Nuigulumar Z: La nueva bizarrada de Iguchi

Gothic lolita battle bear

Hemos tenido la oportunidad única de ver la nueva película de Noboru Iguchi, la llamada Gothic lolita battle bear (Nuigulumar Z), y ha sido, como no, gracias al Festival Nits de Cinema Oriental, que siempre nos trae el cine asiático más extremo y transgresor, además de otro más normal. Como sabéis, somos unos grandísimos fans de todo lo que hace el señor Iguchi, y esta vez no iba a ser una excepción; no podemos decir que nos haya sorprendido demasiado, quizás ya nos estamos acostumbrando a su tipo de cine, pero sí que hemos encontrado en ella una auténtica película japonesa extrema digna de las más locas que hemos reseñado en Katanas y colegialas.

Gothic lolita battle bear
La superheroína rosa

La protagonista es, como su título indica, una gothic lolita japonesa, una chica de esas que siempre viste con vestidos blancos y llenos de adornos (muy del siglo XVII) y que siempre se comporta como una niña buena. La vida de esta chica se ve truncada en el momento en el que llega a la tierra un ser del espacio exterior con la forma de un bonito oso de peluche rosa; la chica lo adopta y cuida hasta que se da cuenta de lo que es en realidad y el motivo por el que está en la tierra, hay otro ser igual que él, pero de color negro y malvado que quiere conquistar el planeta. Para combatir el mal, la chica se fusiona con el osito convirtiéndose en una superheroina vestida de látex rosa, con garras de oso y un botón en el lugar de uno de los ojos; mientras que el malvado peluche negro convierte a un chico y una chica en sus generales, para dominar a un ejército de zombies que va transformando poco a poco. Los dos bandos irán consiguiendo distintas armas para luchar entre ellos y se irán encontrando con distintos tipos de locos aliados.

La película mezcla perfectamente el tokusatsu con el anime, cogiendo el concepto de heroína salvadora del mundo, de los monstruos malvados, de la transformación en superhéroe, de los malos efectos especiales, etc… del primero, mientras que toda la estética, las luchas y efectos visuales, la música, y los movimientos en general, nos hacen recordar a una película de animación japonesa. Así Iguchi vuelve a captar el alma de dos géneros que conoce perfectamente para convertirlos en una locura total, añadiendo sus toques característicos más sexys, de bromas estúpidas y sobretodo de muchas chicas guerreras que tanto nos gustan a todos.

Para los que hayáis visto las anteriores películas de Noboru Iguchi, no os preocupéis porque en esta quizás no tendréis la sorpresa que nos dio descubrir unas bizarradas tan grandes como fueron en su época Sukeban Boy o Robogeisha, pero para los fans sigue siendo fiel a su estilo y ofreciendo una película tan épica (a su manera cutre y vergonzosa, claro) como pudo ser Zaborgar; con un guión muy original y nipón, una de sus nuevas musas y sobretodo metiendo algunas de esas bizarradas que sólo él sabe de dónde saca, como los nunchakus de peluche, el ejército de vampiros bailarines, los lectores de manga adultos o las guerreras que echan rayos por los pechos. Sin dejar de contar tampoco con unas grandes y espectaculares escenas de acción, un poco de sangre y gore y por supuesto, mucha diversión.

Gothic lolita battle bear
Los villanos con el peluche negro

Como es habitual en él, esto no es una gran producción con unos inmejorables efectos especiales, más bien diríamos que se ve todo muy falso y cutre, pero que tanto las cromas, como los maquillajes, como los rayos de luz tienen un encanto especial que le dan ese toque anime/tokusatsu del que os hablábamos y que no le restan espectacularidad para los que estamos acostumbrados a este nivel. También el ritmo de la película ayuda mucho, con algunos momentos de falsa ñoñería que sólo nos sirven para reír aun más, pero con una acción trepidante y llena de sorpresas, aumentando el ritmo mientras la película va pasando y muy ayudado por ese j-pop que le pega de maravila.

Ya os hemos hablado de su director, pero no de sus actrices, con una Shoko Nakagawa (toda una idol en su país: actriz, presentadora, dobladora, cantante…) como joven protagonista; pero sobretodo con Rina Takeda (High kick girl, Dead sushi) en un doble papel de lacaya malvada y de superheroína con el traje rosa, ya que ella es la experta en artes marciales y nueva musa de Iguchi; una actriz en la que no confiábamos cuando empezó, por hacer unas películas de muy baja calidad, pero que se está abriendo camino en el cine japonés extremo poco a poco.

En definitiva, una nueva maravilla de nuestro querido Noboru Iguchi, que encantará a sus seguidores de siempre y que sorprenderá a los que hayan visto poco de su cine o parecido; todo un desfase visual y de acción, una auténtica película de cine asiático extremo.

  • Lo mejor de la película:

Poder contar con unos zombies como esos, una versión jamás pensada por nadie.

  • Lo peor de la película:

Un final tan bonito, esperábamos alguna bizarrada más.

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