Throwdown, Johnnie To y su pasión por Hong Kong

Throwdown

Para hoy tenemos otra película del maestro Johnnie To, no es una novedad, ya que hace unos años de su rodaje, pero se nos presentó este año en el Festival de Sitges en pantalla grande y no podíamos dejar escapar esta oportunidad de ver Throwdown, una película hasta ahora inédita en nuestro país. Si tuviéramos que clasificarla dentro de algún género, tendríamos un grave problema, ya que en ella hay elementos de thriller, de película de mafias, de comedia, de drama deportivo… tantas cosas mezcladas en tan poco tiempo que desafía a los convencionalismos del género cinematográfico; eso sí, sin perder ninguno de esos rasgos que hacen que el cine de To tenga una personalidad propia.

En realidad la historia no es demasiado lineal, no diríamos que haya una historia en sí, si no una serie de sucesos que le pasan a un grupo de personas.

Throwdown
Trío de protagonistas bien compensado

Todo empieza con un excampeón de judo que ahora regenta un club nocturno, pero la cosa no le va demasiado bien, se ha dado al juego y pierde mucho dinero, que sólo es capaz de recuperar robando a algunos mafiosos de poca monta. Todo cambia con la aparición de dos personas en su club; el primero es un joven con un saxo que sólo busca la fama y viene a retar al excampeón para proclamarse como el mejor luchador de judo de Hong Kong, pero en cuanto éste no acepta (o está demasiado borracho para luchar), se resigna y le pide un puesto en el club como músico hasta que puedan enfrentarse; la otra es una chica de Taiwan, que quiere ser cantante y empezar con este club, por lo que le pide al dueño que la deje trabajar y un sitio para dormir, aunque sea casi sin cobrar, ya que está huyendo de sus antiguos jefes que querían que hiciera otras cosas de dudosa moralidad. Los tres acaban confesándose sus secretos y ayudándose entre ellos para conseguir sus objetivos, creando una amistad improvisada que les permitirá huir de sus enemigos y arreglar sus problemas sentimentales.

Como decimos, aquí la historia no tiene casi importancia, es más, cambiándola por cualquier otra o cogiendo sólo algunos elementos de ésta, la película tendría exactamente el mismo significado. Aquí lo más importante son las relaciones humanas y toda una serie de sucesos bastante peculiares que les van pasando y que los unen cada vez más, retratando las posibles vidas de unas personas algo marginadas o con problemas sociales y que, sólo por eso, resultan muy interesantes.

Throwdown
Nos perdemos en las calles de Hong Kong

Como no, el distintivo máximo de la película, al igual que en muchas de este director, es el tener otro protagonista oculto, que es nada más y nada menos que la ciudad de Hong Kong, no sólo mostrándonos sus calles, su vida nocturna, la gente que pasea por allí… sino que enseñándonos que es una ciudad con personalidad propia, diferente a cualquier parte del mundo y con un tipo de habitantes muy particular; cosa que quizás aquí se vaya viendo poco a poco, pero que si unimos ésta película con otras de Johnnie To tenemos un completo mapa de la ciudad y de su fauna; yo creo que podríamos hacer una selección llamada Hong Kong vista por Johnnie To y conseguiríamos un retrato perfecto; sin duda, ésta sería una de las películas que formarían parte de la selección.

Además de sus personajes, su ambientación y su significado, aquí Johnnie To hecha también muchas otras cosas de cosecha propia que hacen que ésta película sea más personal que muchas otras suyas, como su pasión por el judo y el jazz, su conocimiento e implicación con las tríadas (no las grandes organizaciones que se ven en todas partes, sino los agentes de calle que se pueden ver cualquier noche por la ciudad), sus orígenes en el cine de humor (aquí esta parte es algo más contenido, no el típico humor chino, sino más bien basado en guiones astutos y situaciones comprometidas), etc.

Y como no, como siempre gracias a su fama y sus buenos presupuestos (gastados en cosas útiles y no en efectos especiales), la película cuenta con un reparto de lujo formado por Aaron Kwok (Storm riders, City under siegue) Louis Koo (Call of heroes, Paradox) y Cherrie Ying (Kiung fu chefs, Lethal angels) con secundarios de lujo como Tony Leung Ka-fai, Jordan Chan… Todos juntos hacen que la película tenga la calidad necesaria en un trabajo que se basa sobre todo en sus personajes.

En definitiva, quizás no es una de las mejores películas de Johnnie To, pero sí muy recomendable, uniendo varios estilos y géneros habituales en él y marcando muy bien todas las características que lo definen como director; creando una película divertida, emotiva y entrañable.

  • Lo mejor de la película:

Sin duda sus personajes y todas las relaciones que se van creando casi casualmente.

  • Lo peor de la película:

No se nos ocurre nada malo que decir de ella.

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