Headshot, la acción marcial viene de Indonesia

Headshot

Ya vamos acabando con el cine que vimos en el Festival de Sitges de 2016, que este año se nos ha retrasado un poco el asunto por temas de viajes, trabajo, etc. pero no os preocupéis, porque hoy venimos con una película realmente extrema que se llama Headshot (nada que ver con otra del mismo nombre que vimos hace unos años). El tema es una película de acción de artes marciales venida de Indonesia, dónde se están poniendo las pilas con este género después del éxito de The raid (con la que ésta guarda cierto parecido y similitudes); entonces, para los que aun no la hayáis visto, con este paralelismo ya sabéis más o menos lo que os podréis encontrar antes de verla.

Headshot
Unas peleas de altura

La historia no es nada complicada, aunque tampoco es la típica película de acción sin historia o con una trama completamente de risa. Empieza con alguien en coma y una enfermera cuidándolo; cuando él despierta está completamente amnésico, no recuerda nada de su vida pasada, pero está muy agradecido a su enfermera. Poco a poco y con la ayuda de una banda que quiere matarlo, va descubriendo que él fue un niño secuestrado y entrenado para ser parte de una élite de asesinos; desde ese momento, decide vengarse y cargarse toda la organización uno por uno; aunque no será tan fácil como parecía, y mucho menos cuando secuestren también a su enfermera.

Es una película bastante contundente, aunque diríamos que lo es más por su acción desgarradora que por el ritmo general, que tampoco es nada del otro mundo; lo que sí que os podemos afirmar es que, aunque no tenga nada de gore o parecido (sí que es bastante sangrienta en algunas de las batallas), os impresionará por la crudeza y la violencia de sus peleas.

Como os decíamos, su ritmo no es nada acelerado, incluso podríamos decir que a medida que pasa la película se va haciendo un poco repetitivo y cansino, con unas escenas entre cada una de las escenas de acción que no aportan nada ni a la trama, ni a la acción, ni a nada, sólo son de relleno; a esto tendríamos que hacer una excepción con la poca historia de amor que hay entre los protagonistas, que tampoco es que sea muy complicada, intensa, ni nada, pero con una actriz que hace de enfermera bastante relevante, nos la acabamos creyendo y todo.

En cuanto a la historia en sí, ya veis que tampoco tiene demasiada complicación ni originalidad, es una típica historia de venganza como la que se ha dado muchísimas otras veces en el cine; incluso lo de los niños secuestrados y entrenados ya nos viene de hace tiempo y de más de una película.

Headshot
Y mucha violencia

¿Y qué pasa? Aunque ninguna de estas dos facetas sean lo más, las escenas de pelea sí que son espectaculares; y aquí venimos precisamente a eso, a ver peña de Indonesia dándose hostias sin parar hasta la muerte, y eso es precisamente lo que nos ofrece la película: unas peleas (a veces con armas y otras sin) muy contundentes, llenas de sangre, huesos rotos, etc. de esas que te duelen hasta a ti sólo de verlas, y a un ritmo de cada vez más impactantes que la anterior. Y los fans del cine de artes marciales, sobretodo del más reciente, creo que se entusiasmarán con esta película, con unas coreografías muy buenas y toda la violencia que se puedan imaginar.

Y no creáis que se trata de una película más dentro de la filmografía de un país con un cine poco destacado, sino que es una de las mayores producciones del país en los últimos tiempos, con un buen presupuesto invertido, unos nombres muy conocidos y una exportación (como mínimo a festivales especializados) muy internacional. Con unos directores como los ya casi famosos Mo Brothers (Macabre, Killers) que dejan ahora el cine de terror para dedicarse a lo que está triunfando en el país, y no se les da nada mal el salto; un protagonistas como Iko Uwais (The raid, Merantau) muy en su estilo de pelear como Dios, pero casi inexpresivo en su actuación y una actriz como Chelsea Islan, sin mucha experiencia, pero nos ha encantado.

En definitiva, una de las películas más potentes del año en artes marciales, no en el sentido más clásico del género, pero si como toda la revolución que están haciendo últimamente países de menor importancia cinematográfica en este género; violenta, brutal y desgarradora.

  • Lo mejor de la película:

Por supuesto el nivel de artes marciales, quizás no técnicamente perfectas, pero muy contundentes.

  • Lo peor de la película:

Ya hemos dicho que Iko Uwais, como actor es algo mediocre, pero es lo normal entre los expertos en artes marciales.

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