Ludo, terror indio al estilo clásico

Ludo

De nuevo, este año el Festival de Sitges nos sorprende con otra apuesta arriesgada y poco comercial (aunque lo haga en unas sesiones para minorías) y nos trae cine indio muy alejado del Bollywood que todos conocemos, con una concepción de terror y más cerca de las producciones independientes que de las grandes producciones con superestrellas. Ludo es una película de Tollywood de esas con bajo presupuesto, pero impactantes. Además, en esta ocasión, se nos concedió la oportunidad de que el mismo director nos la presentara, contando que pretendía con ella y de hacer algunas preguntas al final del visionado, lo que nos ayudó bastante a comprenderla mejor.

Ludo
Un juego muy especial

La película se inventa un posible origen macabro de un juego muy popular. Empezamos con una noche de fiesta de cuatro jóvenes bengalíes, dos chicos y dos chicas, con poco dinero, pero con muchas ganas de fiesta, de beber y de sexo; cuando se les tuerce un poco la noche y se quedan sin dinero, deciden colarse en un centro comercial para tener un lugar gratis y apartado dónde desfasarse. Una vez dentro se encuentran con una sorpresa, una pareja muy extraña y macabra que les propone un juego de dados en el que quién pierda será comido por los otros; los chicos no se pueden resistir a causa de una especia de atracción extraña, y mientras van jugando, ella cuenta la historia del juego, que se remonta a tiempos muy lejanos, en los que los demonios podían engañar a los humanos para dejarles este juego, que sería su perdición (imposible de dejar de jugar, pero fatal para ellos) y que llegaría a conquistar pueblos enteros con su lujuria y sus muertes.

Citando las palabras del director ( Qaushiq Mukherjee), esta película se hizo con dos conceptos en mente, el primero era el de rememorar el cine clásico de terror que se hacía en India (más concretamente nos mencionó a los Ramsay Borthers), usando los mismos conceptos y la misma manera de hacer cine, pero trasladándolo a los gustos actuales del público; el segundo era el interés en utilizar una estructura narrativa de cuatro tiempos (al estilo japonés, como dijo el director), con una introducción y dos narraciones muy distintas que concluyen en un mismo desenlace, contándonos así la historia que está sucediendo en la actualidad y trasladándonos al pasado para contarnos la historia del juego.

En la primera parte, la de los jóvenes por la ciudad, se ha querido replicar un slasher corriente actual con todos los elementos que lo caracterizan (chicos jóvenes, sexo, inconsciencia, algún suceso extraño y la clara sensación de que acabará mal); aquí el director no se ha esforzado demasiado, ha replicado una fórmula ya conocida con una imagen más o menos convencional.

En la segunda parte, nos situamos a un tiempo pasado indefinido, y aquí sí que se ha intentado crear toda una mitología, mezclando diversos elementos impactantes: demonios, mucha sangre, sexo, la figura de dioses enfrentados a la población humana… y es aquí donde la película tiene su punto de originalidad.

Ludo
Elementos de impacto muy claros

A parte de su argumento, debemos decir que se trata de una película de muy bajo presupuesto, fuera de todo circuito comercial y que, por esta causa, fallará en encontrar un público fiel, pero quizás acierte con los más nostálgicos; eso sí, aunque no se haya podido conseguir crear unos grandes efectos, sí que se han buscado otros más simples, pero muy contundentes y efectivos, como la voz quebrada de la mujer, el sonido incesante de los dados dentro del bote (que recuerdan al juego real desde el primer momento), las atmósferas opresivas en la historia ancestral…

Y también haceros notar que el director ha intentado transgredir, no sólo haciendo una mezcla de géneros entre terror y sexo (cosa nada bien vista en la India), sino también dando papeles con mucha fuerza a las mujeres, tanto a las chicas, que toman las riendas en la relación actual, como en la mujer del juego, que es la que de verdad ejerce el papel dominante en la trama y en el juego.

En definitiva, una película que puede defraudar a muchos que busquen el terror más puro y no estén acostumbrados a películas cutres de bajo presupuesto, pero que seguro que encuentra a sus fans en los amantes de la forma de hacer cine más clásica, basada en un buen guión y en contarlo de forma especial, en ofrecer mucho terror visceral sin preocuparse por si se ve realista, más que en la imagen.

  • Lo mejor de la película:

Aunque se veía venir, nos ha gustado mucho el final.

  • Lo peor de la película:

La falta de recursos, interés general y distribución para estas cosas, ni siquiera en su país es bien recibida.

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