The villainess nos trae un nuevo concepto de acción

The villainess

Empezamos esta semana con muchas ganas, y hoy os queremos hablar de uno de los fenómenos más grandes de este año en cuanto a cine asiático de acción se refiere. Ya íbamos avisados a ver The villainess, que era una película de acción a lo grande, pero no nos esperábamos que fuera un intento de crear un nuevo estilo o incluso de revolucionar la filmación de escenas de acción tal y como la conocemos. Como película tampoco no podemos decir que sea muy original, se trata de uno de los tantos intentos de adaptación del ya clásico Nikita; en lo único que innova es en su estilo de dirección, pero ya os lo contamos en un rato.

The villainess
Alguna escena muy bien pensada

La historia empieza con una chica que se carga a toda un mafia coreana, pero justo después de esto, la atrapan y no la llevan a la cárcel, sino que la dirigen a un centro de entrenamiento para futuras asesinas, en el cual tendrá que prepararse para todo lo que sea necesario y al salir estar 10 años en activo y pendiente de cualquier misión que se le asigne, pero simulando una vida normal; después de ese tiempo, podrá desvincularse de la organización. En principio se niega a todo, pero se da cuenta de que está embarazada y qué lo hará para que su hija pueda salir al exterior y tener una vida normal. Una vez acabado el entrenamiento y ya instalada en su vida normal junto con un chico de quien se acabará enamorando (aunque en verdad sea otro agente con la misión de vigilarla), empieza con las misiones, con más o menos problemas, pero va saliendo adelante hasta que le ordenan que mate a alguien muy presente en su anterior vida: su marido. A partir de entonces se librará, tanto dentro como fuera de ella, una auténtica batalla entre las dos verdades de su vida o las dos agencias de asesinos a las que ha pertenecido.

Sin ninguna duda, lo más impactante de la película es su primera escena (como debería ser siempre, es lo que hace que te quedes enganchado) y es que, quizás imitando a la película Hardcore Henry, tenemos una escena de acción completa y bien larga filmada en una vista en primera persona, pero de una manera espectacular, muy al estilo coreano, con una lucha de una persona enfrentándose a otros centenares de ellas con manos desnudas, pistolas, cuchillos, bates, etc. y es algo que nos dejó con la boca abierta a todo el cine.

Y no sólo se trata de esta primera escena, en cada una de las escenas de acción de la película, el director intenta ser diferente y creativo, jugando casi siempre con el punto de vista de la cámara, pasando por los ojos de la protagonista, de los villanos, de simples espectadores o incluso de alguien que no está en la escena, pero que podría haber estado; moviendo también la cámara por sitios imposibles e insospechados, siempre con unos movimientos que podrían parecer manuales y temblorosos, pero muy cuidados en realidad y con unos cambios de posición de la cámara perfectamente estudiados para ofrecer un punto de vista perfecto a cada golpe o esquivada. Todo para ofrecer al espectador una experiencia nueva y que vea una acción más trepidante y rápida de lo que ha visto anteriormente en cualquier película (sólo ved el trailer para comprobar lo que os digo).

The villainess
Acción por todo lo alto

Esta intención es muy buena, pero quizás hace que otras partes de la película pierdan fuerza por su culpa, ya que, después de algo tan rápido y exagerado, todas las partes de historia quedan anormalmente ralentizadas e incluso se hacen algo aburridas, sobretodo el intento de romance entre los dos protagonistas, que no consigue nada ni en cuanto a emociones ni en cuanto a completar la historia y ocupa bastante espacio de la parte central de la película.

Y también las peleas quedan algo diluidas o flojas, ya que se están basando únicamente en la dirección y este nuevo concepto, sin tener en cuenta las coreografías o la pericia de los actores, ya que esto no es necesario al no tener mucha visibilidad; así se consigue que le espectador medio quede flipado, pero al que entienda o le gusten las artes marciales, no verá nada de su agrado, ya que todo se basa en la posición de cámara y el montaje, nada más.

El director es Jung Byung-Gil (Confession of murder) quien hasta ahora había pasado algo más desapercibido dentro del panorama del cine de género coreano, pero que seguro que a partir de esta película oiremos hablar de él bastante.

En definitiva, una película para alucinar un rato, con un guión bastante pobre o repetido, pero con unas escenas de acción muy originales, espectaculares y trepidantes, casi únicas hasta el momento. Ningún fan del cine de acción debería perderse esta película, ni que sea para comprobar nuevos estilos.

  • Lo mejor de la película:

La primera escena, por supuesto, en toda la película no se vuelve a repetir nada igual.

  • Lo peor de la película:

Vista en pantalla pequeña pierde toda su fuerza, así casi mejor ni verla.

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