Shinjuku swan, live action de yakuzas para Sion Sono

Shinjuku swan

Hemos visto una película más de uno de los directores estrella del cine extremo japonés: Sion Sono, se trata de un live action del mundo de la yakuza llamado Shinjuku Swan, que quizás no es tan extremos como algunos de sus trabajos anteriores, sino que es algo más comercial (aunque mantenga algún elemento muy característico suyo) y sobretodo una película mucho más dramática que otra cosa. Pero como ya sabemos, Sono es un director bastante polifacético al que no le gusta encasillarse en un solo estilo de cien, prefiere ir alternando entre propuestas más gamberras y arriesgadas, otras más de autor y algunas lago más comerciales; así, en ese año (uno de los más ocupados para él) también nos presentó algunas propuestas muy distintas como Love and peace, Tag o The virgin psychics.

Shinjuku swan
Unos persoanjes carismáticos

Como muchas historias japonesas, ésta empieza en el momento que un joven humilde se dirige a Shinjuku (el llamado barrio rojo de Tokyo) a buscarse la vida, enseguida se mete en problemas y peleas con unos yakuzas de poca monta, pero en vez de escarmentar, llega a gustarle a un capo que lo adopta y le enseña una profesión, la de captar chicas jóvenes que busquen trabajo para hacerlas entrar en los prostíbulos con los que tienen relaciones en ese barrio. Al principio no le convence la idea, ya que piensa que está engañando a las chicas, pero en seguida se da cuenta de qué es precisamente lo que ellas quieren, así que pone todo su esfuerzo y dedicación en su nuevo trabajo; pero por destacar tanto, también se ve envuelto en medio de una guerra de bandas por el control del territorio, en la que su banda quiere absorber a la rival, pero al conseguirlo, hay elementos opuestos que, incluso estando en la misma banda, tienen sus propios planes de dominación y se buscan la vida comerciando con drogas, chantajeando a sus compañeros… Al final, por enamorarse de una de las chicas a las que ha ayudado y por otras razones de su pasado, él mismo tendrá que resolver la mayoría de los asuntos de disputa entre las bandas.

La verdad es que la película empieza exactamente igual que las que tanto nos gustan a nosotros, con una escena típica, pero que nos promete un argumento y un estilo muy gamberro, violento y lleno de humor, mucho más después de ver las pintas del protagonista; lo que pasa es que suponemos que el manga original (que no hemos leído, por cierto) debe tener una extensión bastante importante y debe ser un manga para adultos de esos en los que lo más importante es una buena historia llena de subtramas y relaciones complicadas entre los protagonistas; para plasmar eso en una película (aunque dure más de dos horas) es algo difícil y no sólo nos quedamos sin la dosis de humor gamberro esperada, que queda sustituida en gran parte por un melodrama, sino que además, intenta entrar en muchas historia y conectar muchos personajes sin tener la capacidad para hacerlo y quedándose a medias en muchas historias o tocando un nivel muy superficial en otras. Así, en muchos momentos se llega a perder el interés por la historia o acabamos pensando que tal o cual subtrama no es nada relevante.

Shinjuku swan
No falta la violencia

Eso sí, no dejamos de encontarnos delante de una película de Sion Sono (Love exposure, Cold fish) todo un maestro del cine japonés, y aquí, aunque sea una película para una gran productora y que seguro que ha tenido sus imposiciones, además de tener que seguir el tema sobrio del argumento; le ha sabido dar su toque personal, añadiendo algunas escenas de gran violencia, sin ser un gran espectáculo, pero con unas palizas tremendas; e incluso ha podido introducir algo de fantasía en la historia de amor de los protagonistas, o ha tenido la ocasión para hacer un homenaje/copia al Crows de Takashi Miike. También, no durante toda la película, pero sí que tenemos algunas escenas de una calidad cinematográfica increíble, que quizás no pegan con este tipo de cine, pero que nos demuestran la valía de un director como Sono y, como casi siempre en sus películas, un papel muy importante de Tokyo, su ciudad que conoce muy bien y que se comporta como otro de los personajes de la película..

Y por supuesto se ha sabido apoyar mucho en los personajes, que ya en el cómic eran muy carismásticos y bien personalizados, pues en el live action ha podido hacer una copia o inspiración muy igual y con aire de manga, tanto con las estupendas caracterizaciones, como con algunos de los actores elegidos para protagonizarlos, entre ellos Gou Ayano (Gantz, lupin the third), el gran Tayauki Yamada (Crows, Milocrorze) o veteranos como Yosuke Toyohara o Cotarro Yoshida, todos ellos con unas grandes actuaciones.

En definitiva, ya sabéis que Sion Sono hace muchos tipos de géneros y tiene varios tratamientos para sus películas, pues a pesar del trailer y el póster no penséis que esta es otra de sus locuras, más bien es un drama en el que ha querido meter demasiadas cosas y se ha liado un poco, pero con muy buena calidad artística.

  • Lo mejor de la película:

La escena final como conclusión merecería estar en una de las mejores películas de la historia de Japón.

  • Lo peor de la película:

No llegamos a empalizar con nadie, ni siquiera a entender bien la mayoría de las relaciones entre personajes.

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