Sholay el curry western que hizo historia

Sholay

Hoy empezamos con las reseñas e las películas que pudimos ver este año en el Festival Nits de Cinema Oriental, y lo hacemos con una de las mejores que vimos en toda la semana: Sholay, todo un clásico del cine de India que además representa uno de los mejores ejemplos de lo que ha sido la adaptación del género western hecha por asiáticos, en este caso por hindús. Hacía tiempo que tendríamos que haber visto una película de estas dimensiones: mucha acción, épica, divertida y sobretodo y como nos gusta a nosotros, muy gamberra y políticamente incorrecta, pero como tampoco estamos muy metidos en el cine de Bollywood, la descubrimos con su reciente reedición en 3D remasterizado y entonces ya esperamos a poder verla en pantalla grande, como es debido.

Sholay
Una peli dura y llena de acción

La película empieza con la captura de dos delincuentes por parte de un sheriff, esta captura se complica y acaban los tres juntos en un tren enfrentándose a unos asaltantes. A raíz de eso, el sheriff acaba herido y los dos amigos optan por llevarle a curarse en vez de escapar. Al cabo de un tiempo, el sheriff, impresionado por las aptitudes de los dos bandidos, los manda a buscar y los lleva al pueblo en el que habita; allí, les ofrece una gran recompensa a cada uno por traerle a un malvado que está aterrorizando al pueblo con su ejército. Ellos aceptan y empiezan por echar a los forajidos que intentan atacar el pueblo, pero la cosa se irá complicando y cada vez se deberán enfrentar con una parte mayor del ejército invasor. Al mismo tiempo, los dos irán empatizando con la gente del pueblo e incluso se enamorarán de dos chicas de allí; con lo que el villano les podrá coger por dónde más les duele (las chicas) y ellos tendrán que enfrentarse finalmente en el campamento rival.

Sholay es una película que junta los clichés y las escenas más típicas del western americano para trasladarlas a otro terreno, exagerarlas como sólo saben hacer en India y añadir alguna bizarrada que sería impensable en cualquier otro western. Así, la típica historia de venganzas se une con la típica de forajidos que son instados a ayudar a la gente y con la típica de pueblo pequeño amenazado por un señor de la guerra y su ejército.

La película empieza de una forma explosiva, con la típica escena de asalto al tren del oeste, pero multiplicada por 10, y la verdad es que no pierde el ritmo en las más de tres horas que tiene de duración; sí que es verdad que hay algunas partes más románticas o de contar la historia, pero incluso en éstas se inserta una parte de humor o de exageración para que no resulten lentas y aburridas; así que tenemos una película que va creciéndose a cada escena que pasa, y con algunas de las escenas realmente épicas (como la del baile entre cristales), aunque la mayoría sean copiadas y sin intentar ni esconderse, por lo que podemos ver reflejadas algunas de las escenas más famosas del western americano (Hasta que llegó su hora, Los siete magníficos…).

Sholay
Pero también muy divertida

Algunos podrán decir que la acción deja mucho que desear, que los disparos son a destiempo, los puñetazos muy falsos, etc. pero la verdad es que hay que pensar que es una película de los ’70 y en aquella época no se sabían hacer las cosas cómo ahora, todo era artesanal y no había unos presupuestos tan altos; sin embargo, seguro que nadie se queja de que tenga poca acción, ya que las escenas en sí son memorables si las vemos en su globalidad.

Y por supuesto, nos encontramos con unos diálogos entrañables y únicos, en una época en que no existía censura de ningún tipo, ni legal ni moral y en la que en las películas se podía decir lo que fuera; se llega a conseguir un guión completamente desbordante, cargado de ataques directos y sin ni una sutileza o metáfora, en la que dos tipos de lo más rudo posible hablan como tendría que haber sido en un contexto como ese.

También la música es muy importante, además de las canciones de machos que se pegan a mitad de la película, toda la banda sonora es una mezcla de música india intentando adaptarse a este nuevo género.

Y lo más importante, los actores elegidos en los papeles protagonistas: Dharmendra y Amitabh Bachchan (dos de las mayores estrellas de Bollywood de todos los tiempos) e incluso todos los secundarios son increíbles, un poco exagerados en sus actuaciones, pero se agradece algo así.

En definitiva, una película que lo tiene todo: humor, acción, romance, drama… imprescindible para todo fan del cine asiático, pero también para los fans del western; y que cualquier interesado en el cine en general debería ver, al menos como curiosidad de mezcla de géneros y estilos.

  • Lo mejor de la película:

Sentaros y preparaos a disfrutar como nunca.

  • Lo peor de la película:

Quizás algún efecto de maquillaje demasiado cutre, pero en un contexto así, incluso hace gracia.

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