Llega el cyberpunk japonés Hard revenge Milly

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Volvemos a uno de los géneros que más nos apasionan, el splatter. Y esta vez lo hacemos de mano de dos películas japonesas de corta duración que bien se podrían haber juntado en una sola: Hard revenge Milly. Cómo su título dice es una historia de venganza con mucha sangre.

En la primera parte de la saga, Hard revenge Milly, se nos muestra una chica a la que han matado toda su familia y a la que han violado y mutilado casi hasta la muerte, pero resucitada gracias a la ciencia y a convertir casi todo su cuerpo en una arma letal. El único propósito de esta chica después de recuperar la conciencia es el de vengarse de la banda que hizo esto matándolos a todos.

Hard revenge Milly
Milly preparada para la pelea

Esta es una película con un estilo cyberpunk bien marcado, con un mundo post-apocalíptico desolado y semi-destruido, con unos escenario CGI de imágenes estáticas pero con bastante realismo y unos interiores de fábricas y casas en ruinas muy apropiadas a la ambientación. Una música muy cañera, estilo rock para las escenas de acción y con bastante suspense para el resto de la película. La historia está un poco fragmentada, con algunos flashbacks y contada por partes, pero cómo es tan simple cómo “mataron a mi familia y yo los mato” no da pie a perderse en la trama. Y por el resto, pues que decir, mucha sangre y muchos miembros amputados, cuerpos cortados, etc. Aunque no es absurda cómo muchas otras del género, sino que intenta mostrarse seria en todo momento (siempre hay algunos chistes y momentos…).

La protagonista no es especialmente guapa, pero es tan dura que seguro que os molará (Miki Mizuno que aparecía en Craved y más recientemente  Guilty of romance de Sion Sono); el resto de personajes son todos bastante carismáticos, cada uno con sus distintos rasgos y todos con su katana.

Aunque no tenga unos presupuestos muy grandes, se las apañan para que no se note, con unos efectos especiales y maquillajes perfectos (adivinad de quién… cómo no Yoshihiro Nishimura, cómo en la mayoría de películas del género), los habituales chorros de sangre exagerados y sin parar. El ritmo no se detiene en ningún momento, las escenas de acción son cañeras y en las que no hay acción, se mantiene el suspense, sobretodo al no saber qué se propone la protagonista y al no tener ningún plano estático, aunque no pase nada hay movimientos de cámara o cambios de plano. En cuanto a las peleas, no se encuentran preparadas con buenas coreografías y no son lo suficientemente largas cómo para alucinarse (excepto la última), pero con juegos de cámara y mucha violencia, no creo que decepcionen a nadie.

En definitiva, una buena película splatter de ambientación cyberpunk, con mucha sangre, katanas y otras armas especiales; con una trama simple pero contundente y una dirección más que correcta.

  • Lo mejor de la película:

Ya era hora de tener un splatter más serio, más que nada para no ver siempre las mismas bromas.

La dureza de Miki Mizuno y la sorpresa que nos depara la batalla final, cuando vemos su arma definitiva.

  • Lo peor de la película:

Que dure sólo 45 minutos, por suerte en el Festival de Sitges pudimos ver las dos partes seguidas dentro de un maratón, cómo si fuera una sola película.

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