Illang la brigada del lobo, Netflix con los live actions

Illang The wolf brigade

Ahora que Netflix ha empezado a producir cine asiático de calidad, no podemos dejar pasar la ocasión para ver y reseñar todo lo que nos vayamos encontrando en la plataforma, al final resultará una buena forma de ver algo de contenidos un poco más alternativos. La película que nos ocupa hoy es Illang. La brigada del lobo (In-Rang), que resulta ser un live action adaptado del ya histórico anime Jin-Roh creado por Mamoru Oshii y que ha tenido bastante polémica como cualquier adaptación que se hace de elementos que restan en la memoria colectiva; en este caso incluso más por tratarse de una adaptación coreana de un anime japonés (con todo lo que ello supone). No sabríamos deciros si es mejor ver la película habiendo visto antes el anime o no; nosotros lo vimos en su momento y lo revisionamos justo antes de la película para poder ver las comparaciones, pero si no habéis visto el anime aún o no lo recordáis muy bien, creo que casi es mejor ver la película por separado sin ninguna referencia, así será mucho más disfrutable.

Illang The wolf brigade
Una historia sobre sentimientos internos

El argumento es exactamente el mismo que en el anime: en un futuro próximo la sociedad se ha descontrolado, las dos Coreas están a punto de unificarse para obtener mayor poder, pero hay un sector de ciudadanos llamado Secto que se está armando en contra del gobierno; para contrarrestarlos se crea un grupo de fuerzas de élite de la policía que sólo actuará en contra de esto, pero hay un reducido grupo dentro de este cuerpo que se hacen llamar La brigada de los lobos y que se dedicarán a exterminar a todos los elementos corruptos del gobierno. En una ocasión, hay un accidente que acaba con unas niñas civiles, se decide cesar las actividades de la fuerza de élite y nuestro protagonista desaparece un tiempo afectado sentimentalmente por el accidente; cuando vuelve, miembros del gobierno lo persiguen para usarlo como chivo expiatorio del accidente y lavarse las manos, por lo que usan a una miembro de Secto que tienen prisionera para que simule ser la hermana de la víctima del accidente, contacte con nuestro protagonista, lo seduzca y lo acabe entregando al gobierno para así entregarlo a la prensa y quedar limpios. Pero el protagonista no es tonto y se irá saliendo con la suya, contraatacando al gobierno.

La verdad es que no sólo el argumento es el mismo que en el anime, sino que toda la estructura, escenas, incluso algunas frases e imágenes son copiadas exactamente de la obra de Mamoru Oshii; la verdad es que en esta ocasión en la que sí podemos hacer una buena comparación, debemos decir que como live action es una perfecta adaptación, en la que se coge el anime y se pasa a imagen real tal cual, además añadiendo algunas cosas más que la hacen más interesante, como una más completa historia de amor entre los protagonistas, unas mejoradas escenas de acción y algo más de intrusión en política; cosa que a Oshii creemos que le habrá gustado, ya que su principal atención ha sido siempre en los temas políticos y todas las tramas y trampas que hay en ellos y en la película, aunque adaptado para Corea (en la trama política, pero también en la forma de hacer las cosas) y a un futuro (en el original se representaba una distopía después de la Segunda Guerra Mundial) se refleja bastante bien.

Lo único que podríamos decir cómo adaptación es que Mamoru Oshii no quiso crear sólo un anime llamado Jin-Roh para hacer llegar el mensaje, sino que creó un mundo distópico entero denominado Saga Kerberos, usando para ello distintas historias en cómics, radionovelas, películas, libros, etc. (nosotros ya reseñamos en su tiempo The red spectacles y Stray dogs: Kerberos panzer dogs) Y habría sido perfecto no hacer sólo una copia de uno de sus trabajos, sino una historia más dentro de este universo, pero nueva y diferente.

Illang The wolf brigade
Escenas de acción espectaculares

Alejándonos ya de comparaciones y analizando la película en sí, pues tiene un estilo muy coreano, casi toda la primera hora la pasa presentando la situación, los personajes, etc. y es a partir de la segunda parte que empieza la acción, con algunas escenas realmente espectaculares (sobre todo la última batalla), todo con una factura impecable; pero como ya habíamos dicho, mucho más enfocada a destapar problema políticos que a la simple acción porqué sí. El ritmo en general es bastante lento, lo que tampoco es nada negativo si tenemos en cuenta que intenta ser una película de reflexión y algo más íntima de lo que parece, muy basada en los sentimientos internos de cada uno y la moral de sus personajes; pero no aburre en ningún momento, sabe hacerse lo suficientemente interesante y explicar todas las situaciones de manera muy clara para que nadie se pierda (no como en el anime, que muchas cosas se daban por supuestas y te las tenías que imaginar).

Creo que se ha hablado mucho de la impersonalidad de los personajes, que no reflejan las emociones que deberían, tan sólo las muestran con sus actos; pero eso es algo heredado del anime original en el que todo era muy aséptico, y no por contar con malos actores, ya que hay nombres como Gang Dong-won (Woochi, The priests).

Todo ha sido dirigido y adaptado por Kim Jee-Woon (Bittersweet life, I saw the devil) uno de los mayores nombres de Corea actualmente, que asegura de antemano un gran éxito y saber plasmar la historia de una manera perfecta; quizás nos ha faltado aquí su sello personal, no sabemos si un poco coartado por Netflix.

En definitiva, una película que debería gustar a los fans del anime original por saber mantener todo exactamente igual e incluso ampliar alguna de las partes; para los que no hayan visto Jin-Roh, creemos que será una película bastante impactante (aunque no magistral).

  • Lo mejor de la película:

La escena de acción final, con partes idénticas al anime, pero muy mejorada.

  • Lo peor de la película:

Un final tan romántico y ñoño.

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