The raid 2: Berandal, ya no es lo que era

The Raid 2

Una de las películas más esperadas desde su anuncio ha sido sin duda The raid 2: Berandal, y es que después del éxito que tuvo su primera parte en el Festival de Sitges, dónde El retiro completo retumbó debido a las hostias y los aplausos de la gente, todo el mundo se emocionó al saber que habría una segunda parte de esta película extrema. Para los que vayan un poco perdidos, os comentaremos que The raid fue una película Indonesia que nos gustó a todos por su originalidad, por ser una película sin ningún tipo de argumento en la que pudimos ver una hora y media seguida de acción sin descanso, con unos policías asaltando un edificio lleno de criminales de los peores.

The raid 2: Berandal
Nuevos personajes

En esta segunda parte, el director intenta darle un poco de argumento para justificar tanta violencia, aunque éste sea de lo más típico y menos trabajado posible. La historia empieza un tiempo después de la primera parte, cuando al protagonista se le dice que todo lo que hizo fue sólo para acabar con una pequeña parte de una gran organización y que ahora los jefes están enfadados y que incluso su familia corre peligro; así pues, no le dejan otra opción que infiltrarse en la organización y conseguir pruebas para poder detener a los jefes. Empieza dentro de una cárcel, dónde debe ayudar y conseguir el favor del hijo del capo, así cuando ambos salen, éste lo introduce cómo guardaespaldas, matón y hombre para todo. Mientras se va ganando la confianza de todos, en la organización hay algunos problemas, y es que el hijo del capo se está asociando con otra banda para poder conseguir el poder de toda su zona por encima de su padre y para poder tener la guerra que desea contra la mafia japonesa. Así que el protagonista no sólo deberá investigar a la organización, sino que además se las tendrá que ver con los matones de cada uno de los bandos implicados.

Como en la anterior, esta película empieza con una escena de lucha y violencia extrema, con el protagonista enfrentado a una gran multitud y en un espacio muy reducido, pero es solo para impresionar, justo después nos empiezan a contar la historia tranquilamente y la película será más bien una historia de mafias con algunas escenas de acción en medio, muchas de ellas metidas con calzador. Así que lo que más nos sorprende, y sobre todo al intentar compararla con su primera parte, es su ritmo; cuando The raid era una película especial exclusivamente por saber aguantar un ritmo demoledor y creciente durante todo su metraje, en esta segunda parte el ritmo es más bien lento e irregular, con alguna escena de lucha que lo hace cambiar de repente (y que también termina de repente), pero en ningún momento nos compensa ya que, además, para poder meter una trama, se ha tenido que alargar el metraje a más de dos horas, y de estas dos, podríamos decir que la mitad o más son incluso aburridas, con un ritmo pésimo, muchas escenas copiadas de otras películas, un guión aburrido y con bastantes incoherencias y que despierta un interés casi nulo.

The raid 2: Berandal
Alguna escena de acción tremenda

Pero bueno, también tenemos las escenas de acción, y la verdad es que no podemos quejarnos de ellas, sí que es cierto que no van creciendo en intensidad como en su primera parte, sino que mantienen un nivel bastante igual en todas ellas (excepto quizás en la lucha final, más larga, bien trabajada y extrema que ninguna otra), pero también debemos decir que el nivel de violencia es espectacular y que son unas luchas bastante impresionantes. Otra de las mejoras de esta segunda parte ha sido la introducción de personajes con personalidad  propia, y no queremos decir que se haya desarrollado ninguno de ellos de forma correcta, sino que así como en la primera parte excepto el protagonista todo el mundo era igual (unos más fuertes y otros más flojos, pero muy parecidos), aquí se han introducido algunos personajes con pinta carismática (aunque es una pena que no se hayan aprovechado más) como la señora de los martillos, el loco del bate de baseball o sobretodo el tipo con pinta de mendigo.

El equipo de la película repite respecto a la anterior, Gareth Evans como director y Iko Uwais como protagonista; ni el primero es una gran director (aunque sabe hacer escenas de acción) ni el segundo es buen actor ni luchador (pero se apaña como puede).

En definitiva, para los que no hayáis visto la primera parte, es una recomendable película de acción extrema, aburrida en algunas partes, pero con cierta gracia, para no tomársela muy en serio. Para los que hayáis visto su antecesora y esperéis algo más, olvidaos; esta es un paso atrás con un intento de hacerla mejor, pero un resultado que se aleja de la originalidad y la acción extrema que caracterizaban a The raid.

  • Lo mejor de la película:

Los nuevos personajes casi sacados de un cómic o un videojuego.

  • Lo peor de la película:

Demasiadas historias para contar un guión muy básico, algunas escenas completamente prescindibles y unas escenas de lucha que acaban siendo muy parecidas.

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