Mon mon mon monsters, buen terror desde Taiwan

Mon mon mon monsters

Hoy vamos con un poco de terror algo independiente, ya que nos llega una película nueva desde Taiwan, un país en el que este género no está muy bien visto, del que hemos recibido sólo malas propuestas; pero ésta vez nos hemos topado con una película  bastante original, que se pudo ver en algunos festivales en nuestro país y que ahora tenéis disponible en Netflix. Se trata de Mon mon mon monsters, podríamos clasificarla como terror juvenil, pero la verdad es que tiene elementos de todo, tanto de terror psicológico, algo de gore, humor negro, incluso denuncia social… así que, aunque no sea una excelente película, sí que afirmaremos que nos ha convencido bastante.

Mon mon mon monsters
Estudiantes haciendo el loco

El argumento trata sobre un grupo de jóvenes del instituto (de hecho, el grupo de malotes y populares que domina la clase), que son enviados junto a uno de los alumnos más marginados de clase a realizar trabajos sociales y dar de comer a la gente mayor que vive en un edificio dedicado a ellos. Por casualidades de la vida, en el mismo edificio habitan dos hermanas demoníacas, que aprovechan que esta gente no tiene nadie que se preocupe de ellos para alimentarse de carcamales; y esa misma noche acaban coincidiendo el grupo de chicos con las dos hermanas, con la mala suerte de que una de ellas acaba inconsciente y es capturada por los estudiantes, que primero no saben qué es, pero enseguida se dan cuenta de que tienen a un monstruo preso, descubren sus debilidades y la aprovechan para descargar sobre ella toda su ira y frustraciones, haciéndole todo lo que quieran sin represalias por parte de nadie. Mientras el líder se lo va tomando más  apecho cada vez y se va creyendo más poderoso (también en la vida real), el marginado aprovecha para integrarse con los chicos molones, pero sin dejar atrás su mentalidad y preocuparse por la chica. Los conflictos entre los chicos y el hecho de que el otro demonio vaya a buscar a su hermana matando a todos los estudiantes que encuentre les traerán bastantes problemas.

La verdad es que tenemos varias partes dentro de la misma película, con una primera escena que nos sirve de introducción a los demonios y que se ve brutal, digna de cualquier película de zombies, demonios, vampiros… de las más gore que imaginéis. Más tarde pasamos a conocer a los estudiantes y tenemos así una mezcla entre comedia y cine de denuncia ante los abusos escolares, etc. que confluye en algo de humor negro mezclado con sentimentalismo en el momento de la captura y que pronto deriva hacia la pura denuncia, con una parte bastante larga que no hace más que contarnos y repetirnos las repercusiones morales de las acciones de los estudiantes, además de entrar mucho más hondo en la trama de denuncia social y de los sentimientos hacia el demonio; quizás esta parte se alarga demasiado y hace que el ritmo caiga en picado después de un inicio bastante bueno, llegando incluso a aburrir un poco, pero se recupera de golpe con una escena increíble de acción y terror (la del autobús), muy cañera además de bien rodada, y así emprende la recta final en la que vuelve a coger impulso, no sólo en el ritmo de la película, sino también en originalidad y en llevar la historia más allá, hacia una conclusión que no esperábamos.

Mon mon mon monsters
Escenas de auténtico terror

La verdad es que no podemos decir que sea una superproducción, nada que ver con las grandes de Hollywood (ni siquiera de China), pero para ser una película hecha en Taiwan la hemos visto demasiado bien, no sabemos si es por la maestría de saber cómo hacer cosas muy efectivas con no demasiado dinero, o es que de verdad se la han jugado y se han gastado el dinero en una propuesta de género como ésta. Tanto en efectos especiales, como teniendo en cuenta la fotografía, música, etc. creemos que es una producción mucho más que digna, quizás en algunos de estos países que hasta ahora eran considerados como cinematografías secundarias se están poniendo las pilas para tener un nombre importante dentro del mundillo del cine.

No sabemos la intención principal del director Giddens Ko (You are the Apple of my eye), que también ha escrito el guión (para nosotros de lo mejor de la película); tal vez quería enfocarla como denuncia contra los maltratos escolares, el nihilismo de la juventud actual, el desprecio hacia todo, incluso los mayores… y lo hace en forma de terror para atraer al público que quiere que lo vea, tal vez es una película de terror y comedia con un poco de trasfondo para que no quede tan ligera, o quizás ha querido hacer una mezcla de muchas cosas para ser considerado un director muy completo, pero la verdad es que debemos aplaudir esta iniciativa porque (aparte del bajón a mitad de película que se habría solucionado recortando un poco de metraje) la cosa le ha salido muy bien.

En definitiva, una propuesta muy original y una producción muy buena por tratarse de una película de género taiwanesa, quizás no sea una película que satisfaga a los fans del terror más extremo, pero nos crea una mezcla muy interesante que seguro que llega sin problemas a su público objetivo y que sirve para transmitir el mensaje que se ha propuesto el director.

  • Lo mejor de la película:

Hay tres escenas que son brutales: la del autobús, la de la clase y el final; pero en general nos ha encantado el planteamiento tanto de guión como cinemático.

  • Lo peor de la película:

Con unos 15 minutos menos en la parte del medio se habría disfrutado mucho más.

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