The princess blade, japonesas con katanas

The princess blade

Hacía un tiempo ya que no os comentábamos ninguna película que realmente fuera de Katanas y colegialas, con eso y sabiendo que el cine japonés es nuestro favorito, hemos hecho una elección bastante acertada para hoy. Se llama Princess blade, y aunque no haya colegialas, sí que trata sobre una joven japonesa manejando la katana, un película de acción enmarcada en un futuro distópico con algo de originalidad (sin pasarse) que se centra sobre todo en las luchas a katana (muy al estilo de películas ninja clásicas) y que se dice que en realidad es un live action basado en el manga de Lady snowblood, aunque no cómo la película del mismo nombre que copiaba el manga, sino en una adaptación libre, aunque se conserva lo más importante que es la protagonista, un poco su trasfondo y sobretodo la sed de venganza como elemento motivador.

The princess blade
Un grupo bastante molón

Estamos en una sociedad dominada por una clase de tiranos que derrocaron al anterior gobernante, ellos también se han apoderado de su guardia personal, a quien han desprovisto de todo honor para convertirlos en puros asesinos mercenarios; en su contra hay todo un ejército de rebeldes que intentan que todo vuelva a la normalidad y que el pueblo no esté esclavizado. En este contexto, una de las asesinas, al cumplir 20 años, se entera de que su madre había estado luchando contra el sistema y su líder la mató para no tener problemas, así que la chica decide vengarse empezando por dejar la organización, pero ésta es una de esas organizaciones que no se puede dejar por las buenas, así que el resto de asesino la perseguirán hasta la muerte. Recibe la ayuda de uno de los rebeldes que la acoge en su casa (aunque él también tiene problemas con sus superiores) y de quien se acabarán encariñando, y de uno de los antiguos compañeros de su madre que le cuenta toda la historia y lucha a su lado. Con esto, su misión será matar a los dirigentes de los asesinos y acabar definitivamente con la organización como quería su madre.

Como la mayoría de películas de acción japonesas, ésta empieza con una escena por todo lo alto, demostrando de lo que es capaz, una introducción no sólo del mundo, sino también de los personajes, bastante acertada y el resto se va alternando entre escenas de puro diálogo o algo más sentimentales y alguna de acción, pero predominando las primeras, excepto al final en el que, como siempre, veremos la lucha definitiva que ocupa todo el tercer tercio de la película.

A decir verdad, no se trata de una película muy rápida y desenfrenada, sino más bien lo contrario, estamos delante de una película con un estilo japonés algo clásico, heredado de las antiguas películas chambara (samuráis) en las que la acción no lo es todo, sino una sola representación del conflicto y una manera más de entretener al público; pero el ritmo general de la película es en realidad bastante lento, con muchas escenas ya no sólo de diálogo, sino de total contemplación, con imágenes estáticas y muy alargadas con mucho tiempo para dejar pensar al espectador.

The princess blade
Grandes luchas a katana

Eso sí, cuando llegamos a las escena de acción, estás son bastante espectaculares, y es que no se ha ahorrado ni en esto ni en efectos especiales; quizás no serán tan reales y bien trabajadas como las artes marciales clásicas de Hong Kong y aquí se usan planos muy cortos (en cuanto a enfoque y tiempo) para disimular la poca experiencia de los actores y que todo parezca mucho más espectacular. Pero la filmación y la preparación de estas escenas está bastante bien trabajada, dirigida por el mismo Donnie Yen (SPL, IP man) y creando un estilo brutal de luchas con katanas.

También cabe destacar el apartado artístico de la película, con una imagen en muy pocos colores, tirando al negro, gris y marrón sobre todo para mostrar una sociedad oscura y acabada; con la introducción de algunos escenarios y elementos en movimiento en CGI para hacernos ver su carácter futurista y con una música muy rockera en todas las escenas de acción para acompañar ese estilo de filmación tan rápido.

El director de la cinta es Shinsuke Sato (Gantz, I am a hero) quien debutaba en la dirección con esta película y la verdad es que no le quedó nada mal; ahora vemos como ha ido evolucionando su carrera y debemos decir que va mejorando en cada uno de sus trabajos.

En definitiva, una película de acción japonesa que quizás os aburrirá un poco si vais a ver pura acción, ya que tiene el típico estilo japonés muy pausado y todo se alarga mucho, pero con una buena ambientación, unas grandes escenas de acción y una historia más o menos original. Se puede disfrutar si tampoco se espera demasiado de ella.

  • Lo mejor de la película:

Las escenas de acción son espectaculares.

  • Lo peor de la película:

Quizás se podrían haber currado más una ambientación distópica.

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