Monkey king 2, sigue la aventura CGI

Monkey king 2

Después del relativo éxito de la gran súper producción Monkey King con Donnie Yen (nosotros ya comentamos que nos había parecido más bien mediocre); llega a las pantallas la segunda parte de esta nueva adaptación de Viaje al Oeste, como no llamada simplemente Monkey King 2, quizás sin tantos recursos invertidos como en la primera parte, sin el mismo protagonista, pero cometiendo casi los mismos errores que tuvieron en la primera parte. Creemos que aquí han intentado arreglar algunas cosas que no funcionaron, pero se han seguido quedando a medias; aunque para el público local quizás sea todo un peliculón. Rodada y coproducida entre Hong Kong y China, el wuxia ésta vez nos traslada a una versión algo más cercana a la que todos conocemos de la historia del rey mono (y si no, podéis leer nuestro artículo dedicado), que es justo dónde se quedó la anterior entrega.

Monkey king 2
Unos personajes muy simpáticos

La historia empieza igual que la fábula del rey mono, con un monje que debe ir a la India para buscar unos pergaminos budistas que le permitan alcanzar la máxima sabiduría, pero en una situación de peligro en medio del camino se siente atrapado y no tiene más solución que liberar a un mono que hay atrapado debajo de una montaña; este mono resulta ser Wukong, el rey mono, un ser muy poderoso, pero también muy gamberro, que el mismo Buda encerró hasta que el destino lo juntara con este monje, para que pudieran compartir el viaje y así el monje tendría una escolta y el mono aprendería las bondades del budismo. Sin más remedio, siguen el viaje juntos, incluso se juntan con dos seres extraños más, un cerdo que puede cambiar de apariencia y un gran guerrero con pinta de demonio. Entre todos deberán afrontar varios peligros, el mayor de ellos, un grupo de demonios que se quieren comer al monje para conseguir la inmortalidad mientras descubren el secreto de una ciudad en el que están desapareciendo todos los niños.

La historia empieza tal cual cómo la original de Journey to the west, aunque, una vez presentados los personajes y hechos todos los encuentros entre ellos, se tuerce un poco y pasa a una historia de demonios completamente inventada, lo que quizás le hace perder bastante fuerza, en parte porque a la gente le habría gustado ver lo mismo de siempre, pero actualizado (aunque sea poco original) y en parte porque ésta historia inventada es algo floja.

Monkey king 2
Se sigue abusando del CGI

En su favor, debemos decir que, a nuestro entender, la reducción de presupuesto ha beneficiado a la película, ya que en ésta se cuenta con bastante menos efectos especiales digitales (aunque todavía hay un abuso de éstos), por ejemplo, el protagonista no es un ser completamente en CGI (que no se le veía ni la cara a Donnie Yen, sino que se ha optado por maquillaje y llenarlo de pelos; tampoco hay esas batallas en escenarios digitales y en las que sólo participan ejércitos de clones virtuales, o esa cantidad tan grande de demonios y monstruos que nos hace dudar que eso sea la Tierra. Aquí se opta por una historia algo más simple, unos demonios que son los justos para darle algo de fantasía a la historia y unos CGI que sólo complementan a los personajes, no los crean completamente. Eso sí, seguimos con las luchas sin ningún tipo de coreografía ni interés, sino sólo como batallas entre poderes mágicos digitales (aunque el director de acción sea el propio Sammo Hung, suponemos que sólo para darle un nombre)y con unos escenarios casi completamente hechos en CGI, sin casi nada de trabajo manual.

Y en su contra, diremos que lo que más nos fastidia en películas como ésta es que, aunque se trate de coproducciones, el estilo de película es completamente el de China, en el que se opta más por un 3D impactante en el cine, unos efectos especiales espectaculares y se deja un poco de lado la historia en sí, perdiendo mucho interés para el espectador que busque algo diferente, con una narrativa pésima, que aboga más por unos diálogos que parezcan místicos, aunque no signifiquen nada y una creencia de que el público ya conoce la historia (muy local) y sólo hay que darles acción sin más.

Como director repite el gran Cheang Pou-Soi (SPL2, Motorway) aunque suponemos que aquí muy coaccionado por los requerimientos de los productores chinos, y como protagonista tenemos a Aaron Kwok (Cold war, The storm warriors) un buen actor, pero que aquí lo vemos interpretar pésimamente a Wukong (auqnue sabemos que debe ser difícil interpretar a un mono travieso sin ninguna referencia en qué basarse).

En definitiva, una película más producto del marketing que de otra cosa, coproducida entre China y Hong Kong, pero con más influencia del cine chino en cuanto a buscar la espectacularidad sin más y una narrativa muy dirigida al público local. Aún con todo esto, vemos una ligera mejora respecto a su primera parte.

  • Lo mejor de la película:

Por fin un personaje de carne y hueso, y no completamente virtual.

  • Lo peor de la película:

La amenaza de una tercera parte y todas las que quieran.

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