Champion, los campeonatos coreanos de pulsos

Champion

Hoy nos distanciamos algo del cine asiático extremo que os solemos comentar, y es que últimamente preferimos no ver trailers y encontrarnos las películas sin saber nada de ellas de antemano. Nos decidimos a ver Champion, una película coreana protagonizada por un actor que últimamente nos tiene el corazón ganado, pero resulta que, muy lejos de ser una película de acción como creíamos, se trata de otro drama deportivo, más ñoño y sentimental que nunca; incluso así, ya os avanzamos que sería una especie de adaptación coreana de la película Yo, el halcón de Sylvester Stallone, por supuesto bastante cambiada, actualizada y preparada para el público coreano. En realidad no nos ha disgustado, pero si queréis ver una película de nuestras habituales, olvidaros de ésta; de todos modos, os dejamos con la reseña para quién le pueda interesar.

Champion
Unos personajes muy correctos

El protagonista es un tío muy cachas, de origen coreano, pero que vive en USA desde pequeño, cuando su madre le dio en adopción. Después de perder algún campeonato, malvive haciendo de portero de discoteca, hasta que un viejo conocido viaja a América para encontrarle y convencerle de que vuelva con él a Corea para meterse en el mundillo de los concursos de pulsos de brazo. Después de caer aún más bajo, se decide y va a Corea para ver si allí puede triunfar, pero se encuentra con algunos problemas, el primero cuando quiere ir a visitar a su madre biológica, pero se encuentra con su hermanastra y sus dos hijos, que muy poco a poco va conociendo algo mejor; el segundo llega cuando su amigo, metiéndose con la mafia para apostar y ganar dinero gracias a él, acepta sobornos y quiere que nuestro protagonista se deje ganar. Él no quiere el dinero, prefiere la fama por encima de todo, así que no hace caso y sigue ganando, haciéndose un nombre y consigue participar en el campeonato nacional, que querrá ganar incluso por encima de la mafia y sus matones; al mismo tiempo intentará ayudar a su familia recién encontrada, cosa que no será nada fácil.

La verdad es que la película tiene alguna escenita de acción, no sólo en los concursos de pulsos, sino también alguna pequeña pelea; también tiene sus partes de humor bastante familiar y distendido; pero estas escenas son mínimas comparadas con todo el melodrama que representa la historia, que es lo que define la película y lo que la hará una película para todos los públicos, muy familiar y muy enfocada a un público local, por mucho que a simple vista, con el tráiler y el poster pueda parecer típica de festivales, etc.

Champion
El atractivo del campeonato de pulsos

No obstante, todo y ser un drama, es una película con un ritmo muy correcto, sin llegar a hacerse larga o pesada en ningún momento, introduciendo pequeñas escenas muy activas de vez en cuando y algunos personajes muy divertidos (como el amigo o los sobrinos); con la típica evolución tanto de sentimientos, como de trama, que nos llevará a admirar cada vez más s su protagonista; usando un perfecto antihéroe que proporcionará algo más de originalidad que el típico drama de situación o de personajes tristes.

Y aquí es dónde la película tiene su máximo encanto, en su protagonista, no sólo por haber sido capaz de crear un personaje entrañable que en una escena puede ser la persona más tierna del mundo y en la siguiente, el terror de los maleantes; ni por usar el típico personaje acabado que va mejorando poco a poco hasta convertirse en alguien muy querido; sino por haber elegido a Don Lee (Train to Busan, The outlaws) anteriormente conocido como Ma Dong Seok, un actor que nos encanta en casi todos sus papeles, que ahora se ha dado cuenta de que no sólo vale para papeles de tipo duro y de acción, sino que tiene una faceta de bonachón achuchable con mucho potencial (aunque nosotros preferimos que vuelva a la acción).

En definitiva, se trata de no más que un drama deportivo, el típico argumento de superación y motivación, muy pensado para un público familiar y muy heterogéneo (para gustar a todo el mundo), pero con alguna pequeña chispa que lo hace algo más interesante; pero como decíamos nada de Katanas y colegialas.

  • Lo mejor de la película:

Entretiene suficientemente y Don Lee está tremendo.

  • Lo peor de la película:

Esas lecciones de moral y superación tan sobadas.

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