Legend of the dragon, Stephen Chow experto en billar

Legend of the dragon

Queremos empezar las reseñas del cine que vimos en el Festival Nits de Cinema Oriental con la retrospectiva de este año, que ha sido dedicada nada más y nada menos que a Stephen Chow, quizás el actor de comedia más famoso de toda China, y la verdad es que habíamos visto poco de este actor, pero de las películas de esta semana ninguna tiene desperdicio. La primera fue Legend of the dragon, con un título de clara inspiración en la leyenda de Bruce Lee (y con marcadas referencias en la película también) y un argumento que no tiene nada que ver con él; una película de su primera etapa, cuando ya había hecho mucha TV y mucho cine, pero aun no era muy conocido, en esa época que todas las películas que protagonizaba seguían unos esquemas muy básicos, pero como comedia resultaban muy entretenidas.

Legend of the dragon
Stephen Chow concentrado

El protagonista es el hijo de un señor de Tai-O, un pueblo a las afueras de Hong Kong; su padre es un maestro y entusiasta de las artes marciales y de Bruce Lee, además de propietario de una gran parte de los terrenos del pueblo; por su afición, intenta dar a conocer el kung fu a todo el mundo, y para eso entrena y disciplina a sus dos hijos en estas artes. El problema llega con su tío, un vividor que fue hace tiempo a Hong Kong para buscarse una vida mejor, pero que vaga de trabajo en trabajo sin hacer nada de provecho; la cosa queda al final en que el protagonista se va con su tío a Hong Kong a difundir las bondades del Kung Fu, aunque en realidad sea un mal estudiante y prefiera jugar al billar. Una vez en Hong Kong y visto lo bien que se le da el billar, empiezan a jugar en bares y su tío apuesta por él, ganando una pequeña fortuna y dándose a la gran vida; todo bien hasta que para dar el gran salto, el tío decide apostar la tierras de su hermano en una mega partida, el protagonista, agobiado por tanta presión pierde contra un campeón internacional, pero al final solicitarán la revancha con ánimos de recuperar lo perdido.

La verdad es que el principio de la película no tiene nada que ver con el resto; tenemos un inicio de película tradicional, en un pequeño pueblo rural, con una feria en la que se le da mucha importancia al Kung Fu y se hacen exhibiciones de artes marciales, con una gente muy seria y típica… pero después cambia totalmente y todo esto se olvida, pasando a ser una película con un solo protagonista que acapara toda la pantalla en todo momento y olvidando por completo todo el tema relacionado con el Kung Fu para ofrecernos una comedia bastante normal, con un guión muy simple y utilizado demasiadas veces y sin ningún valor especial que no sea el del propio protagonista, que hace gracia por sí mismo; sentando una de las bases para lo que más tarde se llamaría Mo Lei Tau, que definiría todo un género en China, pero que aquí sólo sería un inicio, basado sobre todo en el humor infantil y tonto, con muchas referencias culturales y cinematográficas locales, que hacen mucha gracia en su pañis, pero que fuera nos cuesta de pillar la mayoría de las veces e introduciendo, más que el humor físico muy presente en la comedia tradicional, el humor de expresiones, dónde lo más importante es que el protagonista sepa poner unos caretos que hagan reír por sí mismos.

Legend of the dragon
Un final feliz!

A parte de todo eso y de lo que personalmente pensemos de este género, debemos admitir que como comedia no tiene desperdicio, muy básico todo, pero precisamente por eso también muy efectivo; y acompañando a los infinitos gags de humor, un ritmo de principio a fin sin un momento de descanso, llenado tanto con chistes, como con escenas con un poco más de acción, pero sin ningún momento de relleno o de bajón y aburrimiento. Y para rematar la faena, una escena final que no es de acción realmente, sino que tan sólo es una partida de billar, pero con unos efectos y unas virguerías que no sólo nos hacen gracia, sino que nos dejan alucinados.

Como ya hemos mencionado un par de veces, esta película no sería lo mismo sin Stephen Chow (Shaolin soccer, Kung fu hustle) como protagonista, cuando aún era joven y hacía más tonterías que nunca, aún siguiendo más o menos las instrucciones del director Danny Lee, que en aquella época ya era un experto en películas de acción protagonizadas por él mismo, y que más tarde se atrevería con proyectos como Dr. Lamb o The untold story.

En definitiva, una película bastante orientada a un público local de Hong Kong, ni siquiera se piensa en exportarla a China, pero con un ritmo tan bueno y un humor sin descanso que, aunque no cojamos completamente todas las bromas, es perfectamente disfrutable por todos los públicos.

  • Lo mejor de la película:

Un Stephen Chow que se sale por todos lados.

  • Lo peor de la película:

Nos gustan más los trabajos posteriores en los que se integra el kung fu.

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