The phantom of the theatre, terror chino gótico

The phantom of the theatre

Hoy venimos con una película de terror hecha en China, The phantom of the theatre, una especie de adaptación libre del clásico musical El fantasma de la ópera, aunque sin canciones y con un guión algo cambiado para adaptarse a las típicas historias chinas. No es exactamente una película extrema, pero la vimos por no tener nada mejor disponible y aunque no de nada de miedo, tiene algunas cosas buenas que hace que la pudiéramos ver sin aburrirnos demasiado.

The phantom of the theatre
Una buena mabientación gótica

La historia os la podéis imaginar, aunque como decíamos es algo distinta a la original. Un chico joven que ha estudiado cine decide hacer una película en un viejo teatro abandonado que todo el mundo cree que está encantado y en el que incluso se ha dado recientemente alguna muerte por combustión interna. Después de conseguir que su actriz favorita se preste a ser su protagonista y de conseguir financiación y que un equipo de filmación acceda a filmar en el teatro, empiezan la película, pero algunas cosas irán mal y algunas personas morirá; incluso así, el director seguirá con su película y es que descubrimos que tiene algo que ver con su padre y el incidente que quemó y cerró el local: el incendio que acabó con todo un grupo de malabaristas. Después de afrontar los sucesos paranormales, se dará a conocer el famoso fantasma (un tipo con máscara) y se verá que todo esto es tan sólo una historia de venganza.

Cuento esto sin avisar, porque tampoco lo considero ningún spoiler, todo se ve venir demasiado.

La verdad es que la película tiene un inicio muy bueno y esperanzador; una de esas escenas que poco tendrán que ver con el resto de la historia más tarde, pero que sirve bien como reclamo al público, que nos presenta la época, el escenario, incluso el tipo de terror que podremos ver (fantasmas que luego no aparecerán ni en un fotograma incluidos); todo con una mini-historia de ladrones con bastante acción, bien rodada y unos efectos especiales increíbles.

Justo después de esta escena y de los créditos, todo se calma y la película no vuelve a alcanzar este ritmo en ningún momento, limitándose a contar una historia algo gótica, pero sin demasiados sobresaltos, terror o efectos especiales. Así que en lugar de una auténtica película de terror, podríamos decir que tenemos una película de época de estilo gótico, con un poco de romance y algo de intriga, pero nada más.

 The phantom of the theatre
Unos protagonistas bastante sosos

Eso sí, también debemos alabar al director por un par de cosas, la primera de ella es el hecho de hacer caber la historia casi al completo en un solo escenario, un teatro encantado, bastante antiguo, pero con algunas salas arregladas y otros rincones mucho más oscuros, olvidados o destartalados; sólo con eso ya hace algo más interesante la historia y distinta a muchas de las películas (o incluso libros) actuales; el otro acierto muy ligado al primero, es la ambientación general de la película, tanto en escenarios, como en fotografía, música, etc. consiguiendo ese efecto gótico, pero también trasladándonos a una época victoriana, ya que el guión no nos transmite demasiado una historia interesante (ni siquiera entretenida), al menos sí que consigue meternos dentro de la época y transmitirnos los sentimientos que quiere el director gracias a su estética.

El director en cuestión es Raymon Yip (El joven Bruce Lee), que últimamente se ha estado dedicando al género de terror sin demasiado acierto. Los actores son Ruby Lin y Tony Yang, dos actores no muy famosos ni demasiado buenos, sobretodo hemos visto que la química entre ellos era inexistente, pero nos ha sorprendido la presencia de Simon Yam (Election, Sparrow) aunque con un pequeño papel y sin esforzarse demasiado, suponemos que sólo para darle algo de nombre a la película.

En definitiva, una película de terror con poco terror, menos acción y un guión que brilla por su ausencia, con una trama muy predecible y tonta; pero que resulta un buen ejercicio de ambientación gótica en un solo escenario.

  • Lo mejor de la película:

Al menos se nota un esfuerzo por parte de los cineastas.

  • Lo peor de la película:

Que nos la intenten colar como película de fantasmas o de terror.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *