Sailor suit and machine gun, jovencísimas colegialas

Sailor suit and machine gun

Otra película de colegialas japonesas, pero esta vez no se trata de colegialas sexys enseñando carne o luchando entre ellas, si no que Sailor suit machine gun está protagonizada por una versión más realista, muy joven y que va al instituto; eso sí, como su nombre indica, con el típico uniforme y mucho más guerrera de lo que parece, en una película sobre la yakuza japonesa y los enfrentamientos por drogas, dónde una niña como ella nunca tendría que mezclarse.

Sailor suit and machine gun
La yakuza la respeta

La historia empieza cuando muere un viejo jefe de una banda yakuza, dejando a su nieto como heredero, pero éste muere también por un accidente y su única heredera es su hija, una niña de instituto. Un día, saliendo de la escuela, la niña se encuentra con toda una banda de yakuzas esperándola en la puerta, y cuando se va con ellos, le cuentan que es la única persona que puede encargarse de la banda, pero que en realidad son sólo 4 miembros a punto de disolverse; ella acepta para que la banda siga en pie y muy temprano van a  visitar a otro jefe para presentarse e imponerse con seriedad. Pronto alguien empieza a atacar a su banda y se dan cuenta de que hay otras dos bandas que están buscando un cargamento de heroína que guardó el anterior jefe y que ahora nadie sabe dónde está; los miembros de la banda morirán uno por uno poco a poco pero ella, junto con el sufrimiento de perder a seres queridos, se volverá más dura e irá a solucionar los problemas por si misma. Al final se acabará enfrentando a los dos otros jefes con sus propias manos.

Al inicio de la película nos podrá parecer que va a coger un ritmo trepidante, con muchos tiros, asesinatos, persecuciones y todo lo que hace grande a una película de acción, si además está protagonizada por una niña en traje de colegiala repartiendo a los malos, mucho mejor; pero no tardaremos en darnos cuenta de que en realidad se trata de una película sobre la madurez precoz de esta niña, que se mete en un mundo de adultos y básicamente frecuentado por hombres y por ello vive unas experiencias que no debería haber vivido y que la hacen sentir unos sentimientos muy fuertes y que le cambian la vida completamente; a la vez, también los yakuzas que reciben a un nuevo jefe completamente distinto de lo que están acostumbrados y eso les va perfecto, no sólo para resucitar como banda, sino para empezar a mostrar sus sentimientos, cosa genial en unos tipos que se suponía tan duros.

Así que en vez de tener una película de yakuzas violenta y desgarradora, tenemos algo más sentimental y agradable, sobretodo con una actriz que es capaz de enternecer a cualquiera, incluso con la ametralladora en la mano destruyendo locales.

Sailor suit and machine gun
Nuestra joven protagonista

Sin embargo, la película nos ha encantado, con una genial narración y algunas escenas muy bien conseguidas; aunque el ritmo decae bastante hacia la mitad de la película, cunado se intentan introducir nuevos personajes y el director se va liando y se aleja de su propósito principal. Pero luego se recupera muy bien y lo ata todo en unas escenas finales algo rebuscadas, pero con acción suficiente como para acabar con un buen sabor de boca.

Sin duda esta película no contó con un gran presupuesto, y esto hace que se vea como algo más kitsch y sucio, pero tampoco esto nos echa para atrás a la hora de poder ver un clásico de culto como este, que incluso tuvo dos secuelas en forma e serie de televisión, la segunda bastante reciente (las buscaremos porque la idea nos ha encantado).

Podríamos decir que lo mejor de la película es la actuación de Hiroko Yakushimaru, que con lo joven que es, lleva muy bien ella sola todo el peso de la película; después de esto ha hecho muchas otras películas como Legend of eight samurai o Princess Racoon, incluso algunas series de televisión, pero sus actuaciones no han logrado salir de Japón, salvo en ocasiones como películas niponas de culto.

En definitiva, podemos decir que estamos delante de una película de colegialas y yakuzas de culto, pero no esperéis gamberrismo ni mucha acción, porque aquí se trata de una historia bonita con mucho sentimiento; claro está que también hay acción y tiros.

  • Lo mejor de la película:

Una joven actriz que nos ha convencido por completo.

  • Lo peor de la película:

Le falta un poco de fuerza para ser lo más.

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