La espada sin sombra, el wuxia coreano

Lo que os traemos hoy es una película algo insólita con sus partes buenas y otras malas, porque se trata de un wuxia hecho en Corea del Sur, ya sabemos que se han hecho otros, pero Shadowless sword (La espada sin sombra en su versión española) fue una gran producción que intentaba emular a los grandes wuxias modernos de Hong Kong que estaban de moda en esa época, justo después del éxito de Tigre y Dragón, Hero o La Casa de las dagas voladoras; insertando todos los elementos que los definían: luchas de espadas, aventuras, romance, humor… y sin llegar a saber conjuntarlo todo bien para crear una historia interesante y emocionante; así han llegado a crear una producción decente pero que no nos aporta nada ni nos acaba de convencer.

Shadowless sword
Buenas luchas de espadas

La historia trata de las guerras internas en Corea, cuando un grupo de mercenarios llamado Espadas sangrientas están matando a todos los descendientes del rey para dejarlo sin descendencia; pero aun queda un príncipe que hace tiempo fue separado de su familia y se esconde como un vulgar ladrón. La familia real manda a su mejor luchadora para encontrarlo y escoltarlo hasta allí, mientras que Los cuchillas sangrientas también mandan a los mejores de sus hombres para matarlo. Al principio, el príncipe no quiere abandonar su vida actual, pero la chica lo convence y juntos emprenderán un largo viaje para llegar a su reino mientras huyen y pelean contra los malvados mercenarios; durante el viaje, la chica lo irá convenciendo de que es la última esperanza y se irá dando cuenta de que hace tiempo él fue el príncipe que entró en batalla con 15 años y se convirtió en un héroe, que le regaló la espada que ahora tiene ella y que representa un gran lema: se debe luchar para proteger eso que más queremos; así se formará una relación muy estrecha entre los dos y al final él acabará liderando los ejércitos para liberar a su pueblo.

Sí, todo parece muy épico y heroico, pero no estamos seguro de si este es el tono que se ha querido dar a la película o se ha buscado otro, pero al final ha quedado una cosa algo rara por distintos motivos, suponemos que algunos por el no estar acostumbrados a crear este tipo de historias y otros por querer hacer una gran producción que tenga de todo, sin centrarse en ningún aspecto en concreto.

Debemos decir que hay algunas partes realmente bien trabajadas, como las luchas, con unas coreografías espectaculares, unos actores expertos en el tema, un cableado exagerado y unas muertes completamente desfasadas, sobretodo con las explosiones de personas por haberles destruido internamente (muy divertido).

Shadowless sword
No faltan las niñas monas

Pero, en cuanto a la historia, quizás es demasiado simple, cosa que no debería ser un problema en una película de lucha, pero que aquí se le quiere dar un aire muy épico y de gran aventura, y eso no cuadra por ningún sitio; además, si obviamos las partes de lucha y vemos sólo las de diálogo, nos damos cuenta de que tanto los guiones como el sentido global es muy repetitivo, diciendo siempre lo mismo y de la misma forma, repitiendo lo mismo una y otra vez.

Después tenemos a los personajes de la historia, la verdad es que la idea no es nada mala, sobretodo con los diferentes villanos y los niveles de dificultad de cada uno, esto es un gran acierto, pero quizás por quererles dar demasiada personalidad, o quizás por el estilismo coreano, todos los malos llegan a tener tanto maquillaje, rarezas y demás, que podrían pasar por travestidos más que por luchadores mercenarios, de nuevo para echar unas risas cuando algunas veces se pretende infundir temor. A esto le debemos añadir unas interpretaciones nada convincentes, aunque debe ser difícil  encontrar unos actores que sepan pelear y luchar con espadas y que interpreten bien papeles más trágicos o románticos.

El director de este batiburrillo es Kim Young-Jun, que también ha dirigido Bichunmoo, aunque después de ésta, no se si nos atreveremos a ver la otra. Y los actores, aunque no ninguno de ellos destaque por nada, son Lee Seon-Jin y Yoon So-Yi más acostumbrados a series y publicidad que a protagonizar películas (y se nota).

En definitiva, un wuxia que intenta aprovechar el éxito de la época en la que fue filmado, pero sin mucho éxito, con unas luchas a espada bastante decentes, pero con una historia y un desarrollo que no logran captar el interés de nadie.

  • Lo mejor de la película:

Los malos explotando después de un golpe mortal.

  • Lo peor de la película:

Demasiado repetitiva, con una vez que se cuenten las cosas, tenemos bastante.

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