Golden cane warrior, artes marciales de Indonesia

Golden cane warrior

Hemos intentado seguir viendo las últimas novedades en cine asiático de artes marciales, y esta vez nos hemos fijado en una película de Indonesia que, al menos, ha tenido algo de publicidad y repercusión en festivales: Golden cane warrior. Aprovechando el tirón del nuevo cine indonesio de acción exportado a todo el mundo con películas como The raid, ésta también intenta ofrecer un gran espectáculo de acción con un presupuesto reducido y pocos recursos, pero con muchas ganas de triunfar. Con una historia más basada en las tradiciones del país y en el cine de artes marciales más clásico, ésta intenta ofrecer el punto de vista local sobre temas como las luchas, la traición, el honor, etc.

Golden cane warrior
Peleas de bastones

Una gran maestra de artes marciales, después de muchas luchas y de haber matado a muchos rivales, decide dejar de luchar por matar y empezar a enseñar su técnica a nuevos discípulos, y para eso elige a cuatro de los hijos huérfanos de cuatro de sus víctimas. A medida que los va entrenando, ve los que destacan y los que no, pero también sus intenciones, hasta que llega el día en el que ella siente que ya no va a vivir mucho más y elige para entregarle el símbolo de sus escuela (el Bastón de oro) a la chica más joven, menos preparada, pero también de corazón más sincero. Los dos discípulos mayores no se lo tomarán muy bien, rebelándose y matando a su maestra a la vez que intentándolo con la nueva jefa antes de que haya aprendido la técnica definitiva, pero no lo conseguirán. Los dos se hacen líderes de una nueva escuela y la chica es adoptada por un pueblo oculto del mundo; ellos querrán encontrarla para recuperar el bastón y matarla antes de que se sepa que son unos traidores, y ella hará lo suyo para vengar la muerte de su maestra.

Sin duda, como ya hemos mencionado anteriormente, nos encontramos con una película de bajo presupuesto, quizás una de las mayores producciones y más taquilleras en el mercado local, pero acostumbrados a ver películas de este tipo realizadas en Hong Kong o incluso en China, con grandes presupuestos, una magnífica tradición y estrellas internacionales, al ver ésta de indonesia, se nos queda un poco pequeña, tanto por la manera de contar la película, como por sus escenas de lucha o por sus actores de segunda categoría. Pero esto no la hace desmerecer nada, simplemente, cuando os dispongáis a verla, no penséis que os encontráis delante de una superproducción o de una cosa espectacular, sino que debéis tener en cuenta los recursos con los que se contaba y que se trata de un país dónde el cine de producción propia no es tan importante o está aún en vías de desarrollo (y con muy buenas perspectivas últimamente, todo hay que decirlo).

Golden cane warrior
Personajes sin nada de carisma

Así que, empezando por la historia y la manera como ésta es contada, tenemos algo muy simple, una trama típica y tópica del género, sin ningún valor añadido o trama secundaria que la haga algo más interesante y bastante plana en su desarrollo; lo que veis es lo que hay, lo mismo que en mil otras películas parecidas nuevamente llevado al cine, sin destacar en ningún aspecto.

Tampoco las escenas de lucha, acción o las coreografías son espectaculares, están bastante bien, incluso podríamos decir que mejor que muchas de las grandes superproducciones que sólo piensan en el puro espectáculo sin tener en cuenta los valores tradicionales, pero no destacan en ningún aspecto, y el ser todas las luchas con varas o bastones tampoco ayuda demasiado.

Y, finalmente, en el aspecto artístico no está nada mal por lo que es, se han aprovechado muy bien los escenarios naturales buscando una estética rural antigua, la fotografía, encuadres, movimientos de cámara, etc. son de lo más típico, no de una película de artes marciales, sino del cine algo más antiguo.

Con un director aclamado en su país, pero que nadie conoce fuera de él, y acostumbrado a otro tipo de cine y con unos actores que pelean bastante bien, pero dejan mucho que desear como actores.

En definitiva, una película de artes marciales algo entretenida, pero nada más, con un argumento demasiado visto y unas luchas que no son nada del otro mundo; comparándola con las grandes producciones a las que estamos acostumbrados, algo mediocre, pero seguro que localmente ha sido todo un acierto.

  • Lo mejor de la película:

Ese aire clásico que ha cogido sin quererlo.

  • Lo peor de la película:

El niño sobra en cada una de las escenas en las que interviene.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *