Revenge of the green dragons, tríadas en Nueva York

Revenge of the green dragons

Empezamos la semana con una coproducción entre Hong Kong y Hollywood, de hecho, como todos sabréis, Martin Scorsese le debía una de las gordas a Andrew Lau no sólo por haberle prestado la idea de Infernal affairs con la que después triunfó en Hollywood remakeandola como Infiltrados, sino también por haberle ayudado con la versión contándole todas sus ideas originales. Así que Revenge of the green dragons es la nueva película de Andrew Lau rodada en USA y con un gran nombre como productor ejecutivo como Martin Scorsese, lo que le ha servido para varias cosas: primero, para dar más nombre a la película poniendo su nombre en grande en medio del poster y que el público más comercial la quiera ver; segundo, para no hacer una película destinada al público local, sino a todo el mundo (en especial a los americanos); y tercero, para poder rodar en USA y tener gran parte de la burocracia y contactos solucionados antes de empezar. Así se ha podido hacer un thriller policiaco más dedicado a las pandillas de la calle que a las mafias tal y como las conocemos en el cine.

Revenge of the green dragons
Los green dragons

La historia empieza contando el drama de los inmigrantes de Hong Kong a Nueva York en busca de fortuna, y con dos niños que llegan de muy pequeños y son adoptados como hermanos al morir la madre de uno; desde entonces se protegen y ayudan en todo, hasta que a uno de ellos lo captan los Green dragons, una de las mayores bandas asiáticas de Nueva York, siempre en conflicto con otras cuatro. El niño hace para que su hermano también ingrese y, aunque éste no sea tan violento y tenga buen corazón, acepta para estar con su hermano. Los dos crecen y desarrollan sus roles en la banda, convirtiéndose en dos de los miembros más fuertes; hasta que surgen algunos problemas, uno de ellos se enamora de la hija de un protegido de la banda y el otro acaba tiroteado por la banda rival, los White tigers; pero no muere y reclama venganza. Debido a esa venganza, al empezar a mover droga desde Hong Kong a USA para distribuirla usando las bandas y a la interferencia de la policía y el FBI por el tema de drogas y la muerte de un ciudadano blanco, empezará una guerra de bandas que no acabará nada bien.

A decir verdad, la película no está nada mal, nos ha encantado la primera parte, cuando los dos protagonistas son niños (excepcionalmente interpretados por dos jóvenes actores que creemos que superan al resto del reparto), con la historia de su dura infancia y la camaradería entre ellos, muy al estilo de Hong Kong de los ’80; pero más adelante ya se convierte en una típica película de bandas en la que impera la violencia, los tipos duros, las chicas fáciles y las traiciones; sin dejar mucho espacio para las emociones y sin conseguir una buena historia que te haga estremecer.

La verdad es que viniendo de un director como Andrew Lau (Infernal affairs, The duel, Storm riders), estando avalada por Martin Scorsese y representando la historia de un sector criminal durante toda la década de los ’80, quizás nos esperábamos algo mucho más desarrollado y épico, que pudiera funcionar como representativo histórico, pero narrando una historia concreta (algo así como Uno de los nuestros o Érase una vez en América para USA o Infernal affairs o Election en Honk Kong), pero se queda en una simple refriega de bandas; y esto ha sido lo que nos ha hecho verla con menos ganas y quizás peor de lo que en realidad es.

Revenge of the green dragons
Volencia, pero sin pasarse

También vemos que se ha hecho un gran esfuerzo por “americanizar” una película china, rodando en USA, en inglés, incluyendo actores de Hollywood (aunque Ray Liotta no ayuda mucho a mejorar la película, más bien todo lo contrario, pero incluso aparece en la portada de la versión americana como protagonista indiscutible) e incluso adaptando la forma de contar la historia para el público americano: contando con pelos y señales todo lo que pasa, e incluso narrando toda la historia por el protagonista como voz en off (así el público menos acostumbrado no se pierde en la trama); intentando usar también el punto de vista de la policía y de los blancos e incluso resaltándolos como los únicos buenos de la película (eso en Hong Kong no suele pasar casi nunca), descartando la organización de tríadas con todo su sistema jerárquico y de honor y disminuyendo el nivel de violencia explícita (dejando mucha violencia, pero escondiéndola para no herir sensibilidades). Así que creemos que es una película que no será se gran interés para el público del cine de acción de Hong Kong (aunque recordamos que tampoco es que esté mal) y que no acabará de gustar al público de blockbusters americano; perdiendo así su foco.

En definitiva, una película de policías americanos y bandas callejeras de jóvenes chinos inmigrantes a USA; sin tratar mucho ninguno de estos temas y centrándose más en ofrecer una poco de acción y violencia con un guión al uso.

  • Lo mejor de la película:

Con la primera parte nos había convencido; parecía una película dura y emotiva.

  • Lo peor de la película:

La entrada de los policías americanos y como logran resolverlo todo sin ni siquiera esforzarse.

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