The stormriders: magia, lucha y venganza

The stormriders

Hace tiempo que no vemos ningún wuxia nuevo en Hong Kong, así que hemos decidido repasar una saga más o menos clásica que siempre nos ha gustado mucho. Hoy os contaremos más sobre The stormriders, la primera parte de la saga que representa un live action creado a partir de un Manhua (comic Chino) llamado Fung Wan; ésta saga tiene dos partes, la primera hecha en los ’90 y la segunda mucho más reciente, pero además, el comic tuvo tanto éxito en su país de origen que no sólo se ha hecho el live action, sino que también se hizo una serie de TV, un anime e incluso videojuegos. La saga cinematográfica está hecha pensando en intentar contar la historia principal que narran los comics en una película, con la máxima espectacularidad y fidelidad posible, para poder dar al público un gran blockbuster que les recuerde a sus comics favoritos (la mayoría de los comics de China son muy espectaculares, a veces liándose demasiado con las historias y haciéndolas difíciles de seguir, pero a su público les encanta porque les da mucho más de lo que pueden ver en cine).

The stormriders
Unos personajes muy carismáticos

La historia principal trata de un malvado líder de un clan (Conquer) que quiere convertirse en el más fuerte del mundo para dominar al resto de clanes; pide la ayuda a un monje budista que puede leer el futuro, y éste le cuenta que su último enfrentamiento con el rival definitivo será dentro de 10 años, y que mientras tanto deberá buscar a dos niños llamados Cloud y Wind para entrenarlos y que sean sus discípulos y le ayuden a conquistar el mundo, pero que para saber el destino de más de 10 años, deberá abrir un cofre indescifrable. Conquer busca a los dos niños, y resultan ser los hijos de dos grandes guerreros a los que mató (eliminando a todo el pueblo de uno y traicionando al otro con su mujer), pero los engaña y los convierte en generales de su ejército, enseñándoles las técnicas de las artes marciales. El ejército del clan va conquistando todo el mundo, pero lo que más le preocupa a Conquer es su duelo final y la segunda parte de la profecía, hasta que llega el día señalado y todo se junta: la traición a Cloud y Wind por miedo, el duelo con su enemigo, la boda de su hija, la parte final de la profecía…

La película mantiene todos los elementos típicos de los wuxias: un mundo completamente imaginario, héroes que van cogiendo poder tanto físico como mágico, criaturas fantásticas, batallas por todo lo alto, muchas artes marciales, mezcla de historias de venganza con amores imposibles… pero también tiene otra cosa que une a muchos wuxias que han salido de grandes sagas literarias, y es que intenta poner una gran historia con gran cantidad de subtramas en sólo dos horas y éstas se quedan cortas. Así, en la mayoría del metraje, el público no acostumbrado a este tipo de películas, se podrá perder un poco y no llegar a seguir todo lo que sucede ya que cada dos por tres están apareciendo nuevos personajes o está cambiando de historia sin avisar, desconcentrando un poco al que quiera enterarse de todo; aunque no por eso disfrutará menos, incluso se conseguirá un ritmo de película trepidante, en el que en todo momento habrá que estar atento porque pasará algo relevante o habrá una lucha imposible.

Pero lo que de verdad importa aquí no es la trama, ya que el público original para esta película es el que ya ha leído los comics y quiere recuperarlos en cine, por lo que ya saben lo que pasará. Así, lo más importante es que la película sea espectacular y vibrante, y vaya si lo es! Aunque viendo ahora sus efectos especiales podamos definirla como Serie B (no hay más que ver el dragón de fuego), en la época era muy difícil hacer todo lo que se pretendía, y se hizo lo mejor que se pudo, mezclando algo de CGI (tecnología punta en ese momento) con efectos clásicos de cables, cromas y luces y creando unos efectos entre moderno-cutres y de wuxia clásico. Y aunque las coreografías de las artes marciales no sean las mejores el mundo (aunque sean hechas por un gran especialista como Dion Lam: Executioners, Infernal affairs) es porque todas las luchas se basan más en los poderes psíquicos y la magia que en golpes físicos.

The stormriders
El gran Sonny Chiba

En los papeles principales hay dos jóvenes cómo Aaron Kwok y Ekin Cheng, dos estrellas mediáticas (actores, cantantes, modelos,…) elegidos más por su apariencia que por su capacidad interpretativa, pero muy bien hecho ya que los personajes tampoco tienen grandes escenas emotivas, lo importante es que tengan mucho carisma y la pinta del cómic, y con ellos se ha conseguido. Eso sí, para completar la película, los acompñan grandes nombres del cine de Hong Kong como Sonny Chiba (Golgo 13, Street fighter) haciendo de Conquer, Anthony Wong (The untold story, The four) como Sword saint o Roy Cheung (Infernal affairs 2, City on FIRE) como monje.

Y en la dirección se encuentra Andrew Lau (Infernal affairs, City on fire) que ha hecho lo mejor que ha podido con lo que tenía, y al menos es seguro que ha conseguido alcanzar el objetivo con el que se hacía la película.

En definitiva, un wuxia espectacular, de esos con una historia interesante, una acción épica y un ritmo espectacular; quizás aquí y ahora no gustará mucho a los que digan que los efectos especiales son muy malos o la historia no está bien contada, pero tanto a los amantes de la historia en cómic como a los fans del wuxia nos parece increíble.

  • Lo mejor de la película:

La estética de los personajes, mezclando estilos clásicos y modernos.

  • Lo peor de la película:

El dragón de fuego, aunque en esa época tampoco debía estar tan mal.

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