Las guerras más absurdas en Battlefield heroes

battlefield heroes

De nuevo hemos visto una película bélica coreana, esta vez algo distinta, no tan épica y muchísimo más divertida; algo que podríais decir que se aleja mucho del habitual cine coreano extremo al que estamos acostumbrados, pero que no es la primera, ni será la última de este estilo, seguro. Battlefield heroes o Pyong-Yang castle es una tragicomedia sobre los efectos de la guerra en distintos grupos sociales. La película es la segunda parte de una saga que empezó con Once upon a time in battlefield, de la que os hablaremos en cuanto podamos.

Pyong yang castle
La burla de los campesinos

La historia tiene lugar durante el siglo V, cuando Corea estaba dividida en distintos reinos, el general supremo decide invadir el castillo de Pyong-Yang y con ello al clan de los Goguryeo; para ello manda los ejércitos de dos clanes, los Silla y los Tang para que se unan y lleven a cabo la conquista, pero esta conquista estará a merced de los intereses personales de cada dirigente y de las desconfianzas entre ellos.

No estamos hablando de una simple película sobre una guerra, ni sobre un épica producción con grandes estrategias y batallas épicas con miles de figurantes; más bien la historia se centra en un grupo de campesinos que son obligados a ir a la guerra y que, como es normal, no quieren morir y lo único que les preocupa es volver a casa, ellos harán cualquier cosa por librarse, mientras los generales sólo pensarán en estrategias para ganar la guerra y los políticos en sus tramas para poder ser el bando triunfador y hacerse con todas las tierras posibles; también dentro de cada bando habrá unas buenas traiciones y tramas para hacerlo todo más entretenido.

pyong yang castle
Los personajes más exagerados

Al principio de la película nos reiremos como nadie, sobretodo al ver a los campesinos intentando escaquearse de la guerra, vacilando a los soldados de verdad, etc. también con algunas tácticas de guerra, que no serán dignas de Confucio, pero si muy efectivas y divertidas. Pero no os penséis que aquí todo es diversión, porque en cuanto llegamos a la batalla final si que nos encontramos con una guerra de verdad, plagada de extras y con escenas realmente dignas de cualquier producción épica; también durante el transcurso de la historia tendremos algunos momentos bastante dramáticos y emotivos, que no nos harán llorar, pero contrastarán muy  bien con el resto de tono divertido.

No estamos hablando de una superproducción, ni con buenos efectos especiales, ni con grandes estrellas, ni con un gran apartado técnico; sin embargo, el director se las apaña para hacer de ello un conjunto más que válido, sencillo y divertido, aprovechando la falta de recursos para darle un toque de humor, tanto con los vestuarios (esas armaduras hechas de caña o esos soldados vestidos con harapos) como con los decorados (como la cabeza de cuervo que sale de la fortaleza). Y sobretodo el punto fuerte de la película son los actores que, quizás no demasiado conocidos o con unas geniales dotes interpretativas, pero en todo momento sobreactuando de una manera bastante excesiva para darle un toque desenfadado y hacernos reír con todo lo que hacen.

La película en realidad es una secuela de otra filmada por el mismo director unos años antes, usando algunos de los mismos actores y llamada Once upon a time in a Battlefield. Lee Jun-ik también ha hecho otras películas sin ningún parecido como Radio star, The happy life o Sunny.

Podemos ver gran cantidad de actores de algunas comedias coreanas o de K-dramas y también alguno que ha aparecido en grandes producciones, como Ryoo Seung-yong (War of the Arrows, The front line) o Yun Je-mun (The good, the bad and the weird, The host).

En definitiva, una película más que entretenida, muy divertida a ratos, dramática en otros y de grandes batallas sobretodo al final; pero sobretodo para reír mucho y disfrutar a lo grande, que no nos dejará separarnos de la pantalla ni un momento.

  • Lo mejor de la película:

Algunos momentos de los campesinos como el de la formación defensiva con escudos o la canción del arroz.

  • Lo peor de la película:

Un final tan tonto que no encaja con la última parte del film, aunque lo haga con el principio se lo podrían haber ahorrado.

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