Más thriller coreanos como No tears for the dead

No tears for the dead

Más thrillers coreanos, y es que este año en el Festival de Sitges nos hemos hartado un poco de este tipo de películas. No tears for the dead es más bien una película de acción que un thriller, aunque todo el mundo quiera encasillarlo dentro de este género porque supongo que está más de moda. Se trata de una película con un ligero argumento detrás y con escenas de acción (sobretodo tiroteos) que intentan ofrecer lo máximo de espectacularidad posible.

No tears for the dead
Salvando a su propia víctima

La historia empieza con un asesino profesional que en un trabajo, mata a todos sus objetivos, pero por error también mata a la hija de uno de ellos, que estaba con su padre en el mismo bar dónde se hacía una negociación. Él se arrepiente, pero tampoco le da demasiada importancia dado que piensa dejar este mundo; aun así, sus jefes le imponen un último trabajo, y es que para eliminar todos los posibles testigos o informantes del caso anterior, deberá matar a la madre de la niña y recuperar una información que tiene ella. Él, para resarcirse de lo que hizo, decide que no quiere matarla, pero habrá otros que sí que lo intentarán y al verlo a él protegiéndola, también actuaran en su contra. Luchando por su vida y por la de la chica, descubrirá una trama de corrupción y de lucha por el poder con algunos peces gordos implicados y muchos asesinos (algunos anteriores colegas suyos). Para sobrevivir deberá acabar con todos.

El principio de la película sí que tiene mucho de thriller, con una misión que no conocemos exactamente, unos personajes muy marcados y una situación peculiar, además de una forma de filmar la escena más que correcta, con un poco de violencia, pero más de intriga y dejar al espectador con gana de más. Más adelante, durante casi todo el desarrollo de la película, el director intentará barajar los sentimientos más fuertes con la acción más trepidante, tal como si fuera un heroic bloodsheet, pero con una parte de sentimientos algo floja y una parte de acción que ni es realista, ni es exagerada, si no que se queda un poco en medio.

La imagen en general es bastante atractiva, todo con bastante estilo y sobretodo en las escenas de acción, tanto peleas, como luchas de cuchillos, como en tiroteos, usando casi todas las armas existentes que se podrían usar en un escenario como este, la verdad es que no sólo las coreografías son más que decentes, si no que se complementan muy bien con el estilo de filmación y la música utilizada. Pero eso es solo una parte de la película, la otra parte es la más sentimental, que nos intenta reflejar los sentimientos del protagonista no sólo de cara a la familia que está asesinando, sino también sus traumas infantiles y algo más de contexto, pero no sabemos si es porque el director no se defiende muy bien en esta parte o por que el guión es muy flojo, pero esta parte queda muy coja, nos explica lo que quiere, pero en ningún momento es capaz de hacernos emocionar, ni siquiera empatizar con el protagonista.

No tears for the dead
Acción y muchas armas

A parte de eso, el ritmo de la película es bastante irregular, mostrando muchos altibajos entre escenas de máxima acción y escenas que más que contarnos una historia, intentan demostrarnos el porqué de lo que siente el protagonista; eso nos hace aburrirnos un poco en algunos momentos de la película. A parte de eso, en las escenas finales, el director intenta alcanzar un clímax conclusivo con escenas de acción algo más exageradas que el resto, lo que produce un efecto que nos puede parecer hasta cómico comparado con el tono que tiene toda la historia completa.

El director de esto es Lee Jeong-Beom (The man from nowhere) y la verdad es que éste no es muy diferente a su trabajo anterior, con una temática y un estilo similares, sólo que en The man from nowhere se centraba en la historia y en las coreografías, sin intentar ofrecer algo más, y aquí es dónde ha fallado, al querer ir más allá sin ser consciente de lo que realmente buscaba el público en sus películas.

El protagonista es Jang Dong-Gun (The warriors way, My way) que la verdad es que como actor de acción no lo hace nada mal; como actor dramático no convence mucho, pero quizás es más culpa del guión que suya, habría que verlo en otros papeles. Para una historia tan simple, quizás un protagonista con mucho carisma lo habría salvado todo, pero éste tampoco es nada especial.

En definitiva, una buena película de acción que os hará pasar un rato más que entretenido, incluso os puede hacer reír un poco; pero de la cual no podemos pedir nada más que no sea acción. Creo que será olvidada en poco tiempo como muchas similares.

  • Lo mejor de la película:

La escena inicial promete una gran historia.

  • Lo peor de la película:

Que no sepa innovar y acabe siendo igual que muchas otras.

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