Las absurdas guerras en Once upon a time in battlefield

Volvemos con cine coreano, pero los más fans no os empecéis a emocionar, que esta vez no se trata de un thriller psicológico ni de una película de acción, sino que os traemos la primera parte de una película que os reseñamos hace un tiempo; Once upon a time in battlefield o Hwangsanbul es el inicio de una saga que continuará más tarde con Battlefield heroes, una película que nos hizo reír mucho. En este caso estamos delante de una película épica de sucesos históricos y de una batalla real, pero tratada con el humor más absurdo con el que se podría haber hecho.

Once upon a time in battlefield
Los generales

Todo empieza con una disputa entre tres grandes señores de la guerra coreanos, que se enfadan entre ellos por diversos motivos y por eso se declaran la guerra (sin llegar a saber si es en serio o no). Uno de los señores ve acercarse a su reino a los otros dos por distintos lados y pide consejo a sus consejeros, que primero le dicen que no irán a por él, sino a por su vecino; pero se equivocan y los ejércitos que se acercan quieren conquistar sus tierras, así que el señor de la guerra junta a sus mejores hombres para defender un bastión que protegerá la entrada a su reino, aunque tenga pocos soldados y haya que enfrentar a 5.000 hombres contra 50.000 que están llegando. Mientras, los invasores también tendrán que planear sus tácticas para el asedio del bastión y la llegada de suministros antes de que sus hombres desfallezcan, además de tener que coordinar y hacer que se porten bien dos ejércitos distintos. El resto de película pasará entre tácticas idiotas, malentendidos entre los dirigentes, soldados muriendo inútilmente… Hasta la batalla final y sus consecuencias.

No os dejéis desanimar por el principio de la película, en el que los dirigentes se empiezan a insultar soltando un montón de nombres en coreano y hablando de un montón de cosas de la que no nos enteraremos; esto solo es una introducción y podéis disfrutar perfectamente de la película sin esta parte. También veremos una primera parte llena de tácticas, pensamientos y discusiones entre altos cargos del ejército, tiene cierta gracia, la verdad es que hay algunos momentos de partirse de risa: pero no empezaréis a disfrutar de verdad hasta que los dos ejército no se encuentren frente a frente y tengan que demostrar quien es el más fuerte e ingenioso, con tácticas absurdas inventadas que serán incluso superadas en tontería por la ejecución de las mismas, así tendremos guerra de insultos, ajedrez humano, el sacrificio de las familias de los dirigentes, etc. Y al final, como no, una gran y épica batalla que acabará de manera emocionante y algo triste también.

Once upon a time in battlefield
Y los soldados

No esperéis una súper producción con mucho dinero invertido en extras, vestuarios, maquillajes, etc. Esto es más bien una película de ámbito local y sin muchas aspiraciones, con bromas de coreanos y sus diferencias, bromas lingüísticas y otras cosas que a veces nos costará entender; pero sí que es verdad que tendremos unos vestuarios y exteriores bastante verosímiles y un humor absurdo con el que no podremos evitar soltar nuestra risa más sincera. Con algunos personajes bastante carismáticos, como el general de Baekje, algún soldado que irá apareciendo a lo largo de la película o incluso el capitán del enemigo, que ni siquiera habla, pero que es muy molón (el de la coleta). Y sobretodo una película que nos demostrará la ineficacia de las cadenas de mando, de las tácticas de guerra muy bien pensadas o de los superiores (que contra más poder tienen, peor hacen las cosas), centrándose en este aspecto y burlándose incluso de los dirigentes con más poder.

El director de la película es Lee Jun Ik, que también dirige más adelante su segunda parte y otras películas de corte más dramático como The king and the klown o Blades of blood, todas ellas piezas de la historia de su país, y que con esta película se estrenaba triunfando entre sus compatriotas, aunque no saliera de Corea.

El único actor que de verdad podríamos destacar es Park Joon-Hoon, que interpreta al capitán de Baekje y que tiene un papel que va desde la estupidez al dramatismo más extremo, pasando por varias fases emotivas.

En definitiva, aunque sea una película más bien local para hacer disfrutar al público coreano, también nos hará reír a nosotros con su humor absurdo y sus críticas al sistema de esa época; altamente disfrutable en todos sus aspectos.

  • Lo mejor de la película:

La escena del ajedrez humano no tiene desperdicio, es tronchante.

  • Lo peor de la película:

Como muchas otras veces, algunas bromas que no logramos coger y algunos detalles que se nos escapan por no quedarnos con todos sus nombres.

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