Terraformars, las cucarachas del espacio

Terraformars

Cada año esperamos ávidos la nueva o nuevas películas de Takashi Miike, teniendo en cuenta que pocas veces decepciona a su público fiel y que, cuando lo hace, es porque tiene una segunda obra con distinta orientación. Este año sólo hemos tenido un estreno, el live action Terraformars que, sabiendo que era un live action de un manga/anime bastante aclamado, lo que nos suelen gustar todos los live action de Miike y el gran presupuesto que habían invertido en ésta, seguro que teníamos un peliculón de los que hacen historia. Pero no ha sido así, suponemos que a mayor estudio y dinero invertido, menor es la libertad creativa que se le deja al director, porque aquí no hemos podido ver a ninguno de los Miikes del pasado, ni al que ya había rodado algunas obras mucho más comerciales.

Terraformars
Unos diseños muy molones

La historia es futurista, cuando la tierra está ya bastante hecha polvo y los gobiernos acuerdan en intentar ocupar otros planetas para salvar a la humanidad, pero para terraformarlos, primero tienen que mandar allí algunas especies autóctonas y hacer que se vuelvan más como nuestro plantea, así que mandan a Marte cucarachas y algo de flora de la tierra, a ver si sobreviven allí. Al cabo de unos años, reclutan a un comando formado por la basura más despreciable de la tierra, gente que no tiene nada que perder y que les servirán pase lo que pase a cambio de buenos tratos, para que vayan a Marte y eliminen a todas las cucarachas para empezar la colonización del planeta. Una vez allí, se encuentran con que nada de lo que se les había dicho era cierto, ya que les han cambiado otorgándoles unos poderes especiales venidos de los distintos tipos de cucarachas que existen y su lucha no será contra simples insectos, sino contra super insectos humanizados mucho más fuertes que los humanos y que se han hecho con el control del planeta.

Supongo que la película, para alguien que busque algo más convencional, que no sepa nada del manga, y que no sea un gran fan de los anteriores trabajos de Miike; debe ser una película sorprendente y espectacular, con unas escenas de caerse sentado, una ambientación futurista completamente imaginada y algunas paranoias muy divertidas. Lo que pasa es que para algunos que ya estamos un poco acostumbrados a según que cosas, nos ha parecido algo más bien aburrido, poco imaginativo y al servicio de hacer algo de dinero sin aportar nada al espectador o nada que pueda ser recordado en un futuro.

La verdad es que tiene algunas cosas muy buenas, como unos escenarios o unos efectos especiales increíbles, tanto con unos bichos muy bien hechos, como unos protagonistas que se convierten en una especie de súper héroes extraordinarios, muy distintos a cualquier otra concepción occidental; con unas escenas de lucha exageradas y muy bien trabajadas y otras escenas de acción (como las avalanchas de bichos) completamente espectaculares.

Terraformars
Unos bichos increíbles

Pero como solemos decir en estos casos, nunca los efectos especiales lo significan todo en una película, ya que, aunque parezca un argumento muy original, este se queda bastante corto para una duración como ésta y se empieza a repetir y a a hacer cansino, además de intentar explicar todo con pelos y señales momento por momento, como si el público fuera compuesto de niños o tontos y no pudieran pensar nada por sí mismos, y no nos referimos sólo a los poderes y transformaciones (que es lo que más nos cansó), incluso todos los planes de los malos, las intenciones, etc. se tienen que contar con todo detalle, sin dejar absolutamente nada a la imaginación, y eso que nosotros no conocíamos nada del manga, que si lo llegáramos a tener bien presente, nos hubiera sido mucho más pesado.

Así que no sabemos si ésta ha sido tan solo un fanservice para que el público del manga encontrará un paralelismo real, o una película para recaudar el máximo de dinero con acciones de marketing o una simple cagada de los estudios, pero no le hemos encontrado unas buenas intenciones por ningún lado. Y, a nuestra opinión, esto sólo hace desmerecer y no confiar en el trabajo de su director Takashi Miike (Audition, Zebraman) que tiene un público muy fiel aquí en España, sobretodo a sus trabajos más alternativos o bizarros y que le repatean este tipo de películas, sin tener en cuenta de que muchas veces hay que hacer lo que mandan las grandes productoras por poder tener luego más oportunidades, por dinero o por quien sabe qué.

En definitiva, una película la verdad que muy bien realizada y espectacular en muchos detalles y en sus escenas de acción, pero si buscáis un Miike del que tanto nos gusta, o simplemente una película interesante, no es necesario ni que os dignéis a verla.

  • Lo mejor de la película:

Una acción increíble, digna de cualquier superhéroe.

  • Lo peor de la película:

Intentar ver en ella una obra de autor de Takashi Miike.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *