Guilty of romance, la dureza del sexo con extraños

guilty romance

Después de una gran película como fue para nosotros Cold Fish, ya tenemos la nueva obra del director japonés Sion Sono, y que junto con la anterior y Love Exposure, forman lo que muchos han llamado la trilogía Hate, esta última se titula Guilty of romance y veréis que si que tiene cierta relación con las anteriores.

El argumento no difiere mucho de su anterior película, trata sobre la degradación moral o lo que muchos críticos siempre han llamado el descenso a los infiernos de una persona; en este caso jugando sobre un ámbito sexual. La protagonista es una típica esposa japonesa, casada con un escritor de renombre y completamente sumisa y entregada a su matrimonio sin hacer nada más en la vida; se siente inferior y atrapada en su vida rutinaria, por lo que decide buscar trabajo. Empieza trabajando en un supermercado, pero poco a poco se va soltando y descubriendo sus ganas de practicar sexo con extraños, muy tímidamente al principio, pero cada vez más soltada. Acaba entregada a una red de prostitución y con una maestra muy experta que tuvo sus mismas experiencias, entregando su cuerpo a quién sea y por el dinero que sea, sólo por saber que se puede vender y por que cree que es lo que necesita.

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De la inocencia al sexo más duro

La idea general es muy buena y muy acorde con las otras entregas de la saga, sin embargo tiene algún fallo y es que se pierde en algunas subtramas relacionadas con el argumento, pero completamente innecesarias, cómo la de los asesinatos y la policía o la de la abuela, que da un buen punto cómico a la película, pero que no aporta nada más. También es verdad que aunque la película tenga una duración considerable (más de dos horas), nos relata una historia que no es fácil de asimilar y que para una persona normal representaría mucho tiempo para llegar al estado de la protagonista, pero por tiempo, se tiene que pasar de una fase de degradación a la siguiente en muy poco y demasiado directamente, muchas veces sin ver claramente una evolución humana, lo que la hace bastante irreal.

Los personajes que conforman la historia son un poco exagerados en todos los aspectos, cada uno representa unas características o forma de vida muy distinta y extrema, cosa que también lo hace increíble, nos damos cuenta que son sólo personajes de un cuento y no que podrían ser reales (sobretodo por el protagonista masculino tan alegre siempre y tan depravado). Sin embargo, nos encanta porque hemos podido ver una historia muy cruda que llega directamente a las vísceras del espectador y que es imposible que deje a nadie indiferente, cómo mínimo afectará a la conciencia de todos, tanto si gusta cómo si no lo hace, usando una historia durísima y unas escenas y situaciones desgarradoras y en muchas ocasiones hasta desagradables.

Qué decir de su director Sion Sono, una persona a la que ya admirábamos y a la que continuaremos siguiendo en su carrera, que este mismo año nos ha traído otra película completamente distinta Himizu y que en Guilty of romance evoluciona en su aspecto artístico, evitando los escenarios realistas y oscuros de la clase media japonesa y usando unos escenarios muy variados, unos colores muy intensos en casi todos los planos y una música demasiado intensa, lo que hace que nos parezca una obra no tan basada en la realidad o contando cosas que han o podrían haber ocurrido, si no algo que sale de su imaginación y que quiere relatar de la forma más extrema posible. Destacaríamos bastante la actuación de Megumi Kagurazaka cómo protagonista (a la que pudimos ver también en Cold fish y en 13 asesinos de Takashi Miike), y que había trabajado muchas veces cómo modelo de fotografías eróticas (buscad en Google y veréis…); en esta ocasión, además de dejarnos ver completamente su estupendo cuerpo al desnudo, interpreta magníficamente los diferentes estados emocionales de su papel. El resto de personajes son muy lineales, sin dar mucho juego a los actores para lucirse, ni siquiera a Miki Mizuno (protagonista de Hard revenge Milly).

En definitiva, podremos ver una película muy cruda e impactante, con mucho sexo y algunas escenas desagradables, bastante extrema toda ella, en la que se juega con el sexo y no con la violencia, pero siempre a la sombra de Cold fish y menos desgarradora por no parecer tan real.

  • Lo mejor de la película:

La dureza de la historia y de algunos momentos en particular.

Las escenas de sexo y la belleza de Megumi, aunque no sean escenas precisamente para poner caliente, si no para ver lo duro que puede ser el sexo.

  • Lo peor de la película:

Que se base en la misma premisa que Cold fish cambiando los parámetros y que no llegue a su nivel.

Que se pierda en subtramas y detalles innecesarios cuando la historia principal requiere algo más de explicación.

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