Garm Wars: the last druid, el mundo scifi de Mamoru Oshii

Garm wars

Queríamos ver una película actual de kaijus japoneses que fuera algo diferente y creo que nos hemos metido en un lío en vez de disfrutar de algo sencillo como pretendíamos. Nos hemos atrevido con Garm Wars: The last druid, la última producción de Mamoru Oshii, que en este caso es en imagen real y resulta que se trata de su primera película rodada en inglés, con actores americanos o canadienses; como muchas otras veces es una cinta de ciencia ficción (o mejor dicho cyberpunk), en un mundo de fantasía y con una historia llena de acción, pero algo más profunda que sólo eso, creada casi completamente en digital, excepto los actores y alguna pequeña cosa más. La verdad es que nos ha recordado bastante a Assault girls, aunque quizás ésta sea algo más compleja.

Garm Wars: The last druid
Espectaculares batallas

La historia sucede en un mundo en el que un planeta es habitado por 9 tribus, dominado por unos dioses y con unos druidas como profetas de éstos. Cuando los dioses y druidas abandonan el mundo, las tribus empiezan una guerra entre ellas y sólo quedan tres en pie, una que domina la guerra por tierra, otra que domina la guerra por el aire y la tercera que domina los sistemas informáticos. Un miembro del tercer clan es atrapado por sus enemigos junto con lo que dice ser un druida y todo el mundo se queda parado, más aún cuando el druida desmonta toda la red que soporta una de las bases más importantes de la tribu. A partir de entonces hay un nuevo ataque en el que la tercera tribu intenta recuperar al druida como prisionero, pero acaban todos destruidos, quedando un guerrero de cada tribu unidos por el destino, necesitándose uno al otro para sobrevivir y con la misión de comprender quién es y qué quiere el druida. Juntos harán un viaje que los guiará hasta el mismo centro de ese mundo.

La historia se separa en tres actos: en el primero se presentan los personajes y se prepara bien la situación para que queden en una especie de tablas por las que tendrán que colaborar entre ellos, en el segundo acto se sucede el viaje que los llevará a conocerse mejor, defenderse de peligros y conseguir un objetivo común, y en el tercer acto se desvelará qué es el druida, porque está en el mundo y qué deben hacer los protagonistas para salvar a la humanidad entera.

Así, como podéis ver, se trata de intentar crear toda una epopeya épica, el típico viaje existencial y mítico con el que se crean las leyendas y que además sirve para hacerse planteamientos existenciales.

Garm Wars: The last druid
Un diseño de personajes perfecto

Para los que ya hayáis visto otras obras live action de Mamoru Oshii ya estaréis acostumbrados a este tipo de acciones, a él lo que le gusta de verdad es crear nuevos mundos, así que se inventa unas historias y unos antecedentes completamente increíbles, con los que se podría hacer cualquier cosa: libros, cómics, películas, juegos, series, radio… y a partir de allí hace una historia que puede ser bastante más sencilla que todo esto, pero con un gran potencial; tanto es así que al ver ésta película nos da la impresión de que nos hemos perdido otras cosas antes para poder entenderla mejor y disfrutarla más, pero hemos estado buscando por la red y creemos que esto es lo primero que crea referido a este mundo.

Incluso al ver el final de la película, no es que la deje abierta a posibles continuaciones, hacer una saga o una serie, sino que nos parece que Garm Wars sea sólo la introducción de algo muchísimo más grande que no sabemos si llegará algún día, ya lo veréis…

A parte de eso, como siempre, todo es fascinante, tanto la concepción de la idea, como la belleza de las imágenes (algunos planos sacados directamente de cuadros famosos), como la fotografía y la calidad de toda la parte CGI, como la música compuesta, como no, por Kenji Kawai, como el diseño de personajes, vehículos y criaturas; una gran estimulación a los sentidos. Y, por supuesto, también tenemos aquí a Gabriel, su perro, en un papel más protagonista que nunca.

En definitiva, una gran obra de arte, tanto por la parte informática, como por la parte estética, que mezcla el kaiju, ciencia ficción, mitología, etc. de una forma muy bella y que nos hace comprender sobretodo la maldad del ser humano y cómo lo estamos destruyendo todo con la tecnología, un poco a lo Miyazaki. Y que nos deja, no a medias, sino en un principio de algo más grande.

  • Lo mejor de la película:

Toda la parte de naves, tanques, criaturas, etc… la especialidad de Oshii.

  • Lo peor de la película:

Los actores son, en general, bastante pésimos.

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