Along with the Gods: The last 49 days, el final de la saga?

Along with the Gods: The last 49 days

Antes de empezar a ver la saga Along with the gods, estábamos muy animados, ya que todas las imágenes que habíamos visto de las películas eran espectaculares; después de ver la primera parte nos dimos cuenta de que sí era espectacular, pero se trataba de un drama y poco más; ahora hemos podido ver la segunda parte: Along with the gods: The last 49 days, que nos emplaza justo después de finalizar la primera película. La verdad es que esta iba a ser una de las sensaciones coreanas del año debido a todo el dinero que se ha gastado en ella, pero creemos que al final se ha quedado un poco a medias. Quizás os diríamos que no es  del todo imprescindible haber visto la primera parte para ver ésta, de hecho las dos actúan de forma bastante distinta con diferentes historias ambientadas en el mismo mundo, con pocos nexos de unión entre ellas; pero sí que es más que recomendable ver las dos seguidas para disfrutarlas como es debido, si no, uno se pierde bastantes cosas.

Along with the Gods: The last 49 days
Seguimos en los infiernos budistas

En esta película, los tres guardianes se enfrentan a la que debería ser su última misión para conseguir la reencarnación. Deberán probar que el alma vengativa que sembraba la destrucción en la película anterior es digna de reencarnación, y ésta sí que será su misión número 49 y la que los redima y permita reencarnarse después de 1.000 años; pero el Dios del infierno también les pedirá otra misión, y es que hay un anciano en la tierra que debería haber muerto, pero no muere porque está protegido por un espíritu del hogar. Así que los guardianes se tienen que volver a dividir, haciéndolo al revés esta vez: el líder se quedará con el espíritu para pasar por los siete infiernos, protegerlo y hacerle de abogado, mientras los otros dos vana  la Tierra y descubren que el espíritu del hogar tiene muy buenas razones para proteger al viejo. Sin embargo, no todo será la misión esta vez, sino que los guardianes irán recordando sus vidas humanas en el Joeson y se darán cuenta de que las tres estaban muy ligadas entre sí, tanto en la vida como en la muerte, así que tendrán que ser capaces de perdonar y pasar página más que sus propios protegidos.

Al final se trata nada más y nada menos de un ensayo sobre la muerte, la culpa y el perdón, siempre visto desde el punto de vista budista e intentando ofrecer un atisbo de fe y esperanza a toda la humanidad.

Así como la primera parte nos presentaba una historia con inicio y fin, con sus personajes principales y secundarios, y con una subtrama paralela, aquí se les ha ido un poco de las manos, ya que han intentado ampliar todo de tal manera que se pudiera crear algo un poco más complicado con tan solo una película más, dejando la que tendría que ser la trama principal, un poco en segundo plano y basando la película mucho más en tener 5 distintas tramas que se van intercalando sin ningún orden establecido y eso desmonta un poco el objetivo de la película en sí, haciendo que el público llegue a perder el interés en ella.

Along with the Gods: The last 49 days
Don Lee está perfecto

Pero no por eso tiene que ser malo, ya que nos han entusiasmado las tramas del Joseon a modo de flashback, lo bien pensadas que están (como para una película completa sobre ellas) y como acaban convergiendo entre ellas; también la trama del espíritu del hogar nos ha parecido estupenda, toda una tragicomedia con un sentido de humanidad muy grande, con bastante humor en general y un poco triste al final, muy completa también por sí misma; la trama de los juicios en el infierno ya nos ha parecido algo más floja o, mejor dicho, muy parecida a la que vimos en la primera parte de la saga, por no decir casi idéntica. Pero lo realmente molesto es que todas esta subtramas no llegan a encajar bien entre ellas de ninguna manera, no sabemos si por coherencia, por cómo están contadas o por ser demasiado diferentes entre ellas, no sólo como argumento, sino también como género cinematográfico.

A parte de esto, pues que decir de la película, sólo que os encontraréis algo muy parecido a su antecesora, unos efectos especiales excelentes y sobretodo unos escenarios impresionantes, pero sin ninguna sorpresa, ya que los infiernos son los mismos que ya vimos anteriormente; alguna escena de acción bastante bien trabajada, pero realmente pocas y cortas, ya que la película no trata de eso, sólo es un aliciente más para hacerla más comercial; y en cuanto a historia, pues un intento de acabar con lo que se empezó y no terminó sólo para tener la oportunidad de hacer una segunda parte, pero que bien podría haber acabado en la primera sin ningún problema.

A esto que repiten el director y actores que ya vimos en Along with the Gods: The two worlds, excepto la nueva incorporación de Ma Dong-Seok (Train to Busan, Outlaws) que ahora se hace llamar Don Lee y que aporta el mayor beneficio de la película, un personaje entrañable y una historia preciosa que podría ser una película por sí sola, creemos que ha sido el mayor acierto de la película.

En definitiva, una película con una imagen increíble, con algunas escenitas de acción y sobre todo con unas historias muy bien pensadas, pero no demasiado bien conectadas entre sí o demasiado diferentes entre ellas, lo que hace que se disperse el foco de interés y no sea ni una buena conclusión de la saga ni algo nuevo y diferente.

  • Lo mejor de la película:

El espíritu del hogar, perfecto como personaje y Don Lee como actor.

  • Lo peor de la película:

Con lo emocionante que acabó la primera parte, esa escena que abre la película se acaba sin continuar el climax.

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