intentar crear blockbuster cuando es imposible con los medios de los que dispone.

En definitiva, una película que decepcionará a cualquier fan del cine de acción asiático, mucho más a los que esperen una nueva The Raid, con algunos momentos de impacto, pero una ejecución bastante pobre en general y no demasiado espectacular, que es lo que se pretendía.

  • Lo mejor de la película:

Un inicio que promete mucho más de lo que es.

  • Lo peor de la película:

Un final bastante triste por lo que tendría que ser.

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