Lesson of the evil: Lo nuevo y poco destacado de Miike

Lesson of the evil

Directamente des del Festival de Sitges 2013 os queremos hablar de una de las últimas películas de quien es un gran maestro japonés para nosotros como Takashi Miike (que nos ha mostrado algunas de las películas asiáticas más extremas), y decimos una de las últimas, porque desde su estreno en Europa, ya ha completado alguna más. La película en cuestión es Lesson of the evil, todo un slasher basado en la vida en los institutos, algo con reminiscencias de clásicos como Carrie o incluso con algo de Battle Royale y con un estilo algo peculiar, no parecido a nada hecho anteriormente por este director.

La película trata sobre un asesino en serie con un trauma de infancia y que no distingue entre el bien y el mal (vaya, como casi todos los asesinos en serie), pero este decide hacerse profesor y entra en un instituto en el que cada uno tiene sus problemas y sus historias, tanto alumnos como profesores, entre trampas para copiar, clases sociales y marginaciones, rollitos entre alumnos, sexo entre alumnos y profesores… Pues este profesor resulta ser el más enrollado del instituto, con una clase que le aprecia, unos alumnos que confían en él tanto académicamente como personalmente y unos profesores que le tienen como a un gran experto en educación y muy responsable. Todo se va liando cada vez un poco más, y nuestro protagonista se ve obligado a matar a alguno de sus alumnos intentando que parezcan accidentes; pero llega un día en el que la cosa se descontrola completamente y durante la preparación de una fiesta en la que los alumnos de su clase permanecen en el instituto durante la noche para acabar el trabajo, el profesor aprovecha para montar una carnicería y matarlos a todos.

Lesson of the evil
Tramas de institutos

Como decíamos antes, se trata de un slasher al uso, con su psicópata intentando matar a todo el que aparezca en escena, sus muertes normales y otras algo más rebuscadas, con un grupo de jóvenes inocentes que no saben lo que se les viene encima, con un pasado turbulento y algunos elementos de gran afectación del asesino, etc. Incluso aquí, Miike se limita a seguir la típica estructura de película japonesa comercial: primera mitad de la película para presentación de personajes y situaciones, todo bastante tranquilo y normal, y segunda mitad llena de sangre y acción para compensar lo que falta en la primera, todo bastante lineal y convencional (dentro del cine de asesinatos, claro está); así que para muchos esta es una película más que podría haber sido rodada por cualquiera con un poco de experiencia, en ningún momento deja sus habituales marcas de la casa, sus bizarradas omnipresentes con la que ha logrado escandalizarnos a todos o sus complejidades argumentales o psicológicas (incluso el protagonista es un psicópata de lo más corriente).

Y no penséis que con eso estamos diciendo que la película es mala o aburrida, en todo momento se nota un muy buen trabajo de dirección, unas actuaciones estupendas, tanto del protagonista como de algunos de los niños y otros profesores; lo único que decimos es que no se nota que sea una película de Miike, que seguramente será un encargo con algo menos de libertad para el director que otras veces.

Lesson of the evil
Algo pobre como slasher

Pero no todo son pegas en este trabajo, ya que también tiene algunos puntos muy bien trabajados y que consiguen que una trama lenta y común se haga interesante y que, aunque a simple vista no tenga nada especial, sí que hace que el público no deje de verla y se quede enganchado; y es que aquí, en lo que más ha trabajado Miike ha sido en dar profundidad a los protagonistas de la historia, y casi la misma para el principal, como para los secundarios, creando tramas que involucren a distintas personas y que sean no muy extrañas, pero tampoco habituales en un instituto; haciendo algún cruce entre estas tramas para que el espectador tenga algo más de juego, destinando una gran parte de la película en darnos a conocer a cada personaje, sus motivaciones y sus miedos, aunque luego no sirva para nada porque morirá pronto, y sobretodo contándonos la vida del profesor, pero sin contarla, es decir, sí que utiliza algún flashback para ver su infancia y juventud, pero ninguno muy largo, sino que juega con enseñarnos momentos muy concretos y otros momentos del presente con una mínima relación para que seamos nosotros quienes atemos cabos y podamos jugar a completar la historia; y por supuesto, igual como hizo en Gozu, usando la mitología para explicar algunas cosas sin contarlas, y no sólo la mitología nórdica clásica, sino también la contemporánea con la historia de la canción Mike the knife, que acompaña muy bien a la película en sus dos versiones, tanto en formato ópera para momentos de recuerdo, como en versión jazz para la explosión y el júbilo final.

Poco podemos decir de Takashi Miike que no hayamos dicho ya, hasta le dedicamos un monográfico, así que dirigíos a este si queréis conocer más sobre el director. En cuanto a los actores, tenemos a un genial Hideaki Ito (Sukiyaki western Django, Uzimaru) con una muy buena interpretación, y a otros actores que nos gustan con papeles secundarios como Takayuki Yamada (Crows, 13 assassins), Mitsuru Fukikoshi (Cold fish) o Takehiro Hira (Hara kiri), con lo que se ha rodeado de un gran reparto para este trabajo.

En definitiva, se trata de un slasher muy corriente, que nadie espere el mítico estilo o desfase de Takashi Miike, ni siquiera en las muertes se ve ni una tripa, tan solo chorros de sangre falsa; sin embargo es una buena película para pasar el rato, se puede hacer un poco lenta al principio, pero en ningún caso tanto como aburrida.

  • Lo mejor de la película:

Unos actores excepcionales, hasta los niños lo hacen muy bien.

  • Lo peor de la película:

Desaprovechar a estos actores y no hacer algo más espectacular con ellos.

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