Robotrix: Robocop hecho mujer

Robotrix

Para que no os podáis quejar, os diré que también en festivales prestigiosos se pueden ver las más grandes bizarradas, esta vez fue en el Festival de Sitges, cuando en una sesión doble junto con Enthiran, pudimos ver una de las gamberradas más grandes del festival: Robotrix, una buena noche de robots, risas y acción (con algo de sexo, por supuesto), una de las películas que no se hicieron famosas en Hong Kong, pero que ahora triunfan como pocas.

La historia es la de una policía encargada de proteger al hijo de un jeque árabe que muere en su misión, dejando una deuda pendiente y a un novio sin enterarse de su muerte; el culpable de todo es un malvado doctor que ha convertido su cuerpo en el de un Cyborg para adquirir una fuerza sobrehumana. El cuerpo de la policía es devuelto a la vida en forma de Cyborg para poder combatir con el villano, de tal manera que parece que la han curado y ni siquiera ella se entera de lo que es en realidad. Para llevar a cabo su misión y cazar al terrorista salido y ávido de sexo, embarcará a todo el departamento más a otra compañera robot en una búsqueda desesperada con los métodos más tontos.

robotrix
Ciencia ficción, acción y sexo

Os podrá parecer muy chorra, y la verdad es que así es, pero que mejor para pasar una noche divertida que una película chorra, con un presupuesto menos que bajo y lo máximo posible de diversión y de sexo (sin llegar a la pornografía, claro). Pues como la mayoría ya conoceréis este tipo de películas rodadas en los años 90 y que se basaban en gastar lo mínimo consiguiendo algo de beneficios gracias a la gente cómo nosotros, que nos gusta ver lo que sea; no será necesario comentaros mucho lo que pudimos ver en la menos de hora y media que dura: malos actores con peores disfraces (que parecían que iban leyendo sus frases mientras las decían), una estética muy de lo que pensaban en los ’80 que sería el futuro, bromas tontas, robots de plástico barato, maquillajes hechos en 2 segundos, música de película porno a ratos y otros ratos de dibujos animados…

Pero lo mejor de todo son algunas idas de olla que hay durante la película, cómo la escena inicial en la que se enfrentan distintos cyborgs para ver cual es el más fuerte (y cada uno es más hortera que el anterior), la robot disfrazándose de buscona para atrapar al terrorista y los policías disfrazándose para liarse con ella…

Y como no, la presencia de Amy Yip (de Sex and Zen o Erotic ghost story) enseñando todo lo que puede y repartiendo leches con sus propias manos.

Al final nos encontramos delante de una de esas películas que apetece ver y reír como enanos no solo por su nivel de cutrez que ahora nos parece desternillante, sino también por algunas bromas y escenas en las que de verdad es original y divertida.

  • Lo mejor de la película:

50% sexo y 50% acción (con algo de sangre y mutilaciones), que más se puede pedir?

  • Lo peor de la película:

Algunos pedirán un poco de calidad, aunque… para qué?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *