Meatball machine Kudoku, vuelve el Nishimura más divertido

Meatball machine Kudoku

Hemos tenido la suerte de poder ver la última película de Yoshihiro Nishimura, que ya estábamos esperando con ganas desde que anunció que iba a rodarla. Como grandes fans del splatter japonés, no podíamos dejar de ver Meatball machine Kudoku; que se presenta como una secuela de Meatball machine dirigida por Yudai Yamaguchi, pero en realidad no hay ninguna necesidad de ver la primera para poder disfrutar de ésta, y es que la anterior ya se basaba en un corto muy muy bizarro, que nos proponía una invasión alienígena algo especial y que ya tenía unos efectos especiales hechos por el propio Nishimura, y de la cual el mismo director hizo una versión en corto porque el largometraje no acabó de resultar como querían. Ahora se lanza a la piscina con otro largo con el mismo concepto, pero actualizado en cuanto a tecnología, experiencia, etc.

Meatball machine Kudoku
La ptrulla salvadora

Es la historia de un pobre y triste salaryman japonés que se dedica al cobro de morosos, pero al que todo el mundo engaña para no tener que pagar; una vida muy monótona y desperdiciada hasta que el médico le dice que tiene cáncer y le queda muy poco de vida, entonces es cuando espabila y empieza a cambiar todo, volviéndose más agresivo en el trabajo, incluso ligando con la chica que le gusta… pero sigue siendo un fracasado y al final lo vuelve a perder todo, justo en la hora en la que unos alienígenas intentan invadir la tierra cerrando una parte de Tokyo y convirtiendo a la gente en máquinas de matar asesinas. Por casualidad, a nuestro protagonista no le llegan a abducir completamente y se queda con la parte mecánica, pero no le poseen el cerebro, con lo que podrá defenderse e ir a buscar a su enamorada y salvarla, junto con un equipo especial de policía que también se está dedicando a acabar con la invasión alienígena.

Aunque Yoshihiro Nishimura tenga una amplísima carrera en el mundo del cine, no es tanta su experiencia como director, y a lo largo del tiempo hemos visto diferentes facetas suyas (siempre relacionadas con el splatter), desde la bestialidad de Tokyo gore police o Helldriver, a algo más humorístico con Vampire girl vs. Frankenstein girl o incluso un intento de contar una buena historia con Ninja war of Torakage; en esta ocasión vuelve a destacar su vena más cómica, sin dejar de lado la sangre o las prótesis que son su marca de la casa, pero dedicándose sobre todo a hacer reír al público.

Así que tenemos sobre todo unos personajes increíblemente curiosos, empezando por las chicas delimitando el terreno de la invasión, el salaryman que se convierte en un anti-héroe de lo más bestia, la patrulla especial de policía (incluyendo una imitación de Jackie Chan), las prostitutas (a cada cual más pervertida y extraña), etc. que hacen que sólo contemplar algunas de las escenas ya valga la pena.

Meatball machine Kudoku
Unos personajes demenciales

También tenemos algunas escenas demenciales, nuestra favorita la de la moto alienígena con la chica en pelotas montándola e intentando dominarla para llegar a su destino.

Una estética muy cyberpunk, partiendo de una población actual completamente normal y monótona, pero evolucionando a sus habitantes a auténticas máquinas de guerra con una supuesta tecnología nunca vista en la tierra, y con unos diseños de armas y armaduras muy bien trabajados (para lo que va a trascender esta película).

Y, cómo no, toda la sangre a borbotones que podáis aguantar, como siempre, saliendo de aspersores desde los miembros amputados, etc. unas prótesis que, todo y tratarse de una película de serie B, están hechas con toda la genialidad posible, muy al estilo Nishimura, que sabe cómo sacarle el máximo provecho a los pocos dineros de los que dispone y le encanta crear todos los efectos especiales de manera manual (intentando prescindir en todo lo posible de los CGI), cosa que hace que la película tenga un encanto especial nostálgico.

Y todo eso protagonizado estupendamente por uno de los grandes del cine japonés: Yoji Tanaka, que quizás no haya hecho nada relevante, pero aparece en todas las series y telefilms japoneses, aquí descubrimos lo grande que es en realidad.

En definitiva, Yoshihiro Nishimura no para de sorprendernos a cada película nueva que hace; aquí sigue con su habitual splatter, pero destacando la parte cómica por encima de todo, eso sí, sin olvidar su parte de acción, la más sexy, etc. burlándose de todos los estereotipos japoneses y de sí mismo. Ideal para echar unas risas sin parar.

  • Lo mejor de la película:

La escena de la chica en la moto.

  • Lo peor de la película:

Se podría haber sacado algo más de jugo a los aliens (esos seres pequeños que se meten dentro de los cuerpos), por decir algo.

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