Los detectives de The bullet vanishes

The bullet vanishes

Si os decimos que vamos a comentaros un thriller coproducido por China y Hong Kong, por favor, no esperéis otro de esos thrillers psicológicos que están tan de moda actualmente en Corea, The bullet vanishes es más bien una película detectivesca, con un estilo de filmación moderno, pero con una ambientación muy clásica y recurrida, pero sobretodo con una dirección muy decente y unas interpretaciones de altura. Nos ha recordado bastante a los últimos Sherlock Holmes de Guy Ritchie, con sus diferencias asiáticas, claro está.

The bullet vanishes
Una ambientación única

La historia está ambientada en la China de los años ’30, más concretamente en una pequeña ciudad en la que la fuente de trabajo principal es una fábrica de armamento, y por lo tanto, dónde su director es casi el dueño de la ciudad, teniendo controlados a los trabajadores, al gobierno, a la policía, etc… en este escenario, llega un nuevo policía, alguien diferente que estudia los casos de una manera científica, buscando siempre las pruebas físicas que demuestren realmente lo que ha sucedido en la escena del crimen. Éste policía en seguida se mete en un caso en el que murió una joven trabajadora de la fábrica y por lo que ahora están todos asustados y creen que su fantasma va a vengarse de unos cuantos cobrándose sus vidas. Investigando junto a un veterano de la ciudad (el hombre más rápido de la ciudad con su pistola), empieza a conocer la ley del director de la fábrica (que aplica a todos sus trabajadores y por la cual les puede quitar la vida), toda la gente que tiene en su bolsillo y, por supuesto, algunos sucesos que no son nada paranormales, sino que forman parte de una trama para que no se descubra quién está detrás de todo (sobretodo la relacionada con las balas que desaparecen).

Lo primero que podemos decir es que toda la película tiene mucha coherencia, y no hablamos sólo de un guión trabajado y sin errores a pesar de sus complicaciones y sus múltiples sorpresas, sino que nos referimos también a una ambientación similar en todo momento, a un ritmo que no es espectacularmente rápido, pero que tampoco decae en ningún momento, aguantando el interés del público y sobretodo de unos personajes con bastante personalidad, pero capaces de convivir unos con otros sin hacerse sombra.

En cuanto al guión, como ya hemos dicho, está bastante bien pensado, sin embargo no es muy original, llevándonos a las típicas historias detectivescas ya conocidas (Sherlock Holmes por decir algo, pero también nos podríamos referir a Poirot, por ejemplo); que difiere gracias a su ambientación, y es que pocas veces habíamos visto este tipo de intrigas en unos ambientes tan oscuros y tristes, y mucho menos en un país dónde la mayoría de las cosas son muy distintas a como las conocemos.

También diremos sobre los escenarios y algunos efectos especiales, que se ven algo falsos; sabéis las típicas películas chinas que pasan en la calle, pero en las que se ve tan claro que eso es un decorado y por eso siempre salen los mismos sitios? Pues es una de esas películas; aunque la mayoría de las veces (como ésta) no nos importa tanto la veracidad de las imágenes, como la expectación que crea el caso y la veracidad de los caracteres de los personajes.

The bullet vanishes
Y unos actores perfectos

Y aquí es dónde la película acierta de lleno, en sus personajes, y no sólo en la creación de unos protagonistas con mucha personalidad y de los que somos capaces de acabar sabiendo como piensan sin que nos lo digan; sino también en la elección de los actores que los interpretan, siendo los dos protagonistas Lau Chin-Wang (Life without principle, Overheard) y Nicholas Tse (Dragon tiger gate, The viral factor), unos actorazos los dos y además con muy buena química entre ellos y sin intentar destacar por encima del otro en ningún momento (aunque está claro que para nosotros es Lau Chin-Wang quién de verdad se lleva el premio en esta película). También cuenta con unos secundarios excepcionales como Yang Mi (Painted skin: resurrection, Wu dang) en el papel femenino o Liu Kai Chi (Infernal affaire 2, The stool pigeon).

El director ha sido Law Chi-Leung, sin mucha experiencia pero que está claro que sabe lo que quiere, y sobretodo bien apoyado por un guión como dios manda.

En definitiva, una película en realidad poco sorprendente por copiar a los clásicos del cine de detectives; pero con una alto valor añadido puesto en su ambientación y en sus actores, que aportan mucho al conjunto.

  • Lo mejor de la película:

Lau Chin-Wang está que se sale, cada vez nos gusta más este actor.

  • Lo peor de la película:

Que la comparen con Sherlock Holmes (hasta nosotros lo hacemos), pero es inevitable.

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