Vuelve la acción de Sukeban Hunters 2 en forma de western

Sukeban Hunters 2

Y después de la reseña de Sukeban Hunters, como no, hemos querido ver y comentaros su segunda parte: Gyakushuu! Sukeban hunters: Jigokku no kettou o lo que es lo mismo Sukeban Hunters 2: duel in hell. Otra película extrema japonesa y de nuevo con nuestra queridísima Asami como estrella principal; aunque esta vez cambiando un poco de registro, ya no nos encontramos con un recuerdo del Pinky violence, sino que, siguiendo la estela de splatter japonés, ahora lo mezcla más bien con el estilo western en su sentido más clásico, dejando de lado el lado más sexy y concentrándose en la pura acción.

sukeban hunters 2
Asami más guerrera que nunca

La historia empieza unos años más tarde después de haber terminado la segunda parte, Asami está fuera de la ciudad y una banda de yakuzas se ha hecho con todo el poder, atemorizando a la gente local para poder construir un casino. Cuando regresa Asami y se dirige a ver a su amigo tabernero, se encuentra con el panorama en el que no se quiere mezclar. Se va a vivir con una conocida que había sido como ella años atrás, pero que ahora cuida de su hijo y lleva una vida tranquila, así la intenta convencer de dejar la acción; pero todo se trastorna cuando la yakuza matan a la chica y a su hijo; el tabernero le enseña a Asami algunos golpes especiales que la harán casi indestructible para poder combatir con la banda. Asami tiene que rescatar al tabernero de un rapto y matar a gran parte de la yakuza, entre ellos a su jefe, pero también se las tendrá que ver con otra guerrera casi tan fuerte y mortal como ella, con lo que acabarán enfrentándose en un duelo a muerte.

Esta vez, la película vuelve a empezar de la forma más bestia posible, con mucha sangre y motosierras, pero enseguida se calma para narrarnos la historia, ponernos claros los antecedentes y presentarnos a todos los personajes implicados en una forma narrativa bien estructurada; incluso vemos a una Asami bastante moderada, aunque tenga su expresión de dura. Para la mitad de la película volvemos con la idea inicial y de nuevo tenemos chorros de sangre, miembros amputados y sobretodo muchas luchas y mucha acción en un torbellino que no para de crecer hasta el final de la película.

Como hemos comentado antes, esta nueva entrega se parece mucho más a un típico western con todos sus clásicos elementos: la música es exactamente copiada, la banda de malvados atemorizando al pueblo, el cantinero amigo de la protagonista, la infiltración en el fuerte enemigo e incluso el duelo final entre las guerreras es casi igual que el de El bueno, el feo y el malo (sólo que con mucha menos calidad y sólo dos oponentes). También tiene sus momentos algo más gamberros y que la hacen parecer un cómic manga, como los disparos con planos detalle del recorrido de las balas, los golpes especiales de lucha… y como no, unos momentos splatter inconfundibles con cabezas arrancadas, luchas de corte de dedos, sangre saliendo a chorros… pero incluso así debemos decir que está algo más ordenada que la primera parte y es que, incluso teniendo una historia muy simple, no tiene que recurrir a flashbacks y buscarse la vida para darnos a entender todo lo que sucede, sino que lo hace de una forma mucho más lineal y ordenada, dejándonos un guión sencillo y efectivo aunque para eso tenga que dedicar gran parte de la película a ello sin poder insertar escenas de acción entremedio.

sukeban hunters 2
Todo un western

Se nota mucho el cambio de director, en esta ocasión Shin’ichi Okuda vuelve a ser un director novato sin nada más en su historial, y se vuelve a notar la falta de experiencia, pero éste ha optado por intentar hacer una película casi decente y no deslumbrarnos con tetas y sangre solamente.

Con la presencia siempre de agradecer de Asami, esa chica dura pero siempre con expresión de cómplice con el espectador y con muchas ganas de luchar, esta vez la acompaña Hitomi Miwa (Ju-on) como némesis, que no destaca por su interpretación ni por sus dotes en las escenas de acción, pero que no hace mala pareja al lado de Asami.

En definitiva, comparada con su primera parte, podemos decir que en esta ocasión se deja un poco de lado el aspecto más sensual, la acción pura y dura y las máximas bizarradas para intentar hacer algo más parecido a una película; sin embargo, no os preocupéis porque no decepciona, sigue teniendo el espíritu del cine extremo japonés.

  • Lo mejor de la película:

Aunque Asami ya no tenga esos vestuarios ni esos desnudos, casi creemos que aquí incluso hace una mejor interpretación.

  • Lo peor de la película:

Esperábamos algo más parecido a su predecesora.

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