Confession of murder, de asesinos mediáticos

Confession of murder

De la época en la que más de moda estaban los thrillers coreanos, hoy recuperamos Confession of murder para reseñaros una película que destacó (o lo intentó) por encima de muchas otras parecidas. Su diferenciación radica en que, aunque sea el típico thriller de asesinatos, venganzas, policías y criminales, no busca alterar al espectador, ni siquiera mostrarnos un perfil insano, sino que lo hace mucho más comercial, no sólo adaptándolo para gustar a todos los públicos, sino que además se burla de esa misma comercialización del crimen. Igualmente, como en muchas otras películas parecidas, juega mucho con la intriga y el buscar lo inesperado para sorprender al público.

Confession of murder
Todo un idol como villano

La historia empieza con un asesino en serie que ha matado a 11 chicas sin razón aparente y un policía a punto de atraparlo, pero éste último fracasa y ya no se sabe nada más del asesino hasta dentro de 17 años, dónde nos traslada la película. Entonces el crimen ya ha prescrito y no se puede juzgar a nadie, y un tipo lanza un libro narrando todos los asesinatos y argumentando que él mismo fue el asesino; sólo con esto empieza a ganarse a los medios, que lo ven como la noticia del siglo, lo siguen y lo quieren por encima de todo, incluso se gana algunos fans (casi todos del género femenino). El asesino empieza a disculparse con las familias de las víctimas y a otras cosas para darse publicidad, pero hay un grupo de familiares de las chicas asesinadas que no lo ve bien y se reúnen para intentar matarlo como sea, incluso si tienen que morir en el intento. No obstante, el policía que llevó el caso en el pasado, que ahora se ha convertido en un borracho sin ganas ni siquiera de vivir, no lo cree y busca pruebas para demostrar que ese no fue el verdadero asesino, sobre todo debido a que la víctima 11 era su mujer y nunca apareció el cadáver, así que su máxima obsesión es encontrarlo, y el escritor del libro parece no saberlo. Al final aparecerán nuevos personajes que cambiarán completamente la situación.

Todo empieza con una espectacular escena de acción que aparece de la nada y sin saber de qué va, una persecución de dos tipos que irrumpen en un bar muy tranquilo y que siguen por media ciudad destrozando cosas y con un ritmo brutal; también nos encontramos con dos o tres escenas de acción más en toda la película, todas ellas bien colocadas y también apareciendo de la nada para animar al espectador en cuanto la trama se empieza a poner un poco más densa; eso ayuda mucho a agilizar la película y a que nadie diga lo típico de “que es demasiado lenta”; por el resto, tampoco tenemos una trama complicada en ningún momento, sólo algunas cosas que no se quieren contar en un primer momento y que iremos descubriendo con el tiempo. También cuenta con un buen giro final de la historia, para nosotros se veía venir bastante, no nos ha sorprendido mucho, suponemos que por ser algo un poco típico en el cine coreano actual, pero quizás para otra gente sea un giro muy original e inesperado; en teoría la fuerza de la película radica en este momento.

Confession of murder
Buenas escenas de acción

Tenemos sobretodo que, aparte de las escenas de acción, no es nada espectacular ni destaca en sobremanera, con lo que suponemos que es una película que en poco tiempo se olvida sin más, convirtiéndose en una más. Pero nos ha gustado bastante no la parte más de thriller, sino como juega y se burla de los medios de comunicación de masas, con los que si uno se lo propone puede hacer lo que quiera, pasar de ser una asesino en serie buscado por la justicia y odiado por todos, a un auténtico ídolo mediático capaz de vender millones de libros y tener una legión de fans que lo harían todo por ti, incluyendo a las niñas que habría sido posibles víctimas. Además no tiene muchos rasgos que la identifiquen claramente como cine coreano, por lo que suponemos que se ha producido en vistas al mercado internacional, como elemento de exportación de un tipo de cine muy propio, pero que aquí se despersonaliza para adaptarse a los gustos de la mayoría.

Ninguno de los personajes tiene un carisma especial, exceptuando algún secundario como el padre y la hija de la ballesta, tanto por separado como juntos; pero se le da mucha importancia al asesino, interpretado por Park Si-Hoo, todo un idol coreano, actor, modelo, cantante… que se ha puesto aquí para darle un atractivo que incite a un nuevo público de jovencitas a ver la película, y la verdad es que, aunque no actúe muy bien, sí que es muy guapo.

En definitiva, un thriller coreano con una parte quizás más importante de acción que de thriller, un guión bastante bien pensado pero todo muy suavizado para llegar a todas las audiencias y no sólo a los amantes del thriller más oscuro.

  • Lo mejor de la película:

Un planteamiento original y algún giro que podría ser inesperado.

  • Lo peor de la película:

Que no tenga un objetivo definido, es un thriller? Una película de acción? Una de idols?

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